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    500 millas de Indianápolis 2021: así queda la parrilla más rápida de la historia

    Los protagonistas de la primera fila: Rinus VeeKay, Colton Herta y el poleman Scott Dixon.IndyCar Media

    Con la amplia mayoría de pilotos promediando más de 230 millas por hora (370 kilómetros por hora), la parrilla de esta edición es la más competitiva de la historia.

    Scott Dixon arrancará por cuarta vez desde la pole position este domingo, con su compañero español Álex Palou en sexto lugar.

    Colton Herta y Rinus VeeKay, juventud y proyección en la primera línea.

    Ante un aforo limitado de 135.000 espectadores con el que se ha conseguido vender todas las entradas puestas a disposición del público, las 500 millas de Indianápolis volverán a sentir el calor de la afición en su edición 105. Su parrilla de 33, encabezada por cuarta vez por el sempiterno Scott Dixon y con la presencia del español Álex Palou en la segunda fila, pasa a la historia (al menos durante los próximos 12 meses) como la más veloz de la historia del certamen. Todo ello, a pesar de que los récords de velocidad de Indianápolis, obtenidos en 1996 en la edición 80 que pasó a la historia por infinidad de circunstancias, parecen aún fuera del alcance de las máquinas actuales.

    Hace 25 años, coincidiendo un reasfaltado con el último año de uso de las máquinas turbo diseñadas para CART, Scott Brayton registró una pole en 233.718 millas por hora (seis días antes de su muerte), y Arie Luyendyk destruyó en el segundo día el récord de clasificación (236.986 mph) y de vuelta de qualy (237.498). Desde entonces, Dixon posee el 'récord post-1996' de pole position con su registro de 2017 (232.164). Aunque este año se quedó corto en ambas jornadas, su primera vuelta en el Fast 9 (232.757) es la más rápida jamás registrada en qualy antes o después de 1996, superando incluso el mejor giro del 232.482 con el que Roberto Guerrero logró la pole en 1992. En ese 1996, 'solo' cinco pilotos lograron una vuelta más rápida que Dixon en este 2021.

    Sin embargo, los grandes diferenciales de rendimiento limitaron la media de la parrilla de 1996 a 227.807 mph, un récord que caería a posteriori en 2002 (228.648) y 2014 (229.698). Este año, 30 de los 35 participantes han hecho una vuelta de clasificación por encima de 230 mph; 21 de ellos las superaron en el promedio total, y la suiza Simona de Silvestro fue la primera 'clasificadora más lenta' de la historia con un promedio por encima de 228, pese a ser la única de los 33 que no llegó a 229. Por ello, se ha vapuleado el récord total de parrilla con un promedio de 230.294 mph, más veloz que la pole de 2019, la cual este año solo habría valido para la octava fila.

    Además de la velocidad, la parrilla cuenta también con nueve ganadores de la Indy 500 (solo superado por los diez de 1992), la solitaria presencia de dos novatos (en las últimas cuatro décadas solo había pasado en 2007 y 2015) y un total de 22 pilotos foráneos por primera vez desde 2015, a dos del récord, tras las eliminaciones de los estadounidenses Charlie Kimball y R. C. Enerson. Con un nivel general y una competitividad muy pocas veces vistas, las 500 millas de Indianápolis volverán a atraer todas las miradas, y si el trabajo de los test aerodinámicos ha dado sus frutos, el "mayor espectáculo del automovilismo" será capaz de hacer honor a su nombre.

    PRIMERA FILA

    Ninguno de los 20 múltiples ganadores en la historia de la Indy 500 necesitó más de nueve intentos para conseguir su segundo triunfo. Contra ese dato pelea el ya legendario Dixon, que acumula 12 ediciones desde su victoria en 2008. El neozelandés sigue haciendo historia en clasificación, siendo el primer piloto en tres décadas en conseguir seis primeras filas en la prueba (octavo histórico), y el cuarto en conseguir cuatro poles en la Indy 500. Solo el maestro Rick Mears, con seis poles y once primeras líneas, supera ya en este aspecto al hexacampeón. A su favor, el gran rendimiento de Ganassi durante todo el mes, y la majestuosa lectura de las carreras que le permite estar delante en casi cualquier circunstancia.

