Aston Martin pierde el primer asalto contra Geely por su icónico logo, pero la contienda no ha terminado
Geely es parte de Aston Martin, pero la lujosa marca británica no ha dudado en demandar al fabricante asiático. Esta es la segunda vez que lo hace por intentar parar el registro de la insignia de LEVC.

Las demandas entre fabricantes son más que habituales en la industria del automóvil, casi siempre entre rivales. Como el de BYD y Stellantis, por lo que es muy raro, y no se suele dar, entre marcas de un mismo grupo o que una sea propietaria de otra. Este es el caso de Aston Martin y Geely. El gigante chino tiene porcentajes de capital en importantes marcas europeas, y la británica es una de ellas. Concretamente, casi un 17 por ciento de las acciones desde 2023.
Pero, está claro, que ese porcentaje de propiedad no le da derecho a copiar nada del fabricante de Gaydon, cosa que sí ha hecho con un activo tan importante como la insignia alada de los superdeportivos. El logotipo se ha convertido en protagonista de la disputa que Aston Martin mantiene con uno de sus dueños, ya que éste ha intentado registrar el mismo diseño para el emblema de una de sus marcas: la de LEVC. La marca del típico taxi británico, ahora eléctrico, y también dedicada a la producción de comerciales de cero emisiones.

El emblema de LEVC es una copia, a ojos de Aston Martin
Huelga de gasolineras el puente del 1 de mayo: cuándo repostar, qué días evitar y por qué vas a pagar más caro el combustibleSobre estas líneas puedes ver el motivo de la demanda interpuesta en 2022, y que continúa ahora con un nuevo capítulo. Aston Martin considera que el diseño alado se ha reproducido en gran medida en el de la marca china, a pesar de que en este esas alas están divididas separadas por la cabeza de un caballo dentro de un círculo. Los británicos creen que el parecido es demasiado cercano, y que puede confundirse fácilmente con el suyo, que vienen utilizando desde varias décadas atrás.
El proceso de registro de una patente, marca o dibujo en el organismo correspondiente conlleva una serie de pasos que pueden encontrarse con la oposición frontal de otra parte, ya que esta es preguntada acerca del registro. Es lo que ocurrió en 2022, cuando Geely solicitó la protección de esa insignia para su compañía británica, por lo que Aston Martin se opuso contraatacando con una demanda en 2023, al entender que existía riesgo de confusión.
Sin embargo, el tribunal competente de la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido desestimó la demanda. El órgano judicial explicaba, en su sentencia, que los compradores no confundirían nunca un taxi eléctrico londinense con un deportivo de Aston Martin, aludiendo al hecho de que existen otros fabricantes que también utilizan emblemas con un diseño de alas, como Bentley y MINI, cuyos modelos son inconfundibles, y que no habían sido demandados por ese motivo.
Aston Martin pierde contra Geely en primera instancia, pero la historia no ha terminado
Aquel primer «round» se saldó con un triunfo para Geely y una condena en costas judiciales a Aston Martin, con lo que tiene que saldar 2.526 euros. Una minucia para un fabricante de su talla, que ha acudido ahora al Tribunal de Apelación correspondiente, con el objetivo de que impida a Geely registrar ese diseño.
Fuentes británicas se han puesto en contacto con las dos partes y, mientras desde Aston Martin Lagonda se han limitado a decir que no «hacemos comentarios sobre procedimientos legales en curso. Proteger nuestra marca y propiedad intelectual es una prioridad para la empresa», Geely le ha quitado hierro al asunto, apuntando que «Se trata de un procedimiento legal rutinario para confirmar los derechos de marca y no constituye una disputa legal inusual ni hostil», añadiendo que «ambas compañías mantienen su compromiso con unas relaciones respetuosas y profesionales».

