IndyCarÁlex Palou, una 'superestrella' en Nashville; quinto triunfo para apuntar al quinto título
Tras salir desde el cuarto lugar, una afortunada parada durante un caution le puso líder, manteniendo a raya después a toda la armada Penske. Su ventaja crece hasta los 83 puntos con David Malukas tras la mala suerte de Kirkwood y otro mal día oval de Lundgaard.

Ser español está de moda en Estados Unidos. Y no, en esta ocasión no hablamos del brillante éxito de la selección española en el Mundial de Fútbol. No son pocos los hombres patrios que han brillado deportivamente al otro lado del charco: Seve Ballesteros, Pau Gasol, Rafa Nadal, Carlos Alcaraz... Encontrándose en un nivel de mediatismo completamente diferente, Álex Palou ya es, sin duda, uno de los mayores referentes del deporte español en el país más poderoso del mundo, y este lunes lo ha demostrado en el Nashville Superspeedway con una gran victoria en el Music City Grand Prix para cimentar la posible quinta estrella de su constelación de títulos de IndyCar.
La disputa del evento estaba prevista inicialmente para el domingo, inmediatamente después de que Rodri levantase la Copa del Mundo al cielo de Nueva York, ante una audiencia potencial inmensa. Sin embargo, la climatología tuvo otros planes, con una serie de tormentas eléctricas en las proximidades desde antes incluso de que el fútbol se fuera a la prórroga, y dos enormes trombas de agua posteriores. La segunda, que alcanzó cuotas de monzón, obligó a posponer el evento al lunes, siendo esta la primera vez que sucede en una carrera de IndyCar desde el Gran Premio de Alabama de 2018.
La carrera reprogramada, a su vez, fue recortada de las 300 vueltas originales (400 millas) a las 225 que tenía el año pasado, con una distancia de 300 millas. Todo esto se debía a las altísimas temperaturas que se esperaban, y que se materializaron durante la disputa con picos de hasta 34ºC. En la salida, Palou aprovechó un intento fallido de adelantamiento de Scott McLaughlin para arrebatarle la tercera plaza, mientras que Josef Newgarden intentó quitarle el liderato a Kyle Kirkwood en paralelo durante varias vueltas sin éxito.
Siendo una prueba de múltiples compuestos, la mayoría de los líderes eligió empezar con el duro, a excepción de los dos ECR, circunstancia que Alexander Rossi aprovechó para subir al quinto puesto a costa de un Scott Dixon que cayó cinco plazas en los primeros compases. El primer caution salió en la vuelta 19 por un accidente de Caio Collet, que encadenó su tercer abandono consecutivo en óvalo al perder el control del coche desde la 17ª posición. La gran mayoría de pilotos eligió adelantar su primera parada en este caution para montar gomas blandas, y McLaughlin firmó una gran detención para salir por delante de Kirkwood y Palou.
Encabezaban la resalida Louis Foster, el accidentado del sábado David Malukas y Christian Lundgaard, todos ellos sin parar. Foster y Lundgaard se despeñaron rápido, pero Malukas no sólo logró aguantar en cabeza sin excesivos problemas, si no que abrió un margen considerable de tres segundos sobre McLaughlin, a la par que Rinus VeeKay ganaba múltiples posiciones para situarse sexto virtual detrás de Christian Rasmussen. Eventualmente, Malukas entró a pits después de 61 vueltas tras perder bastante tiempo detrás de Graham Rahal.
Sin haber perdido la referencia de los dos líderes, Palou fue superado por Newgarden al inicio de la vuelta 67. Sin embargo, la interferencia de coches rezagados permitió al español recuperar la posición seis vueltas más tarde. En la segunda ventana de paradas, iniciada en la vuelta 80, McLaughlin mantuvo el liderato parando un poco antes que sus perseguidores, aunque por detrás de Malukas en su estrategia alternativa. Palou, por su parte, perdía la tercera posición con VeeKay, el más tempranero en hacer su segunda parada, y el único de los hombres de cabeza junto a Kirkwood que montó duros para esta parte de la prueba.
La carrera transcurrió de forma relativamente procesional a posteriori, con Santino Ferrucci y Marcus Ericsson enganchándose al grupo de los seis primeros. Hacia la mitad de la prueba, Rasmussen acabó golpeando ligeramente el muro en su segundo gran sobreviraje del día, teniendo que abandonar desde la novena posición. Malukas hizo su segunda parada en la vuelta 119, habiendo alargado casi lo suficiente para igualarse con el resto de líderes. Palou aprovechó para meterse en pits tres vueltas después, una decisión providencial que tuvo lugar pocos segundos antes de un extraño accidente entre Rossi y Dixon.
Dixon, que rodaba en la duodécima posición virtual, seguía de cerca a un Rossi que se encontraba en mitad de la pista en la recta trasera, pero que, de repente, redujo su velocidad con la intención de dirigirse a la entrada de pits. Dixon no anticipó este hecho debido a que Rossi no siguió la convención de pegarse al interior de la pista antes de efectuar su maniobra, y colisionó con la parte trasera de su coche, mandando al estadounidense a un largo trompo antes de tocar el muro y doblando su suspensión delantera derecha.