    Estas primeras posiciones sintetizan el duelo generacional que se ha vivido en este inicio de temporada. Solo tres pilotos menores de 24 años habían conseguido salir en la primera fila de la Indy 500, y este año lo harán dos más, batiendo ambos el récord de juventud de Carlos Muñoz en 2013. Consagrado como estrella en Andretti Autosport, Herta (21) busca su confirmación definitiva en el gran evento del año, mientras que VeeKay (20) abandera en su peculiar coche Bitcoin a los Chevrolet en parrilla, y es el ganador más reciente de la parrilla, habiendo obtenido en el Indy GP el primer triunfo de su carrera. En el horizonte, la posibilidad de desplazar a Troy Ruttman (1952, 22 años) como ganador más joven de la historia del evento.

    SEGUNDA FILA

    Ninguno de ellos disputa el campeonato completo, pero Carpenter y Kanaan siempre son amenazas a cualquier victoria en óvalo, y cuentan con el material necesario para lograrlo. En el caso del primero, para culminar años y años en pos del ansiado triunfo; el segundo, para poner un broche de oro a su carrera con una segunda Indy 500, en esta prórroga que le ha concedido el suplir en óvalos a Jimmie Johnson. Al lado de ellos partirá Palou, que llega a su segunda edición como flamante piloto de Ganassi, ganador de carrera en IndyCar, segundo de la general y la confianza intacta pese a su accidente en el primer día de clasificación. El cielo es el límite para el español, que buscará terminar lo que Fermín Vélez, Oriol Servià y Fernando Alonso iniciaron.

    TERCERA FILA

    Esta es la única fila que cuenta con dos ganadores del evento, ambos con mucho mejor ritmo del esperado en clasificación, y con cada vez menos margen para repetir. Hunter-Reay se enfrenta ante la que podría ser su última oportunidad de ganar con Andretti, mientras que Castroneves, que ha participado 20 veces como piloto de Penske, compite ahora a tiempo parcial para Shank en busca de su ansiado cuarto triunfo, el mismo que Hunter-Reay le arrebató con su 'pass on the grass' en el duelo directo que ambos tuvieron en 2014. Por su parte, Ericsson completó el cuarteto de Ganassi en el Fast 9, ha gozado de un buen mes y siempre ha rodado bien en este óvalo. Si consigue evitar los errores propios que le sacaron de la carrera los dos últimos años, podrá aspirar a todo.

    CUARTA FILA

    En medio de una gran sequía de victorias y de una sucesión de infortunios que va camino de prolongarse un segundo año, Rossi llega a su Santo Grial, el que le lanzó a la fama en 2016 y en el que siempre ha sido candidato a la victoria a base de ritmo y agresividad, la misma que el año pasado le llevó al muro en un todo o nada. Ninguno de esos condicionantes le falta a O'Ward, la clara punta de lanza de McLaren SP en ritmo este mes, y que buscará replicar la victoria de Texas con un histórico triunfo mexicano que también le convertiría en el ganador más joven de la historia a sus 22 años. Entre medias, Ed Jones regresa tras un año de ausencia abanderando a un Coyne que, sin ser tan sólido aquí como en años anteriores, sigue ofreciendo garantías. Aquí logró el emiratí el mejor resultado de su carrera hace cuatro años con un tercer puesto.

    QUINTA FILA

    Desde esta fila saldrá el vigente ganador del evento, un Sato que no parece amenaza para repetir por tercera vez sobre el papel, pero los coches de Rahal ofrecen su mejor cara en carrera, y ahí es donde espera brillar. Habiéndose sobrepuesto a un desastroso inicio de entrenamientos en el coche que habitualmente ocupa Romain Grosjean, el tercer Fittipaldi de la historia en correr en Indianápolis tiene zapatos muy grandes que llenar en su primera participación. Su abuelo Emerson ganó la prueba dos veces, y su primo segundo Christian acabó segundo en su única participación en 1995. A su vez, Rosenqvist sigue buscando expurgar sus perennes fantasmas en los óvalos, ahora con un nuevo equipo con el que ha tenido un inicio de temporada para el más absoluto de los olvidos.

    SEXTA FILA

    Penske siempre es sinónimo de éxito y velocidad en la Indy 500, como atestiguan sus 18 victorias en 47 participaciones. En todas ellas tuvieron un coche en las tres primeras filas, salvo tres excepciones: 1995 (la histórica doble eliminación de Al Unser Jr. y Emerson Fittipaldi), 2002 (Castroneves y Gil de Ferran en quinta línea)... y 2020 con Newgarden en quinta fila como única presencia en el top 20. Este año hay que bajar hasta la sexta fila para encontrar a un equipo que ha sufrido lo indecible este mes... con un novato, el polivalente McLaughlin, que busca trasladar su dominio en los carrozados australianos a los monoplazas americanos. Ya avisó en Texas con su segundo puesto detrás de Dixon, pero aquí quizá falte coche para conseguir algo más.

