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El nuevo Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye es casi un Demon, pero no lo es

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El recién desvelado Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye 2019 es la nueva punta de lanza de la gama Challenger, y aunque cuenta con numerosos elementos heredados directamente del salvaje Dodge Demon, no llega a ser un verdadero sustituto de este.

Nueva versión Hellcat Redeye 2019.

El titular es bastante acertado, pues el nuevo Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye 2019 es casi un Dodge SRT Demon, lo cual significa que realmente no lo es y por tanto, no puede ser considerado su sucesor en la gama Challenger.

Hace unos días la marca estadounidense revelaba las actualizadas versiones Hellcat de las respectivas gamas Charger y Challenger, y si bien ambos gozaban de numerosos elementos y sistemas heredados del ya desaparecido Demon, la verdadera sorpresa era la presentación de una nueva versión Hellcat más agresiva y potente que coronará la gama del coupé, el nuevo Hellcat Redeye.

Al estar posicionado sobre el actual Challenger SRT Hellcat puede parecer que en cierta manera sustituye, al menos en la gama, al Demon. Y si atendemos a sus especificaciones, que además incluye un elevado número de sistemas y elementos de esta misma versión, parece que estamos simplemente ante un Demon descafeinado. Pero realmente no es así.

Cuenta con el motor del Demon.

Lo cierto es que si nos centramos en todos sus datos y sus cifras eso es precisamente lo que parece, un Demon suavizado, y los que así lo definan realmente no estarían equivocados, pues lo cierto es que tanto el Demon como el nuevo Redeye no dejan de ser evoluciones más radicales del propio Hellcat.

Y aunque las similitudes entre ambos son más numerosas que las diferencias que les separan, son precisamente estas las que sitúan al nuevo Redeye como un Hellcat muy cercano al Demon, pero sin llegar a ser el auténtico y extremo drag-racer de calle que supuso esta edición limitada.

Los elementos que comparten ambos modelos son muchos, comenzando por el propio bloque V8, pues el nuevo Hellcat Redeye emplea una configuración de motor muy similar a la del Demon, incluyendo los pistones, los sistemas de lubricación e inyección, o el mismo compresor de 2.7 litros (sustituyendo al de 2.4 litros de las versiones Hellcat). Ambos mantienen la línea roja a partir de las 6.500 rpm en lugar de las 6.200 rpm del Hellcat. La cifra de potencia es de 808 CV (797 hp) y 958 Nm de par máximo, lo que le deja ligeramente por debajo de la que entregaba el Demon en su configuración estándar, sin la PCM opcional y alimentado por gasolina convencional.

El nuevo Hellcat Redeye encabeza la renovada gama Challenger

Ambos comparten el mismo sistema de refrigeración, que incluye los sistemas Power Chiller y After-Run Chiller para maximizar la refrigeración de la mecánica durante jornadas de drag, y opcionalmente puede montar los mismos desarrollos de transmisión del Demon. También encontramos los sistemas electrónicos Launch Control, Launch Assist, Line Lock y Torque Reserve, destinados a maximizar su rendimiento en pista.

En cuanto a sus diferencias, es más sencillo enumerarlas que señalar sus similitudes, pues estas aparecen en menor número. A pesar de contar con opción de carrocería ensanchada Widebody opcional, en teoría dotada de los ejes del Demon, el nuevo Hellcat Redeye mantiene el conjunto de suspensión y frenos del Hellcat, con llantas de 21 pulgadas y frenos de 15.4 pulgadas Brembo en el eje delantero, en lugar de las llantas de 18 pulgadas y discos de 14.2 pulgadas. Lo que supone que no encontramos los neumáticos radiales Nitto 315/40 especiales para drag-strips ni siquiera como opción.

Así mismo, a pesar de las distintas opciones que encontraremos en la gama, tampoco van a estar disponibles las radicales opciones del Demon, como es el caso del pack ‘Demon crate’ dotado de numerosos elementos racing, la ausencia de los asientos de los pasajeros (opción que costaba 1 dólares en el Demon) ni la PCM opcional con nuevos mapas de inyección que permitían el uso de gasolina de 100 octanos (de competición), con la que que el Demon podía presumir de 851 CV (840 hp).

Mantiene la imagen y muchos elementos del Demon, pero no es tan extremo.

En cuanto a los precios, tampoco encontramos demasiada diferencia entre ambos modelos, pues si el Demon partía de un precio base en torno de los 86.000 dólares (incluyendo tasas y transporte), el nuevo Hellcat Redeye parte de los 72.995 dólares, también incluyendo tasas y transporte pero en su configuración básica, sin opciones. Por lo que una vez encargados todos los elementos opcionales, de los que por el momento no hay precios pero se sabe que no costarán el simbólico dólar que costaban la mayoría de opciones del Demon, es más que probable que sus precios se acerque aún más.

*Prestaciones oficiales anunciadas por la marca.

**Potencia con gasolina de 100 octanos.

En suma, los pocos clientes del Demon de edición limitada no deberían sentirse decepcionados por la llegada del nuevo Hellcat Redeye, pues si bien este último dispone de una gran cantidad de ADN del drag-racer, el Demon sigue siendo un modelo más exclusivo por sus características y especificciones.

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