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    Por tierra, mar y aire: un tren, un ferry y un avión de hidrógeno

    Por tierra, mar y aire: un tren, un ferry y un avión de hidrógeno
    El hidrógeno se introduce en los transportes.
    David Plaza
    David Plaza5 min. lectura

    El que ha sido señalado por muchos como la fuente de energía del futuro, el hidrógeno, ya está siendo utilizado en medios de transporte tan variados como el avión, el ferry y el tren. Te contamos cómo.

    La tecnología relacionada con el hidrógeno parece avanzar con fuerza, y quienes la ven como la auténtica respuesta a la descarbonización observan sus avances con optimismo. En esta ocasión nos vamos a centrar en tres proyectos que prometen revolucionar la concepción que tenemos de los medios de transporte pero que, siendo muy diferentes entre sí, tienen un nexo común: el hidrógeno como fuente de energía. Echemos un vistazo al futuro.

    H₂ERA

    La empresa británica Electric Aviation Group está desarrollando un avión propulsado con hidrógeno en colaboración con la Universidad de Nottingham con el propósito de introducirse en la aeronáutica sin emisiones.

    El H₂ERA, que es como se llama el proyecto, es una aeronave de 90 pasajeros capaz de realizar vuelos regionales propulsada por un sistema eléctrico de hidrógeno. Según informa EAG, este avión cuenta con autonomía suficiente para llegar hasta 35.000 aeropuertos internacionales sin emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y óxidos de nitrógeno (NOx).

    Así presenta EAG su proyecto de avión con hidrógeno.

    La empresa subsidiaria de EAG, Hydrogen Hybrid Electric Propulsion Systems, está desarrollando sistemas de 2 MW para futuros aviones eléctricos de hidrógeno, mientras que la Universidad de Nottingham ya ha trabajado previamente con sistemas similares de hasta 4 MW. El plan es comenzar a realizar viajes comerciales con este tipo de aeronave en 2030.

    Sea Change

    Los medios de transporte marítimos también contarán con alternativas propulsadas por hidrógeno y muestra de ello es el ferry de 550 kilómetros de autonomía desarrollado por Incat Crowther para la naviera Switch Maritime: el Sea Change.

    Se trata de un modelo de 21 metros de eslora y que cuenta con capacidad para transportar a 75 pasajeros. Está dotado de un pila de combustible de 360 kW que se alimenta con depósitos capaces de acumular hasta 246 kg. de hidrógeno.

    El Sea Change pronto comenzará a operar en el Estados Unidos.

    En lo referente al sistema de propulsión, este ha sido concebido por BAE Systems y cuenta con dos motores eléctricos de 300 kW cada uno para ofrecer una potencia total de 818 CV. Además, incorpora una batería de 100 kWh que sirve de intermediario entre la pila de combustible y el motor eléctrico.

    Gracias a todo ello, el Sea Change puede recorrer 300 millas náuticas a una velocidad máxima de 20 nudos (37 km/h), por lo que cuenta con prestaciones similares a las de los propulsados con diésel, pero con la propulsión de hidrógeno verde generado con energía solar proveniente de California.

    Ya se han realizado rutas de prueba y pronto el Sea Change comenzará su periplo comercial tras recibir la aprobación de la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG).

    FCH2Rail

    Finalizamos con el proyecto europeo desarrollado conjuntamente entre Renfe, ADIF, CAF y Toyota, que se encarga de suministrar pilas de combustible para los trenes de cero emisiones del proyecto FCH2Rail.

    El objetivo es sustituir progresivamente los trenes actuales electrificados por máquinas de pila de combustible de hidrógeno en algunas líneas de tren, incluidas algunas de cercanías.

    Se trata de una solución que permitirá a trenes híbridos alimentarse de la catenaria en los tramos electrificados y seguir circulando en vías sin ella. Las pilas de combustible de hidrógeno convierten el gas comprimido en electricidad para alimentar las baterías y los sistemas a bordo, y puedes conocer más sobre este proyecto en el siguiente enlace.

    Tres proyectos que demuestran que el hidrógeno tiene aún mucho que decir, no sólo en la automoción, sino en todo el sistema industrial y de transporte mundial. ¿La cuestión no es si será una realidad, sino cuándo lo será.