2026 apunta a ser el año en el que la industria del motor en Europa levante cabeza, siempre que se cumplan ciertas condiciones
Tras varios años complicados, varios datos indican que este 2026 será uno positivo para el sector del automóvil en su conjunto, con muchas grandes marcas teniendo unas previsiones positivas según analistas.

Los dos últimos años en el sector del automóvil han sido una tormenta perfecta, o quizá varias en sucesión. La ofensiva de China, tanto con sus coches eléctricos e híbridos enchufables como con su capacidad de traer modelos a precios competitivos (además de poder desarrollarlos y/o mejorarlos en tiempo récord) y la electrificación han sido parte de esta tormenta.
La transformación del propio mercado chino, con su público prefiriendo cada vez más producto local con tecnología BEV o PHEV a coches extranjeros, ha afectado a los márgenes de beneficios de varias grandes compañías - al igual que también han afectado los aranceles de Estados Unidos a los fabricantes alemanes. Ahora bien, 2026 puede ser diferente.

La industria en Europa puede repuntar en 2026
El consenso de diferentes analistas para el sector del automóvil en Europa es positivo en comparación a 2025. Varios fabricantes han visto cómo sus ingresos (mejor dicho, beneficio operativo, vital para continuar con el desarrollo de tecnología y productos nuevos) ha descendido de manera muy notable en los años 2024 y 2025. En el caso de Porsche ha sido bastante claro, sobre todo por el descenso producido en la recta final de 2025 en el mercado chino.
También Volkswagen y Stellantis han tenido un margen operativo muy reducido en 2025 - en el caso del gigante italo-francés, lejos quedan aquellos 2022 y 2023 con un margen superior al 10%, antes de que el castillo de naipes colapsara con problemas tanto en Europa como, especialmente, en Estados Unidos. Aunque precisamente este 2026 Stellantis lo comenzó con grandes noticias para su público allí.
Varias claves para el crecimiento del sector
En el mercado de valores, el Stoxx Europe 600 Automobiles & Parts vio como las expectativas de ganancia por acción aumentaban un 5% desde mediados de octubre. También parece que la inversión institucional está apuntando en la dirección correcta, pero hay otro factor clave.

En tiempos recientes todos los grandes grupos han llevado a cabo recortes de producción en años recientes - medidas que deberían comenzar a reflejarse en los números a lo largo de este año. Se espera que el crecimiento de las ganancias por acción se sitúe en torno al 8,6%, mientras que el Stoxx Europe 600, el medidor económico de la industria europea en general, estará en un 6,5%.
El escenario de 2035 puede ser positivo para las marcas
Según Panmure Liberum, el crecimiento será similar en ambos casos en el crecimiento real del PIB en todas las regiones europeas, así como la evolución de la inflación o la recompra de acciones. Es en el cambio de margen donde va a estar la diferencia clave, y lo que puede atraer y animar a los inversores.
En este sentido, la decisión de la Unión Europea que le daría algo más de vida al motor de combustión más allá de 2035 (aunque sean minoría, lo cual parece seguro según la propuesta de la Comisión) extiende esa transición energética. Una transición que permite amortizar más inversiones ya existentes.

Una previsión positiva, pero queda todo 2026 por delante
Esta situación, unida a la cada vez más fuerte presencia de marcas chinas atacando el mercado con productos asequibles (caso de MG, que podría meterse en el Top 10 de matriculaciones en España este 2026, u OMODA que ya está en el Top 25 por detrás de BYD), puede llevar a un escenario. En el que, para frenarlo, y ayudado por mayores márgenes, sea posible que puedan reducir los precios de compra de sus productos sin que sean pérdidas inasumibles.
Todo esto, por supuesto, se basa en previsiones de principios de año. De modo que diferentes cambios en el escenario geopolítico, el cual no está en su momento más estable de la historia, pueden alterar esta situación. Otro aspecto que podría ayudar en lo que a márgenes se refiere es la propia aplicación de las normativas de seguridad en la Unión Europea.