McLaughlin se mantuvo delante de Kirkwood y VeeKay tras las paradas, pero todos ellos se encontraban ya detrás de Palou. El gran perjudicado era Malukas, atrapado por el caution y relegado a la decimoquinta plaza. En la resalida de la vuelta 140, Kirkwood, con blandos en esta ocasión, atacó con todo a McLaughlin sin éxito, Newgarden recuperó las posiciones que había perdido con VeeKay y Ferrucci en las paradas, y Will Power se sumó a la lista de pilotos que habían deslizado hacia el muro.
Durante las siguientes vueltas, Palou mantuvo a raya a McLaughlin y Kirkwood, quien se fue quedando atrás poco a poco, mientras Malukas avanzaba de forma inexorable alcanzando la octava posición en la vuelta 166, tras un Felix Rosenqvist que había ganado puestos poco a poco desde su 17º lugar de salida. Los blandos empezaron a traicionar a Kirkwood, que perdió la tercera plaza con Newgarden en la vuelta 174, poco antes de las que debían ser las últimas paradas del día. Habiendo tenido que lidiar con un intenso tráfico, Palou apenas contaba con siete décimas de ventaja sobre McLaughlin en ese momento.
El neozelandés aprovechó la circunstancia para parar en la vuelta 178, imitándole Kirkwood dos giros más tarde. Justo cuando esto se producía, Dennis Hauger perdió el control de su coche y se fue al muro de la curva 2, trompeando a posteriori. El caution resultó fatal para las aspiraciones de los que habían parado, incluyendo a VeeKay y Ferrucci. En consecuencia, Newgarden, Rosenqvist y Malukas pasaban a ser los perseguidores de Palou tras las paradas bajo caution, mientras que Mick Schumacher aprovechaba la situación y una buena parada para situarse sexto detrás de Marcus Ericsson, con Kirkwood y McLaughlin relegados a los puestos 11 y 12.
Curiosamente, Palou fue el único de los seis primeros que eligió terminar la carrera con neumáticos duros. Ericsson firmó una gran resalida para pasar a Rosenqvist y casi hacer lo propio con Newgarden, mientras que un Pato O'Ward que había pasado desapercibido hasta ese momento alcanzaba la sexta plaza a costa de Schumacher. Por detrás, Malukas alcanzó posiciones de podio a falta de 27 vueltas, y McLaughlin escalaba como un misil tierra-aire, rebasando a Rosenqvist en la vuelta 210 para ponerse cuarto. El panorama de las últimas vueltas veía a Palou siendo perseguido por los tres miembros del Team Penske en batallón, si bien McLaughlin terminó descolgándose.
Newgarden hizo varias aproximaciones a dos décimas de Palou, pero la situación de aire sucio, agravada por el intenso calor en Nashville, no le llegó a dar una oportunidad. El estadounidense lo fiaba todo al acercamiento sobre el doblado Louis Foster, pero Palou dio cuenta del británico con suficiencia a falta de tres vueltas, y Newgarden tuvo que levantar ligeramente para hacer lo propio. No hubo más historia, y Palou se llevó una victoria crucial en la que la suerte tuvo un papel fundamental, pero en la que no flaqueó en cuanto se puso líder y supo negociar el tráfico cuando fue necesario, uno de sus pocos puntos flacos hoy en día.
RESULTADOS FINALES DEL MUSIC CITY GRAND PRIX 2026
Visiblemente cabreado, Newgarden se quedó a las puertas de su cuarto triunfo oval consecutivo, mientras que Malukas completó su remontada de 22 posiciones con una visita al centro médico para recibir fluidos por el intenso calor y las consecuencias físicas de su accidente del sábado. El piloto de Penske, sin victoria tras su quinto podio del año, aprovechó la décima plaza del desafortunado Kirkwood para recuperar el segundo lugar en la general por cuatro puntos, pero la ventaja de Palou alcanza sus valores máximos del año en 83 puntos, y la próxima visita a un trazado favorable a sus intereses como Portland no permite ser muy optimista a sus contendientes.
Detrás de Rosenqvist, Ericsson y O'Ward, la octava plaza fue para la mejor versión de Mick Schumacher en 2026, aprovechando un buen ritmo y un ligero golpe de fortuna. Sin haber pasado hasta ahora del decimosexto puesto en carrera, Schumacher escapa de la última posición de la general, en un momento crucial para su futuro por las incógnitas sobre su asiento. Por su parte, otro triste desempeño oval para Lundgaard, que acabó decimosexto, cinco plazas por detrás del sentenciado Nolan Siegel y perdiendo, ya casi definitivamente, el tren del campeonato. Tendrá tiempo para recomponerse; dos semanas de descanso antes de la marabunta de cinco semanas consecutivas de carreras.
Fotos: IndyCar Media

