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    Ya sabemos cuánta batería pierden los coches eléctricos cada año

    La refrigeración y el clima afectan a la degradación de las baterías de coches eléctricos.

    Las baterías de los coches eléctricos se degradan con el tiempo y con el uso, haciendo que se pierda capacidad y se reduzca la autonomía. Pero ¿en qué medida? Este estudio resuelve algunos datos clave sobre estos nuevos sistemas de alimentación.

    Las baterías de los coches eléctricos se degradan. Cuando hablamos de coches eléctricos hablamos de eléctricos puros, pero también de híbridos, y por eso es importante diferenciar entre baterías de litio y de níquel, que tienen prestaciones muy distintas.

    Y en tanto que estos sistemas de impulsión, y de alimentación, son relativamente nuevos, es ahora cuando estamos empezando a saber detalles sobre su vida útil su fiabilidad y, en particular por lo que nos ocupa, datos sobre la degradación de baterías a lo largo del tiempo. Los clientes quieren saber, como es razonable, cuánto dura la batería a lo largo del tiempo, o en qué medida se pierde capacidad.

    El sistema de refrigeración es un factor clave en la degradación de las baterías.

    Un estudio nos resuelve las dudas: así 'envejecen' las baterías de los coches eléctricos

    El estudio en cuestión es de Geotab, y en él se han utilizado los datos de nada menos que 6.300 coches eléctricos repartidos por todo el mundo, y correspondientes tanto a flotas como a particulares. Y según sus resultados, las baterías de los coches eléctricos pierden en torno al 2,3% de su capacidad cada año. Es decir, que tras un primer año de uso es lo habitual que se pase de un 100% de capacidad en la compra a un 97,7% de capacidad 12 meses después.

    Pero no solo arrojan datos clave sobre la degradación de las baterías de iones de litio de los coches eléctricos a lo largo del tiempo. También nos dan cierta información a tener en cuenta para evitar que la degradación sea más acelerada que la media y, en definitiva, para aumentar la longevidad de las mismas. Esto es algo que, como explican, depende de la temperatura.

    Un Tesla Model S de 2015 pierde, de media, un 2,3% de capacidad cada año. Frente a él, un Nissan Leaf 2015 pierde en torno a un 4,2% cada año.¿A qué se debe esto? Entre otros posibles factores, de importancia menor, se debe al sistema de refrigeración que utiliza un vehículo y el otro. El Tesla usa un sistema de refrigeración líquida, mientras que el Leaf de Nissan se basa en un sistema pasivo de refrigeración por aire.

    La degradación no es lineal, pueden producirse fuertes caídas a lo largo del tiempo.

    La degradación de las baterías de coches eléctricos no es lineal

    En el mismo estudio se señala también que la degradación de las baterías de iones de litio, de los coches eléctricos, no es lineal. Y esto quiere decir que, aunque la media es de un 2,3% de pérdida anual, no todos los años se pierde capacidad de batería al mismo ritmo. Puede producirse una disminución lenta y progresiva durante varios años y que, de repente, llegue una fuerte caída.

    Hay más datos curiosos como, por ejemplo, que los vehículos eléctricos usados en climas cálidos sufren una degradación mucho más acusada que los usados en climas fríos. Por otro lado, la velocidad de carga afecta también a la degradación y, sin embargo, la frecuencia de uso del vehículo no hace que la batería se degrade a mayor ritmo.

    Fuente: Geotab