Mercedes prepara un autocar eléctrico para llevar las baterías a los viajes de larga distancia a los 500 km
Mercedes está dando un nuevo paso con su compañía dedicada al desarrollo de autobuses. Daimler Buses quiere llevar la tecnología eléctrica a los viajes de larga distancia y superar una barrera complicada hasta el momento: los 500 kilómetros de autonomía.

La tecnología eléctrica empieza a estar más que presente en las carreteras europeas gracias a los desarrollos, principalmente, en los coches eléctricos. Sin embargo, todavía hay un par de tareas pendientes, y tienen que ver con los vehículos más grandes y pesados que circulan por nuestro asfalto.
Hablamos sobre todo de los camiones eléctricos, pero tampoco se nos pueden olvidar los autobuses eléctricos. Y en esas está Daimler Buses, que quiere llevar sus autocares con la estrella de Mercedes a la carretera con tecnología eléctrica y superar la barrera de los 500 kilómetros.

Mercedes quiere llevar a un nuevo nivel sus autobuses eléctricos
Daimler no es novata en el desarrollo de autocares eléctricos. Su experiencia está más que probada en modelos urbanos e interurbanos, donde los retos son muy diferentes respecto a los de larga distancia, donde se circula a altas velocidades de forma más constante.
El punto de mira está en cubrir rutas turísticas y viajes por autopistas sin las limitaciones que suponen las cifras de autonomía, que cada vez van a más, y las paradas a cargar sus baterías. Y en realidad ya hay autobuses eléctricos que anuncian más de 500 km de autonomía, como el MAN Lion's Coach E (que llega incluso a los 650 km) o el Volvo BZR Electric, aunque está por verlos en condiciones reales cuando lleguen al mercado.
Daimler Buses también supera los 500 km, e incluso anuncia hasta 600 km, en su autobús urbano eléctrico eCitaro. Ahora lo quiere intentar con sus buses de larga distancia, y no lo está haciendo solo en el proyecto financiado llamado ELCH.

Los nuevos buses eléctricos de Mercedes, para finales de década
Daimler Buses y sus socios de este proyecto, que está financiado por el Ministerio Federal Alemán de Economía y Energía, se han reunido recientemente para realizar una prueba de conducción conjunta en el prototipo que pretende sentar las bases de este autobús.
El objetivo de este proyecto, cuyo desarrollo conjunto y financiado termina a finales de este 2026, es «crear las condiciones tecnológicas y económicas necesarias para el autobús eléctrico del futuro» y «desarrollar y validar un concepto de autobús eléctrico a batería listo para su comercialización», algo que Mercedes aspira a tener para finales de la presente década.
Los alemanes no se están centrando únicamente en los motores y las baterías para el desarrollo de este autobús eléctrico prometedor. Su experiencia con los turismos (y también con los camiones) les lleva a pensar más allá, centrando esfuerzos en el consumo energético, la construcción ligera y la aerodinámica, sin olvidarse tampoco de la viabilidad económica.

Y he aquí la cuestión, ya que si las diferencias de precios entre coches térmicos y eléctricos siguen siendo importantes (cada vez más cerca de la paridad, eso sí), en los autobuses las diferencias pueden ser enormes.
Para un autobús urbano estándar de unos 12 metros, nos encontramos que uno eléctrico puede costar entre un 50 y un 100 por ciento más que un diésel equivalente, dependiendo eso sí del modelo y las condiciones de compra.
En cambio, para autobuses de larga distancia, si bien la oferta no es tan grande, las estimaciones hablan de que si bien uno diésel de unas 60 plazas puede llegar a los 300.000-400.000 euros, uno eléctrico rondaría los 500.000 euros.

