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Los fabricantes, contra las transformaciones de las restricciones diésel en Alemania

Fran Romero
Fran Romero5 min. lectura

La prohibición de las grandes ciudades alemanas para los vehículos que no superan la norma anticontaminación Euro 6 va camino de convertirse en un problema grande. Aunque el gobierno ha autorizado las transformaciones con componentes de proveedores auxiliares, no todos los fabricantes están de acuerdo en la medidas argumentando pérdidas de garantías.

Pruebas en laboratorio de emisiones de gases de escape

Hace unos días conocíamos la resolución final de la Autoridad Federal del Transporte alemán sobre las transformaciones de los vehículos diésel en el país teutón para que puedan circular cumpliendo los límites legales de las emisiones de óxidos de nitrógeno.

Unas modificaciones que serán desarrolladas por los proveedores de componentes que ya se frotan las manos desde hace tiempo, pero abonadas por los usuarios que, dependiendo del modelo, oscilan entre los 1.400 y los 3.300 euros. El gobierno alemán ya ha dispuesto las condiciones para ello, pero lejos de terminar una polémica en el tema de los diésel, lo cierto es que se abre otra más grande todavía, porque los fabricantes no están de acuerdo con la medida.

En octubre de 2018, Volkswagen expresó su voluntad de cubrir el 80 por ciento de la adaptación, un trato similar también anunciado por Mercedes. Y, a día de hoy, aquellas palabras se las llevó el viento porque ya han anunciado que las unidades que estén en garantía -con solo cuatro años de antigüedad- y sean adaptadas con sistemas externos, perderán tal condición.

Esquema del sistema de regeneración de gases de escape y reducción de óxidos de nitrógeno con AdBlue

Y uno de ellos que ha apuntado en este sentido ha sido Volkswagen, explicando que no se oponen al reacondicionamiento insistiendo que se hará cargo del 80 por ciento del coste, pero solamente si se trata de actualizaciones de software que, según la marca alemana, los vehículos diésel afectados son compatibles al 100 por 100. Frank Welsch, Director de Desarrollo de Volkswagen, advierte que "no es técnicamente posible actualizar un vehículo Euro 5 con un motor de once años al estado de un vehículo Euro 6".

Los argumentos de esta marca -y de la que se están aprovechando, porque BMWtaxativamente se niega y prefiere ofrecer grandes descuentos- se basan en las intervenciones "a posteriori" sobre el sistema de control y los componentes, aduciendo que tendrán "un efecto anómalo a largo plazo". Es decir, que los sistemas SCR instalados en fábrica para los vehículos Euro 6, junto con los depósitos de AdBlue cumplen una serie de requisitos que, además, no interfieren en las prestaciones, una fiabilidad no demostrada en las nuevas conversiones y que pueden generar un consumo adicional "de hasta el seis por ciento".

Intervenciones externas a los fabricantes supondrá perder garantías. En Alemania, no existe sentencia ni norma que obligue a los fabricantes a que realicen una adaptación gratuita

Welsch añade que "Para nosotros es importante que nuestros clientes puedan usar un vehículo confiable y seguro. Una solución de adaptación técnicamente inmadura puede cambiar las características del vehículo, consumirá más y perderá potencia, causando problemas masivos en la fiabilidad. Nosotros, como fabricantes de automóviles, no podemos respaldar ni adherirnos a esto en interés de nuestros clientes".

Más claro, agua. Pero hay un añadido más, y es que desde las posiciones de los partidos políticos de Alemania explican que "Legalmente, no se puede comprometer a los fabricantes de automóviles a financiar las modernizaciones", el caso de BMW y Opel que, además, van más allá diciendo que "las unidades afectadas Euro 4 y Euro 5 están en el mercado con aprobación estatal, estando legalmente aprobados, por lo que rechazamos las transformaciones", un nuevo frente al que el gobierno alemán tendrá que buscar una solución.

Fuente: Automotive News Europe