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El Reino Unido compromete fondos y anuncia cambios legales para la conducción autónoma

El Reino Unido compromete fondos y anuncia cambios legales para la conducción autónoma
Prototipo Mercedes-Benz F 015 Luxury in Motion
Javier Costas
Javier Costas6 min. lectura

El salto de la conducción humana a la conducción autónoma, mediante inteligencia artificial, supone la necesidad de adaptar la legislación, entre otros cambios legales. En el Reino Unido ven posible la conducción autónoma en 2025 y están sentando las bases para ello.

En los últimos meses el Gobierno del Reino Unido ha ido moviendo ficha para que el país se convierta en uno de los más avanzados de Europa en materia de conducción autónoma. Actualmente son muy pocos los lugares del mundo donde un vehículo puede moverse sin conductor humano, y siempre sujetos a varias condiciones.

En el Reino Unido se empezarán a hacer los cambios legales tan pronto lo permitan los tiempos parlamentarios. Hay que recordar que la dimisión del primer ministro, Boris Johnson, y la división política generada por su controvertida figura personal, han afectado a dichos tiempos parlamentarios.

De momento el Gobierno ha comprometido 100 millones de libras para apoyar la inversión de la industria y financiar la investigación en nuevos desarrollos en torno a la seguridad. Consideran que hay un potencial de 42.000 millones de libras de facturación y 38.000 empleos gracias a la conducción autónoma.

A partir del año que viene los vehículos autónomos podrán circular por las vías rápidas del Reino Unido

El plan desvelado ayer sienta las bases para permitir el despliegue de los vehículos autónomos en el Reino Unido para 2025, impulsar una revolución en el transporte de personas y mercancías, mejorar la conexión entre comunidades dispersas y cómo no, hacer que la Seguridad Vial dé un salto hacia delante.

De los 100 millones de libras prometidos, 117,8 millones de euros al cambio, más de la tercera parte (34 millones de libras) están destinados a investigación para respaldar los desarrollos de seguridad e contribuir a una legislación más detallada. La legislación existente necesita ir tapando algunos huecos (vacíos legales) bajo el nuevo paradigma.

Por ejemplo, ¿qué sucede cuando hay condiciones climatológicas adversas? ¿Deben los vehículos autónomos estar sujetos a limitaciones? ¿Cómo van a interactuar con los peatones, otros vehículos y ciclistas? A este respecto, algunos fabricantes imaginan un código de símbolos y sonidos fácilmente reconocibles que emiten los vehículos autónomos.

En el centro de San Francisco operan desde junio robotaxis 100% autónomos de Cruise, aunque solo pueden circular en horario nocturno y baja velocidad

Por otro lado, 20 millones de libras se destinan a poner en marcha los servicios comerciales de conducción autónoma y permitir que las empresas crezcan y creen puestos de trabajo en el Reino Unido, cifra que se suman a 40 millones de libras ya comprometidos antes.

¿De qué servicios comerciales se trata? Ponen el ejemplo de repartos de comida o compra entregados a clientes por vehículos autónomos, o cápsulas de transporte (pods) que ayudan a los pasajeros cuando se mueven por los aeropuertos, como aquellos que tienen movilidad reducida. También imaginan servicios de transporte de A a B, con o sin conexión con transporte público.

Además, se emplearán 6 millones de libras en realizar más estudios de mercado y apoyar la comercialización de la conducción autónoma. Todo esto sería muy beneficioso en un país que ha perdido acceso a la mano de obra barata y abundante que estaba disponible en la Unión Europea. De todas formas, con o sin «Brexit», cierta escasez de trabajadores de baja cualificación se daba por descontada.

La responsabilidad de lo que ocurra en modo autónomo no será del conductor, tal y como asumieron anticipadamente Volvo o Mercedes-Benz

En un primer paso, se autorizará la conducción de vehículos que pueden conducirse a sí mismos por vías rápidas a partir del año que viene, lo que suena a Nivel 3 de conducción autónoma. Los conductores podrán dejar de prestar atención a la carretera y dedicarse a otras actividades, salvo manipular el teléfono móvil con las manos.

En una fase más adelante, dado que habrá vehículos completamente autónomos, los propietarios del vehículo no necesitarán siquiera una licencia para conducir, y esto exige que sean vehículos 100% autónomos (Nivel 5). Esto será uno de los detonantes de la reducción de la siniestralidad, al eliminar el factor humano de la ecuación.

Marcas como Mercedes-Benz podrán activar sistemas como DRIVE PILOT para conducción semiautónoma en condiciones limitadas en autopista, como tráfico denso y hasta 60 km/h, como ya sucede en Alemania. Los vehículos que estén en modo autónomo liberan de la responsabilidad de lo que ocurra a los conductores, serán los fabricantes los que asuman las consecuencias.