Donald Trump confirma el bombazo: ¡habrá carrera de IndyCar en Washington D.C.!
El presidente de los Estados Unidos ha firmado una orden ejecutiva para dar luz verde a una carrera urbana alrededor de los icónicos edificios gubernamentales y monumentos de la capital. La cita se disputará a mediados de agosto.

Con alguna que otra excepción, el ciclo de noticias a nivel mundial en este inicio de 2026 ha estado protagonizado por las diferentes declaraciones, medidas, polémicas, protestas, discusiones, negociaciones, escándalos, conflictos mediáticos y políticos que ha generado la figura de Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos. En ocasiones, el deporte también se ha visto mezclado en alguna de sus "situaciones", ya fuese como el dardo particular del día o como herramienta de glorificación, pero nunca el automovilismo había estado tan en el centro de una cuestión relativa a Trump como en lo anunciado hoy, con la IndyCar Series como inusitado protagonista.
Este viernes, Trump ha firmado una orden ejecutiva que instruye a los Departamentos de Interior y Transporte de los Estados Unidos a iniciar los preparativos para la disputa del "America250 Grand Prix", una prueba que se disputará este mismo año en las calles de Washington, D.C. como parte de las celebraciones conmemorativas del 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos. El trazado urbano, que estaría ubicado alrededor de los "icónicos monumentos nacionales" de la capital del país en la Explanada Nacional (National Mall), acogerá la prueba el fin de semana del 21 al 23 de agosto, el único hueco disponible en el calendario de IndyCar previo a su final de temporada el 6 de septiembre en Laguna Seca.
La firma ha tenido lugar en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en presencia, entre otros, de Roger Penske, propietario de IndyCar y del Indianapolis Motor Speedway, y de Eric Shanks, jefe ejecutivo de FOX Sports, cuya empresa matriz posee los derechos de emisión en los Estados Unidos y adquirió un tercio de las acciones de la categoría en julio de 2025. Según la orden ejecutiva, adelantada en exclusiva por NBC News, los departamentos de Interior y Transporte deberán «coordinarse con el alcalde», «procurar rápidamente los permisos necesarios» y emplear «los fondos disponibles para facilitar la disputa de la prueba».
Un proyecto que lleva medio año en el horno
Por el momento, se desconocen más detalles sobre la logística de un proyecto que empezó a sonar como una posibilidad en septiembre del año pasado. Inicialmente, la carrera de Washington había sido descartada, en palabras del CEO de IndyCar Mark Miles, por la falta de tiempo para sortear los diferentes obstáculos organizativos y legislativos al respecto. La idea resurgió de forma inesperada la pasada semana cuando Trump publicó en su cuenta de Truth Social un video generado con inteligencia artificial en el que se mostraba una carrera de IndyCar alrededor de la propia Casa Blanca, del Capitolio y de los icónicos monumentos a George Washington y Abraham Lincoln.
Ese video incluía a Sean Duffy, Secretario de Transporte de los Estados Unidos y principal impulsor del proyecto, quien confirmó oficialmente unas intenciones que ya contaron entonces con el reconocimiento oficial de IndyCar. Pese a que en un principio se había apuntado a la necesidad de que el Congreso de los Estados Unidos aprobara un proyecto de ley para permitir la disputa de la carrera, en base a la prohibición existente de publicitarse en los terrenos del Capitolio, la America250 se ha convertido en realidad en tan solo una semana, pese a que solo quedan menos de siete meses para la fecha prevista.
Penske y FOX, adalides de una cita histórica
Tanto Penske como FOX son conocidos simpatizantes de la causa republicana, habiendo recibido el primero la Medalla Presidencial de la Libertad en 2019. Aquello sucedió durante el primer mandato de un Trump inmerso en la actualidad en un gran escrutinio público por el asesinato de dos personas en las calles de Minneapolis a manos del cuerpo policial ICE. «El presidente Trump ha otorgado una distinción increíble a nuestro deporte, y estamos agradecidos por su confianza y apoyo, a la par que IndyCar se prepara para honrar nuestro país con un gran espectáculo», asegura Roger Penske. «Será un evento memorable que celebrará la independencia de nuestro país y el legado del patriotismo, la innovación y la excelencia que impulsa el automovilismo a lo largo de América».
De este modo, la IndyCar Series, categoría en la que el piloto español Álex Palou defiende este año su cuarto título y su primera victoria en las 500 millas de Indianápolis, recibe un inesperado impulso mediático en un país donde, pese a un gran declive de popularidad, finanzas y competitividad, la NASCAR sigue siendo el principal transatlántico del motor. La America250, de hecho, supondrá el retorno de IndyCar a la Costa Este por primera vez desde la última disputa de las 500 millas de Pocono en 2019, siendo este un aspecto importante al tratarse de un lucrativo mercado en el que múltiples carreras de la categoría han fracasado o han sido descontinuadas a lo largo de los años.
A su vez, IndyCar ha confirmado que el calendario constará de 18 pruebas, una cifra que no se alcanzaba desde 2014. Inicialmente se había postulado que la doble prueba en el óvalo de Milwaukee, que se disputa una semana después, podría volver a constar de una única carrera, al haber sido duplicada por las fallidas negociaciones para visitar el Autódromo Hermanos Rodríguez en México. Este hecho supondrá importantes cambios de última hora en el aspecto económico, televisivo y de suministro de motores y neumáticos, todos ellos orientados a un total de 17 carreras. Sea como fuere, las últimas seis carreras se disputarían en cinco fines de semana consecutivos, generando un final de infarto en un calendario que tendrá tres nuevos circuitos urbanos.
Fotos: IndyCar Media

