Koenigsegg resucita su sueño de carreras perdido: el CCGT1 homenajea al coche que nunca pudo competir con 1.600 CV
La marca sueca homenajea a su GT1 que nunca pudo competir contra Ferrari, Maserati o Porsche, tomando como base el CC850 y llevándolo a nuevos extremos con un conjunto aerodinámico con el que destrozaría incluso a coches de Le Mans.

Koenigsegg ha desvelado un coche bastante extremo, a la par que bastante curioso: el CCGT1. No sólo es el lanzamiento de un coche notablemente más extremo que el CC850 (que ya es decir), sino que también es el homenaje a una historia de carreras que nunca llegó a ocurrir en sus orígenes, allá por la década de los noventa.
Este CCGT1, por su enorme alerón trasero y conjunto aerodinámico, podría parecer que es un coche exclusivo para uso en circuito, pero la marca se las ha arreglado para que un coche así de extremo se pueda homologar para matricularse por carreteras normales. Ahora bien, no esperes absolutamente nada normal de este coche, incluso en comparación con otras creaciones del señor Christian von Koenigsegg, una de las personalidades más purasangre del sector del automóvil, en algunos aspectos comparable con Mate Rimac.

Koenigsegg CCGT1, el retorno del GT1 perdido con 1.600 CV
Primero, vamos con las especificaciones: el conocido motor 5.0 V8 biturbo con bloque de aluminio vuelve a la palestra, con 4 válvulas por cilindro, cigüeñal plano y cárter seco, como muchos coches de competición de los 90, circuitos o rallies. Con una relación diámetro/carrera de 92x95,25 mm (casi cuadrado, vaya) y una relación de compresión de 9.0:1, pesa apenas 189 kg. Está acoplado a la caja de cambios LST de 9 velocidades de Koenigsegg con su cambio secuencial, además de llevar diferencial electrónico, control de módulo de la caja y un modo de cambio en H de manera opcional.
Sus dos turbocompresores con rodamientos de bolas dobles de cerámica soplan a 1.7 bares de presión con combustible normal, entregando 1.280 CV de potencia a 1.000 Nm de par motor. Ahora bien, como ocurre con otros coches de Koenigsegg, con combustible E85 eleva su potencia a 1.600 CV y su par máximo a 1.500 Nm, con los turbos pudiendo soplar hasta a 2.2 bares para sacarle todo el partido a este increíble V8 biturbo.
Un coche extremo que se puede hacer aún más extremo
Como es de esperar en una máquina creada para las carreras, el interior es espartano y el piloto va ‘enlatado’ gracias a sus cinturones de seguridad de seis anclajes, como en coches de competición - puede llevar asientos de competición compatibles con sujeción HANS y sistema de extinción de manera opcional para su uso en circuito. Aún así, cuenta con una pantalla multimedia táctil de manera que las comodidades modernas no se olvidan.

El paquete opcional de circuitos incluye también una jaula de seguridad fabricada en fibra de carbono, un escape de competición, muelles neumáticos, una suspensión con ajustes de circuito, una aerodinámica aún más salvaje y llantas especiales con neumáticos de circuito. Koenigsegg organizará track days especiales con apoyo de fábrica para los clientes de este CCGT1. También hace acto de aparición la ‘fibra fantasma’ de la marca que estrenaron allá por 2009 con el Trevita.
La historia del GT1 que nunca pudo llegar a competir... hasta ahora
La inspiración de este coche es el Koenigsegg CCGT GT1, que era en esencia la versión de carreras del CCR de 2007. Su intención era competir con el resto de coches de la clase GT1 FIA, como el Ferrari 550 GTS Maranello o el Maserati MC12 GT1. Entregaba unos 600 CV de potencia (tomaron el motor V8 del CCX y le quitaron sus superchargers) y pesaba en torno a 1.000 kg conforme al reglamento GT1 para correr en el Campeonato FIA GT para carreras de resistencia.
Ahora bien, la FIA y el Automobile Club de l’Ouest, organizadores de las 24 Horas de Le Mans, cambiaron la normativa cuando el coche aún estaba en desarrollo, exigiendo la construcción de 350 coches del coche base. Esto hizo imposible que pudiese competir, si bien sobrevivió el prototipo de pruebas que, de hecho, Koenigsegg Legends Division ha restaurado y está preparando para que corra en GT1 Historic en el futuro.
