Este coche eléctrico cuesta 13.000 euros y no es chino: así es el Karea Fit
Los chinos no son los únicos que quieren asaltar el mercado de los microcoches eléctricos. Turquía también tiene su apuesta: se llama Karea Fit, mide poco más de 2,5 metros y su autonomía roza los 140 kilómetros.

Que el mercado de los coches eléctrico está en auge es algo que no se puede discutir, y menos después de la contienda de Irán. La consecuencia de casi cualquier situación hostil en Oriente Medio se salda con una importante subida en el precio de los combustibles que, en verdad, nadie sabe por cuánto tiempo se mantendrá. Y ahí es donde los coches eléctricos están jugando su carta.
Si las ventas de los eléctricos estaban ganado terreno, ahora lo están haciendo más aunque, como con los precios de los combustibles, tampoco se sabe si se mantendrá esta tendencia positiva o volverá a caer. Lo bueno, que la oferta de coches eléctricos se va ampliando y no sólo por la parte más alta, sino también por la más baja. Los cuadriciclos están en ascenso y, a la espera del nuevo smart #2 que llegará en 2027, los turcos de Karel Kalıp también quieren su parte del «pastel».

El Karea Fit es el segundo coche eléctrico «Made in Turquía»
Renault mueve ficha contra los desguaces con piezas originales hasta un 50 % más baratasTurquía, que nunca había tenido marcas propias de coches pero sí es un importante país donde se han instalado varios fabricantes, se estrenó con los TOGG que están extendiéndose por los países europeos, y ahora con otra empresa que tiene las mismas ambiciones, pero con una gama de productos muy inferior. Lo de esta firma no son los eléctricos, ya que se dedica a la fabricación de moldes de plástico.
Las especificaciones técnicas del Karea Fit le sitúan entre una moto y un coche convencional, teniendo al Microlino como un rival directo, por lo que tampoco se le puede categorizar como un microcoche. Sí con un cuadriciclo pesado, por lo que cuenta con una homologación L7e. Este pequeño modelo llama la atención por los faros redondos de su elaborada delantera.
El Karea Fit cuenta con una carrocería de plástico, está diseñado y fabricado en Turquía, mide sólo 2.631 milímetros de largo y está equipado con un motor eléctrico de 12 kW que impulsa las ruedas traseras. Con apenas 16 CV, puede alcanzar los 50 km/h en sólo seis segundos y llegar a una velocidad máxima de 90 km/h.

El urbanita eléctrico de Turquía cuesta 13.000 euros
El fabricante ha tirado de una batería de ferrofosfato de litio (LFP) con una capacidad de 9,98 kWh, disponiendo de una autonomía máxima con una carga de 135 kilómetros. Por supuesto, este microcoche no se puede cargar con corriente continua, por lo que requiere carga monofásica mediante una toma de corriente de 3,3 kW.
La empresa de Refik Diri, uno de los responsables de este coche eléctrico, ha explicado que se han visto movidos a crear el Karea Fit porque «la oferta de turismos en Turquía en el rango de precios de 600.000 a 700.000 liras turcas (de 11.349 euros a 13.240,50 euros) es prácticamente nula, por lo que decidimos preparar un coche para este nicho de mercado».
El fabricante ha anunciado el precio de salida, ascendiendo a 699.000 liras turcas, al cambio unos 13.221,60 euros. Pero este no será el precio definitivo, sino que será más caro.
Turquía «infla» los precios de los coches eléctricos de importación por un motivo
Turquía es un país de coches caros, sea el segmento que sea, consecuencia de impuestos y políticas comerciales que afectan tanto a los coches de combustión como a los eléctricos. El país tiene un impuesto especial sobre el consumo (ÖTV) que oscila entre el 45 % y el 80 % para los coches convencionales, pero asciende al 220 % para los coches «de lujo» con una cilindrada superior a 2.0 litros.
A este importe se suma el IVA del 20 %, lo que en la práctica significa que los impuestos suelen superar el valor del propio vehículo. Los eléctricos están gravados con un impuesto del 10 %, pero este tipo varía según la potencia del motor y el precio. Una medida que es para todos los coches eléctricos importados, y al que se suma un arancel extra de un 40 % para favorecer la compra de TOGG.
El coche eléctrico nacional está disponible desde 34.170 euros, pero no tiene mucho éxito. Los nacionales siguen interesados en los extranjeros, como en el Tesla Model Y. La versión más barata -en este país cuesta 49.400 euros- rebajó su potencia hasta los 213 CV para ajustarse al límite impositivo reducido. Quizás el nuevo Karea sí se haga un hueco entre los más pequeños...
