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    ¿Qué opciones tengo para financiar un coche sin nómina?

    ¿Es la nómina el único camino para acceder a una financiación?Pixabay

    No es fácil disponer de efectivo suficiente para adquirir un vehículo al contado, por lo que el sistema más habitual para comprarlo es recurrir a la financiación. Pero, ¿qué pasa si no disponemos de una nómina que aportar como garantía de solvencia?

    Aunque la tendencia comienza a indicar que las nuevas generaciones consideran cada vez menos imprescindible disponer de un vehículo privado para desplazarse, lo cierto es que los coches son todavía los reyes del transporte y siguen viéndose, en muchos casos, como mucho más que una simple herramienta que nos proporcione calidad de vida.

    Pero, independientemente de si queremos adquirir un coche por necesidad o por placer, vamos a necesitar disponer del dinero que vale comprarlo, pagando al contado o a través de una operación de financiación, que básicamente consiste en que el prestatario nos entrega una cantidad determinada que deberemos devolver a plazos y con intereses.

    ¿Debemos renunciar a comprar un coche si no tenemos nómina? No, tenemos otras alternativas

    Y claro, no es tan simple como pedirlo y recoger el dinero, sino que las entidades financieras intentan asegurarse en la medida de lo posible de que tenemos capacidad para devolver dicho préstamo. Para ello, lo primero que piden siempre es una nómina que acredite que tenemos un empleo estable y lo suficientemente bien pagado como para poder hacer frente a la operación.

    ¿Y si no disponemos de una nómina? ¿Debemos renunciar a comprar un coche? No, tenemos otras alternativas.

    Ingresos alternativos

    Si no contamos con una nómina que acredite nuestra solvencia no nos queda más remedio que demostrar que contamos con otros ingresos, algo sencillo en el caso de los autónomos o los pensionistas. Pero, para que dichos ingresos sean considerados válidos por la entidad financiera, deben cumplir ciertos requisitos:

    • Suficiente cantidad: las financieras calculan un porcentaje que señala el umbral de gasto a partir del cual es arriesgado endeudarse, y suele rondar el 35 o 40% de los ingresos. Dicho de otro modo, si ganamos 1000 euros, no es probable que nos concedan una financiación que implique una cuota mensual superior a los 350 euros, teniendo en cuenta además que no contemos ya con otras deudas previas.
    • Ingresos regulares: especialmente en el caso de los autónomos, es importante demostrar regularidad en las ganancias, pues no sirve de mucho ingresar una alta cantidad de dinero un mes y, posteriormente, no ganar prácticamente nada durante los dos siguientes.
    Existen varias fórmulas para acceder a un vehículo.

    Si por el contrario no contamos con ingresos que cumplan estos requisitos, vengan a través de una nómina o no, será prácticamente imposible conseguir una financiación. Eso sí, determinadas empresas de préstamos on-line disponen de requisitos más flexibles a la hora de realizar préstamos, aunque a menudo a costa de un interés muy superior al de las entidades financieras tradicionales.

    Pagar un coche a plazos siendo autónomo

    Siendo autónomos, sobre todo en los tiempos actuales, implica que las operaciones financieras se estudian más intensamente, pues las entidades no son muy dadas a aprobar cierto tipo de operaciones a este tipo de trabajadores. Pero, si cumplimos los requisitos anteriormente mencionados, debemos diferenciar entre dos tipos de autónomo:

    • Autónomo como persona física: si queremos adquirir un vehículo para uso particular, esta será la fórmula y básicamente difiere en la documentación que debemos aportar.
    • Autónomo como persona jurídica: en este caso disponemos de varios tipos de préstamos, siendo los lineales los que mejores condiciones ofrecen en relación a los particulares.

    Financiar un coche siendo pensionista

    En este caso, la edad es un factor determinante, pues lo habitual es que las entidades no concedan plazos que vayan más allá de los 65 o 70 años de edad para el titular. En este caso, es obvio que el peticionario superará esa edad en la mayoría de los casos, por lo que la fórmula suele incluir la contratación de productos complementarios: seguro de vida o seguro de impago.

    Independientemente de si hemos cumplido ya los 65 o no, por lo general la duración de los préstamos suele ser más corta de lo habitual.

    Otras formas de conseguir un coche

    Además de la compra tradicional, es decir, seleccionar un coche, pagarlo y ponerlo a nuestro nombre, existen otras fórmulas que nos pueden resultar provechosas a la hora de adquirir un vehículo.

    Leasing

    Esta fórmula de financiación consiste en el alquiler del vehículo por parte del usuario y por un largo periodo, pero con la opción de comprarlo al finalizar el contrato. En caso afirmativo, el usuario entrega el valor residual del coche en cuestión, pasando a ser el propietario. El contrato debe ser de al menos 24 meses y suele tener la ventaja de incluir cuotas más bajas. Esta fórmula es muy utilizada por autónomos y pequeñas empresas.

    Renting

    Este caso es muy similar al Leasing, pero con la salvedad de que al final del contrato deberemos devolver el vehículo y que los gastos asociados al uso del mismo estarán incluidos en la cuota mensual acordada (excepto el combustible). Ello implica que no sea considerado un préstamo, lo que evitará ser una carga en caso de solicitar otra financiación.

    Carsharing

    Esta modalidad es reciente y consiste en alquilar un vehículo por horas o periodos cortos de tiempo. A diferencia del alquiler tradicional, sólo pagas el tiempo durante el cual utilizas el coche, control que se realiza a través de una aplicación móvil y de un registro previo de tu usuario en la web de la empresa comercializadora. Esta modalidad es muy útil cuando necesitamos transporte privado puntual y suele limitarse al tránsito por las ciudades, aunque algunas empresas permiten desplazamientos más extensos.

    Fotos: Pixabay