Lo nuevo de Hyundai le da vueltas a la tecnología de Tesla, aunque tiene dos grandes ‘peros’
En el interior de los futuros coches, comenzando en Europa por el IONIQ 3, vamos a encontrar un nuevo sistema de infoentretenimiento impulsado por IA, con el objetivo de que esté instalado en 20 millones de vehículos de cara a 2030.

En Europa estamos entrando poco a poco en la era SDV, donde todas las funciones de electrónica del vehículo se centralizan en un solo gran cerebro - un concepto que debería hacer los coches más eficientes y efectivos, además de poder ahorrar peso y complejidades en su construcción ahorrando metros de cable. Pero mientras tanto, el foco sigue estando en los sistemas de infoentretenimiento, la interfaz entre máquina y pasajeros.
Las pantallas, más grandes o más… grandes todavía, siguen siendo protagonistas, pero ahora las marcas están escuchando lo que quieren los conductores, sus clientes. Y quienes parecen haber dado un salto importante hacia delante son los de Hyundai, que han presentado el sistema Pleos Connect que veremos a partir del nuevo Hyundai IONIQ 3.

Nuevo sistema de Hyundai Pleos Connect
Pleos Connect se compone, por un lado, de una pantalla central para la navegación, aplicaciones y comunicación - infoentretenimiento, en definitiva - tanto con un modo de pantalla única como pantalla dividida, además de una barra inferior con acceso rápido/directo a aplicaciones recientes o ancladas. Se extiende hasta un cuadro de mandos en forma de pantalla digital de 9 pulgadas, una evolución de lo que hemos visto hasta ahora en distintos modelos, incluyendo lanzamientos recientes como el recién revisado IONIQ 6 que ahora incorpora el IONIQ 6 N de corte deportivo.
Gleo IA es el asistente de voz para funciones de control de vehículo y confort en la marcha, interpretando los controles de voz en frases de conversación habitual. Un detalle curioso es que Pleos Connect trasciende las pantallas del coche dado que podremos interaccionar con el sistema a través de nuestros teléfonos móviles con una aplicación. Por supuesto, contará con actualizaciones de software Over the Air (OTA).
Los botones físicos recuperan protagonismo
Suena muy Tesla, ¿verdad? De hecho, hay muchas similitudes en este aspecto. Pero si miramos abajo, encontramos algo que muchos agradecerán: botones físicos. Debajo de la pantalla hay unos botones que permiten cerrar aplicaciones que no se necesiten, cambiarlas y otras funciones básicas del vehículo mediante un gesto inmediato, que una vez uno se hace al coche se produce de manera instintiva.

También viene con botones físicos - es decir, huyendo de paneles capacitadores - en el volante, de manera que se pueda manipular elementos del sistema con los dedos sin desviar la mirada de la carretera. Después de una era en la que centralizar los controles en mandos táctiles, tanto por moda tecnológica como porque sale más barato para el fabricante, tanto por seguridad como por insistencia del público se está volviendo a los botones físicos tanto en coches nuevos como en aquellos que se renuevan, como varios modelos de Volkswagen y CUPRA.
El Hyundai IONIQ 3 ya lo incorpora y se extenderá al resto de modelos
En Europa, el Hyundai IONIQ 3 será el primer modelo de la marca que lo lleve, estrenándose en unos meses después de haber sido presentado el pasado mes de abril - si bien a nivel global llegará antes en el Grandeur para el mercado coreano. Después se expandirá tanto a modelos de KIA como de Genesis, con el objetivo de producir de aquí a 2030 unos 20 millones de vehículos en todo el mundo que lleven este Pleos Connect.
Ahora bien, podemos encontrar dos peros, de entrada. El primero es el estado actual de los asistentes de voz y los comandos de voz. Evidentemente han evolucionado con respecto a los primeros sistemas que salieron al mercado hace más de una década, pero siguen sin estar del todo afinados - no sólo los controles de voz que vemos en coche, sino que también ocurre a menudo en dispositivos de hogar que utilizan esta misma tecnología.

Dos peros que todavía tienen, por ahora, los comandos de voz
El segundo pero es que, aún con la ventaja del control de voz que evita desviar la mirada y la atención hacia la pantalla y lejos de la carretera, hay que pensar la frase, luego decirla y cruzar los dedos (no literalmente ya que deberían estar en torno al volante) para que el control la interprete como esperamos. Es decir, no es un proceso inmediato de abrir y cerrar de ojos.
Esos mismos comandos, con un botón, se piensa y se hace, casi que se hace sin pensar. Chas. Al momento. Sin llegar al exceso de botones (que también ocurrió hace 15-20 años en algunos modelos), la IA detrás de estas interpretaciones de voz tiene camino por recorrer.

