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Preocupan, y mucho, las palabras del CEO de Volkswagen sobre la situación de la industria automotriz en Europa

Preocupan, y mucho, las palabras del CEO de Volkswagen sobre la situación de la industria automotriz en Europa
La industria del automóvil europea corre serio riesgo de perder competitividad a medio y largo plazo.
David Plaza
David Plaza5 min. lectura

El sector del automóvil europeo está perdiendo la batalla con sus principales rivales: el asiático y el norteamericano. El director de operaciones de Volkswagen, Thomas Schäfer, ha reflexionado sobre ello y ha solicitado a la Unión Europea que actúe lo más rápidamente posible.

Thomas Schäfer accedió al cargo de director de operaciones de Volkswagen el pasado mes de abril y, desde entonces, ha estado reevaluando la estrategia a seguir por la marca germana, que tiene ante sí un enorme reto por delante con la transición al coche eléctrico en pleno proceso.

Y tiene que hacerlo en un clima de incertidumbre considerable, no sólo por el desafío que supone semejante cambio, sino por el hecho de tener que hacerlo en medio de crisis como la de los microchips o la energía.

«La Unión Europea se apega a reglas de ayuda estatal obsoletas y burocráticas»

En los últimos meses, el Grupo Volkswagen ha retirado la financiación de diversos proyectos y ha refinanciado otros, pero eso no hará que los problemas de base desaparezcan, afirma Schäfer. «Como director general de la marca Volkswagen y miembro del consejo de administración del grupo, estoy profundamente preocupado por la competitividad de Europa y Alemania», ha afirmado en su cuenta oficial de LinkedIn.

La crisis energética hace mucho daño y Europa no reacciona

La preocupación de Thomas Schäfer tiene su origen en la crisis energética, que ha derivado en un incremento de los costes que colocan a Europa en clara desventaja.

«El hecho es que, en el escenario internacional, Alemania y la Unión Europea están perdiendo rápidamente su atractivo y competitividad», desarrolla el directivo alemán. «Estados Unidos, Canadá, China, el sudeste asiático y regiones como el norte de África están avanzando. Estoy muy preocupado por el desarrollo actual con respecto a las inversiones en la transformación de la industria. Esto debe priorizarse con urgencia, sin burocracia, de manera consistente y rápida».

La industria europea del automóvil está sufriendo notablemente la crisis energética.

Y es que, según Schäfer, «Europa carece de competitividad de precios en muchas áreas. En lo que respecta al coste de la electricidad y el gas, en particular, estamos perdiendo cada vez más terreno. A menos que consigamos reducir los precios de la energía en Alemania y Europa de forma rápida y fiable, las inversiones en producción intensiva en energía o nuevas fábricas de celdas de batería en Alemania y la UE serán prácticamente inviables».

La Unión Europea se está equivocando de estrategia

El origen de los problemas parece claro, pero en opinión de Schäfer, Europa tampoco está sabiendo hacerles frente con políticas e iniciativas realmente efectivas. «Me parece alarmante que la Unión Europea no esté bien posicionada para la transformación de la industria que ahora está en marcha».

«Con la Ley de Reducción de la Inflación, Estados Unidos ofrece a las empresas incentivos muy atractivos para invertir en nuevas plantas y producción. La UE, por otro lado, se apega a reglas de ayuda estatal obsoletas y burocráticas que promueven regiones en lugar de preservar y transformar sitios industriales completos», denuncia Schäfer.

«Y los nuevos instrumentos estratégicos, como el IPCEI (ayudas al I+D+I), tienden a centrarse en el desarrollo a largo plazo de nuevas tecnologías en lugar del aumento, la escala y la industrialización a corto plazo de la producción», exclama.

Thomas Schäfer es consciente de que Europa tiene un estatus que defender dentro de la industria automotriz. Y, si se echa por tierra, sumirá al continente y países potentes del sector como Alemania, España y Francia en una crisis económica sin precedentes.

«El tema es: no tenemos tiempo que perder. ¡La UE necesita urgentemente nuevos instrumentos para evitar la desindustrialización insidiosa y mantener el atractivo de Europa como ubicación para futuras tecnologías y empleos!», ha concluido.

¿Reaccionará Europa a tiempo para evitar que su industria más productiva se eche a perder a consecuencia de políticas erróneas?

Fotos: Volkswagen Prensa