A Porsche no le queda más remedio que meter la tijera: "Hay que tomar decisiones dolorosas”
El CEO de Porsche Michael Leiters continúa sacando la tijera dentro de Porsche para sacar a la compañía de la situación tan complicada en la que se encuentra desde hace meses, eliminando varias de las empresas subsidiarias en un recorte que afecta a más de 500 empleados.

Porsche ha tomado una de esas decisiones drásticas y complicadas de tomar, pero necesarias para la supervivencia de la marca a largo plazo ante tiempos tan complicados como los que están pasando recientemente. Hasta tres subsidiarias van a dejar de funcionar, además de otra división que dejará de operar como hasta ahora.
Cuando Leiters llegó a Porsche el pasado 1 de enero (tomando el hueco que dejaba Oliver Blume, centrándose este en el liderazgo del grupo Volkswagen al completo) tenía la ‘desagradable’ misión de tomar decisiones difíciles. De entrada, cambió al jefe de diseño Michael Mauer a favor de Tobias Sühlmann, con quien ya coincidió en McLaren Automotive años atrás (donde Leiters también era CEO).

Porsche cierra tres de sus empresas filiales
La primera subsidiaria de Porsche que cae es Cellforce Group, con algo más de 50 empleados afectados en su planta de Kirchentellinsfurt. Una filial para el desarrollo de celdas de batería de ion-litio de alto rendimiento que se queda sin viabilidad a largo plazo con el reposicionamiento de la marca, de nuevo centrándose más en el motor de combustión teniendo en cuenta la tendencia del mercado - más en el mercado de coches de lujo y especialmente dentro de las tendencias entre los clientes de la marca.
La segunda de ellas es Cetitec, con base en Pforzheim - con unos 60 empleados en su sede alemana y otros 30 en otra sede ubicada en Croacia. En su caso, se centra en software para comunicaciones, soluciones tanto para Porsche como para todo el Grupo Volkswagen. La situación es la misma que en la de Cellforce, comenzándose ahora las negociaciones acerca del cierre de la compañía.
Adiós a las eBikes de diseño Porsche
El tercer y último caso es el más importante de ellos a nivel laboral, la división Porsche eBike Performance dedicada al desarrollo de las bicicletas eléctricas. En efecto, la división que creaba los vehículos de Porsche más baratos que uno podía encontrar actualmente en el mercado. Establecida años atrás, ofrecían un repertorio amplio de bicicletas eléctricas pero, ante la situación actual, la marca necesita centrar sus esfuerzos en el negocio principal.

La más asequible de ellas es la Porsche eBike Cross, partiendo de unos 6.050 €, dando un salto a la eBike Cross Performance, valorada en unos 9.050 €. Las más exclusivas de todas son las eBike Sport 2025 y eBike Cross Performance EXC. Tanto el cuadro como el manillar están hechas de carbono, utilizando un motor Shimano EP801 - en el caso de la Cross Performance EXC, equipa una batería de 630 Wh. Es el ‘mazazo’ más gordo ya que afecta a unos 360 empleados.
Una división reintegrada dentro de otra, parte de la reestructuración
Ahí no acaba la cosa. También se carga, a medias, la división Car-IT que trabajaba en la experiencia de conectividad de los coches - incluyendo el Cayenne eléctrico que comenzará a entregarse dentro de unos meses. Car-IT no desaparece exactamente, sino que se integra dentro del departamento de investigación y desarrollo, de modo que Porsche pasa de tener 8 divisiones a 7 dentro de su junta de gestores.
Car-IT tenía al frente a Sajjad Khan, quien llegó en 2023 procedente de Mercedes-Benz (y anteriormente pasó por BMW) para acelerar las capacidades de software e infoentretenimiento. Los frutos de su trabajo deberían influenciar la unión entre conductores y máquina, a través de comandos de voz e interfaz, en los Porsche del futuro cercano - mientras Porsche mira a un futuro más lejano.

Luchando contra viento y marea
La suma de los problemas relacionados con el mercado chino, de la industria europea y el aumento de los aranceles en Estados Unidos es un cóctel muy perjudicial para Porsche. Este último caso afecta a todas las marcas alemanas, pero proporcionalmente es más duro para quien EEUU es un mercado especialmente importante.
«Debemos centrarnos en nuestro negocio principal. Es la base fundamental para que nuestro reposicionamiento estratégico de resultados. Esto nos lleva a tomar decisiones dolorosas - incluyendo nuestras subsidiarias», explica el CEO Michael Leiters.