    Habitual protagonista de los meses de mayo en Indianápolis por mejores o peores circunstancias, Hinchcliffe ha pasado notablemente desapercibido en esta ocasión, en la línea de sus primeras carreras del año, y necesita un buen resultado para no salir de Indianápolis en el disparadero mediático. Por el exterior de McLaughlin, arrancará Rahal, perenne aspirante que clasificó muy por debajo de las expectativas suyas y del equipo, pero que buscará continuar su buena línea de 2021 y mejorar el tercer puesto obtenido el año pasado.

    SÉPTIMA FILA

    Su coche rindió mucho peor en clasificación que el de sus compañeros, pero durante toda la semana fue la máquina más competitiva en setup de carrera. A esa realidad se aferra Daly para convertir una insustancial posición de salida en un gran resultado, con permiso de un Harvey en circunstancias similares al que un extraño defecto en un neumático lastró en clasificación. Ambos saldrán al lado de un Newgarden que confía en que Penske pueda ofrecer un mejor ritmo en carrera para quitarse su gran cuenta pendiente, aunque al bicampeón americano todavía no se le haya aparecido una oportunidad tan buena como la de 2016.

    OCTAVA FILA

    Esta es la única fila de la parrilla que no cuenta con pilotos a tiempo completo, teniendo cada uno de ellos su particular historia con Indianápolis. Homenajeando al jefe Foyt en su decoración y siendo el 'menos lento' del equipo este mes, Hildebrand afronta el décimo aniversario de su desafortunado accidente en la última curva de 2011. Ferrucci, ahora en la NASCAR Xfinity tras quedarse sin patrocinios, busca renacer de su accidente para prolongar su racha de top 10 en Indianápolis (fue cuarto el año pasado), y Montoya regresa tras cuatro años de ausencia con McLaren SP en busca de un imposible: ser el primer piloto en obtener su tercera victoria en siete participaciones, dos menos de las que necesitaron Louis Meyer (1936), Castroneves (2009) y Dario Franchitti (2012).

    NOVENA FILA

    Por segundo año consecutivo, el poleman de la edición anterior sale en 25ª posición. Ahora en un rol limitado a la Indy 500, la tercera generación de los Andretti sale con menos presión que nunca, y esperanzas renovadas tras reparar los componentes que convirtieron a su coche en el segundo peor Honda de la parrilla. Su predecesor en la transicion "del 1 al 25" fue Pagenaud, de nuevo en el lado sufridor de Penske. Podría ser la última oportunidad con este equipo para el ganador de 2019, que saldrá junto a su compatriota Bourdais, un hombre de claroscuros en Indianápolis que vuelve tras no competir en la edición de 2020.

    DÉCIMA FILA

    Con una clasificación mucho peor de la que cabía esperar por ritmo (peor coche con motor Honda), Wilson espera repetir el protagonismo de 2018 en su segundas 500 millas de Indianápolis. Chilton no debería partir a priori con grandes esperanzas a estas alturas, pero el coche de Carlin ha rendido bien en configuración de carrera y podría dar alguna sorpresa. Esto no se espera de un Kellett que ha cumplido su misión con el mero hecho de clasificarse para la carrera, lo cual adquiere un cierto mérito dada la eliminación de uno de sus compañeros, Charlie Kimball.

    UNDÉCIMA FILA

    Cada cierto tiempo hay un gran nombre que sufre lo que no está escrito en Indianápolis, y este año le ha tocado a todo un ganador reciente del evento como Power, que saldrá penúltimo tras flirtear con el desastre en el último día de clasificación. Por tercer año consecutivo, y cuarta vez en su carrera, Karam arranca la Indy 500 desde el interior de la última fila, la única posición desde la cual ha visto siempre la bandera a cuadros, ahora como único representante de Dreyer & Reinbold, mientras que la posición final corresponde al equipo femenino de Beth Paretta con la unidad satélite de Penske, en la que de Silvestro vuelve al evento seis años después tras dejar fuera de la carrera a Kimball y a Enerson con más dificultades de las esperadas.

    Fotos: IndyCar Media