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Cómo reparar las averías de la caja de cambios más habituales

Así puedes detectar y reparar algunas de las averías más habituales en cajas de cambios manuales y automá

Aprende cómo reconocer algunas de las averías más habituales en cajas de cambios manuales y automáticas conociendo sus síntomas. Y, si tienes mano con la mecánica, cómo puedes reparar por ti mismo este tipo de averías y de problemas sin pasar por el taller.

A lo largo de toda la vida de tu vehículo, la caja de cambios no debería experimentar problemas de ningún tipo. Si se realiza un correcto mantenimiento de la misma, y un correcto uso del vehículo, no deberíamos sufrir averías de la caja de cambios y esta debería aguantar sin problemas de ningún tipo tanto como lo haga, en general, nuestro vehículo. Ahora bien, esto no siempre es así.

Nuestra caja de cambios se expone a una serie de posibles averías que pueden mermar su funcionamiento. Las que abordamos en este artículo son, efectivamente, las averías más típicas o habituales. Y para reconocerlas deberíamos saber cuáles son los síntomas típicos. Conociendo esto, es posible que nos podamos encargar nosotros mismos de reparar la transmisión, o que nos toque acudir a un centro especializado. El taller, vamos.

Síntomas de las averías más comunes en la caja de cambios manual

En una caja de cambios o transmisión de tipo manual hay tres síntomas de avería típica. Si detectamos cualquiera de estos contratiempos, lo más probable es que efectivamente nos estemos enfrentando a una avería típica y que, a priori, tiene una solución relativamente sencilla. Solo hay que identificar el problema, conocer su solución y aplicarla como corresponda.

Que no entren, o que las marchas suenen al hacerlo, es algo bastante frecuente.

1. No entran las marchas

Si tratamos de cambiar de marcha con nuestra caja de cambios manual, y se bloquea la palanca, no hay que asustarse -casi nunca-. El normal funcionamiento de la transmisión cuenta con unos bolillos de seguridad que se encargan de bloquear el acceso a la velocidad para que no puedan entrar dos marchas a la vez.

El problema aquí está en que, cuando se desgastan los bolillos de seguridad, el eje secundario se puede quedar bloqueado, en tanto que las dos velocidades activadas lo harían girar a dos velocidades diferentes. La solución a este problema en la caja de cambios, que no deja de ser una avería, es tan 'sencilla' como colocar unos nuevos bolillos de seguridad en nuestra caja de cambios manual.

2. Las marchas entran con dificultad

Una cosa es que la palanca de cambios se 'bloquee' al intentar meter una marcha, y otra bien distinta es que tengamos dificultad para meter una marcha con nuestra caja de cambios manual. En este segundo caso, es posible que el mando del embrague se haya desajustado y que, sencillamente, tengamos que retensar el mismo.

Esta es otra avería bastante habitual de las transmisiones manuales. Hay ocasiones en las que no es suficiente con retensar el cable, y entonces habría que proceder a lubricar el varillaje de accionamiento del cambio. Es posible que se haya desalineado y, por lo tanto, habría que ajustarlo de manera conveniente.

3. Se producen ruidos al meter una marcha

También, en las cajas de cambios manuales, es bastante habitual que se detecten ruidos anómalos cuando se realiza el cambio de marcha. Este es un síntoma de una posible avería que está entre las más habituales, un desajuste del embrague.

Y la solución, si efectivamente es este el problema, pasa por tensar el cable del embrague y ajustar nuevamente el tope. Con esto conseguiríamos que el desembrague se lleve a cabo por completo, pero hay que hacer también un sangrado del circuito hidráulico del mando para solucionar por completo la avería. Y en último lugar, en estos casos deberíamos comprobar que el conjunto de los sincronizadores no esté desgastado y, si corresponde, sustituir los anillos.

Síntomas de las averías más comunes en la caja de cambios automática

Una caja de cambios automática, igual que ocurre con una transmisión manual, también puede sufrir diversas averías. Algunas son más habituales o frecuentes que otras, como es evidente, así que deberíamos estar pendientes de su funcionamiento, y tener en cuenta estos tres síntomas que denotan posibles problemas.

Con un correcto mantenimiento y uso, tu transmisión no debería dar nunca problemas.

1. Todas las marchas dan una aceleración más pobre de lo normal

Puede que notemos, en todas las velocidades, que cuando circulamos despacio la aceleración es más pobre de lo normal cuando se producen averías en el convertidor de par. Más concretamente, cuando algo impide que el rodamiento unidireccional del reactor funcione con normalidad.

En estos casos, lo más frecuente es que haya que proceder al reemplazo por completo del convertidor, salvo que queramos arriesgarnos a sufrir mayores problemas, o a tener mayores complicaciones en su reparación. Se recomienda también revisar que el nivel de aceite sea el correcto y recomendado por el fabricante.

2. No se hace el cambio de marcha

Puede que se trate de un problema grave, una avería general del cambio automático que no podremos reparar nosotros mismos y que nos obligaría a pasar por el taller, si detectamos que el cambio de marcha no se hace con normalidad. Pero en algunos casos se trata de una avería más sencilla y que podemos reparar por nosotros mismos.

Si detectamos este problema, es posible que la avería sea algo tan 'simple' como un desajuste del mando. Si fuera así, tendríamos que ajustarlo de nuevo y verificar las presiones para que todo vuelva a la normalidad. En caso contrario, como avanzábamos, nos tocaría pasar por el taller para una reparación por part de los especialistas.

3. Las marchas resbalan al intentar hacer el cambio de velocidad

Sin lugar a dudas, esta es una de las averías más habituales en las cajas de cambio automáticas, o uno de los problemas más frecuentes. Es un síntoma que nos indica, en casi todos los casos, que la lubricación no es la adecuada para nuestra transmisión automática, por eso el cambio se realiza con dificultad, pero sí que se llega a llevar a cabo.

En la mayoría de los casos, si detectamos este síntoma en nuestra caja de cambios, será suficiente con que revisemos el nivel de aceite que se encarga de la lubricación de la transmisión y lo repongamos hasta el límite marcado y recomendado por el fabricante para que todo vuelva a funcionar con total normalidad.

En algunos casos es mejor ir al taller que tratar de hacer la reparación nosotros mismos.

¿Debería reparar yo mismo estas averías en la caja de cambios?

Por norma general, lo mejor es que las averías mecánicas se dejen en manos de especialistas, salvo que tengamos conocimientos sobre lo que estamos haciendo. Estos síntomas de los que hablábamos anteriormente, a menudo están vinculados a los problemas concretos que hemos ido señalando a lo largo de este artículo.

En algunos casos, sin embargo, un mismo síntoma puede deberse a diferentes averías, y algunas de ellas de bastante mayor gravedad, y dificultad de reparación, que las demás. Por lo tanto, aunque esto nos puede ayudar a reconocer algunas de las averías más frecuentes en transmisiones manuales y automáticas, y a proceder a su reparación, deberíamos proceder con precaución para no tener problemas mayores y más costosos de reparar.

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