El jefe de BYD tiene claro su éxito en España frente a otras marcas: "La innovación se mueve muy despacio. Para nosotros no es aceptable"
BYD ha conseguido ser una marca consolidada en el mercado europeo en poquísimos años. El fabricante chino aspira a escalar a las posiciones más altas gracias a una estrategia centrada en la innovación. Así resume su éxito su jefe en España.

A pesar de que era la marca más popular en China y la que más vehículos enchufables vendía a nivel global, BYD era prácticamente una desconocida en España hace un par de años, cuando apenas había llegado a nuestro mercado. Su ritmo de crecimiento es imparable y es ya la decimoquinta marca más vendida en España, escalando nueve posiciones en solo un año.
El Country Manager de la marca china en España, Alberto de Aza, explica las claves de por qué BYD ha logrado un éxito sin precedentes en muy pocos años. Todo se resume en «tecnología, velocidad industrial y una nueva forma de entender el automóvil», algo que están trayendo las marcas chinas en su desembarco europeo.

«Nuestro ADN es la velocidad»
BYD vendió apenas 600 coches en España en 2023, mientras que en 2025 logró matricular más de 25.000. Un registro que va a "reventar" este año, ya que solo entre enero y mayo de 2026 acumulan 17.986 vehículos vendidos.
Pero es que viendo sus cifras globales, la tendencia ha sido verdaderamente brutal: en 2021, BYD registró 749.999 unidades vendidas en todo el mundo; en 2024, registraron 4,27 millones. Es decir, en apenas tres años multiplicaron casi por seis su ritmo de ventas, con un poderío imparable en China.
A su llegada a Europa han tenido que lidiar con la fuerza y reputación de las marcas occidentales, así como con el desdén de una Unión Europea que les impuso unos aranceles adicionales a la entrada de sus coches eléctricos en la región. Aún así, BYD y otras marcas como MG, Omoda, Xpeng… están cambiando la forma de percibir el vehículo en Europa.

La principal clave está en el ritmo de actualización de sus coches. Siempre decimos que las marcas chinas renuevan sus modelos casi de un año para otro, frente a unas marcas tradicionales que tardan años, hasta ocho incluso, en estrenar un nuevo vehículo.
«Hoy eso no es factible. No es aceptable. Es demasiado lento. El automóvil ya no puede evolucionar al ritmo de los ciclos tradicionales. En la automoción tradicional, la innovación se mueve muchas veces muy despacio. En BYD, nuestro ADN es la velocidad».
Marcas como BYD responden así mucho más rápido a las necesidades de los clientes, pero para ello necesitan una dedicación poderosa por la innovación: Build Your Dreams presume de tener más de 120.000 ingenieros dedicados a este apartado y destinar alrededor del 8 por ciento de sus ingresos operativos al I+D.

«La conectividad no es opcional»
Otra cosa que decimos también de las marcas chinas es que han conseguido traer a Europa vehículos con una alta carga tecnológica a bordo a precios ajustados. BYD es el perfecto ejemplo gracias a lo que ha conseguido en China.
Y no es otra cosa que la integración vertical de prácticamente todos los procesos en la fabricación de sus coches. Frente al uso de componentes y proveedores diversos para un mismo vehículo, BYD lo hace «al revés, diseñamos el software y alrededor de él construimos el hardware».
De ahí que todos sus coches cuenten con funciones avanzadas de conectividad, como las actualizaciones de software, dentro del equipamiento de serie: «La conectividad no es opcional. Es el centro de la experiencia que el cliente va a sentir en un BYD».
Batería, software, electrónica, motores, conectividad… todo está integrado en un «único lenguaje» que permite a BYD considerarse no solo un fabricante de coches, sino también como una «empresa tecnológica», como Tesla. «Conectamos generación de energía, almacenamiento y movilidad», remata De Aza.
Fuente: Newspress España

