BYD convierte el miedo al coche autónomo en una promesa: si falla y choca, paga la marca... pero no en Europa
BYD ha tomado una decisión revolucionaria que sienta un precedente para el futuro de la conducción autónoma, una idea muy diferente de la que ha mostrado Tesla en tiempos recientes, pero no actuará igual en todos los sitios del mundo.

Desde hace muchos años, con el coche autónomo siempre ha quedado una duda flotando en el aire: si el coche se choca conduciéndose solo, ¿Quién se hace cargo de los daños? De hecho, ha sido una cuestión que legalmente ha retrasado mucho la adopción en Europa en comparación con Estados Unidos y China, donde ya podemos ver robotaxis funcionando con esta tecnología.
Con Tesla hemos visto varios casos, como varias demandas relacionadas tanto con su sistema Autopilot como el del FSD del que recientemente, según una investigación de Reuters, no se fían ni ingenieros que han trabajado en el propio sistema. Ahora es una de sus grandes rivales, BYD, la que ha dado un paso decidido al frente.

Full Damage Coverage, la gran novedad de BYD
BYD, para China, ha lanzado el servicio Full Damage Coverage que, por un plazo de un año, cubre a todo riesgo el vehículo, incluyendo accidentes en los que el coche estaba utilizando su sistema God’s Eye, el modo de conducción autónoma para entornos urbanos. Un servicio que vale tanto para nuevos clientes que compran el coche del concesionario o quien actualiza el coche a la última versión del software.
Tal es la confianza que tiene BYD en la seguridad de sus sistemas ADAS y de la IA sobre la que se sostiene el God’s Eye en su versión más reciente. Es un sistema semiautónomo, con arquitectura de sensor satelital, con un modelo de IA a gran escala que evoluciona constantemente analizando datos procedente de escenarios del mundo real, según asegura la firma.
Una cobertura que encaja dentro de la visión de BYD
Es decir, su funcionamiento no es tan diferente del FSD que Tesla ya ha conseguido que se apruebe en Países Bajos y Lituania, mientras sigue negociando con la Comisión Europea para su aprobación/homologación uniforme en el resto de la Unión Europea, en el sentido de de ser un sistema SAE nivel 4 de conducción autónoma. De momento funcionan con la obligada supervisión del conductor, que ha de estar pendiente de la carretera en todo momento, lo cual se dictamina a través de cámaras que monitorizan el interior (y, de paso, revisan la postura o la correcta colocación de los cinturones).

Esto entra dentro de la estrategia de tres grandes objetivos de BYD - la primera es reducir el número de accidentes de tráfico a cero (lo que también llevan persiguiendo otras marcas, Volkswagen sin ir más lejos), la segunda es convertir los sistemas ADAS en un súper conductor y que la inteligencia artificial sea un asistente personal de primer nivel. BYD afirma que para ello invertirá más de 12.679 millones de euros en investigación y desarrollo de asistencia a la conducción.
De momento, no la veremos en Europa
La enorme pega es que este servicio Full Damage Coverage solo está disponible para el mercado chino por el momento. Y tiene sentido porque es en China donde está desarrollando primero la tecnología más avanzada, como es el caso de su chip 4nm XUANJI A3 que soporta tanto conducción autónoma de nivel 3 como de nivel 4, con una configuración de tres chips capaz de ofrecer más de 2.100 TOPS. Este chip acaba de lanzarse al mercado, con el fin de mejorar tanto la actuación de sus sistemas ADAS como funciones AI en su cockpit inteligente.
Teniendo en cuenta que todos los modelos que vende BYD en China se pueden equipar de manera opcional con el LiDAR que permite el funcionamiento de su ‘God’s Eye’, si esto se extiende a Europa y otros mercados, ahí es donde cabe cuestionarse si veremos este tipo de coberturas fuera de China. Y, dada la manifiesta necesidad de toda China de exportar toda su producción para poder mantener su economía, no es del todo imposible.

