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    Autobild.es

    Polémica en Japón por el "atropello" de un atleta paralímpico por un vehículo Toyota e-Palette autónomo

    Toyota e-Palette en la Villa Olímpica

    El fabricante japonés, uno de los patrocinadores de los Juegos Olímpicos de Tokio, ha tenido un percance con un minibús eléctrico y autónomo, aunque durante un instante en el que estaba controlado por un operador. Resultó herido leve el judoca Aramitsu Kitazono, que es invidente.

    El patrocinio de los JJOO de Tokio 2020 (trasladados a 2021 por la pandemia) no le está saliendo muy redondo a Toyota en términos de imagen. Ya tuvo que retirar publicidad ante la creciente impopularidad de la cita deportiva, debido a la situación sanitaria imperante en el país, y el jueves sufrió otro revés.

    Los Toyota e-Palette que transportan a los atletas por la Villa Olímpica son vehículos eléctricos prácticamente autónomos, de nivel 4, que necesitan de un operador humano -aunque van dos- para asegurarse que el sistema no se ve incapaz de resolver una situación puntual. Ni por esas.

    Preliminarmente, la causa fue un error humano, no del sistema autónomo

    El veterano judoca Aramitsu Kitazono se encontraba cruzando un paso de peatones en una intersección, con la circunstancia de que el atleta es invidente. No se percató de la presencia del vehículo mientras realizaba un giro, y el operario responsable del e-Palette no lo vio a tiempo. El frenado autónomo entró en acción, pero hubo impacto.

    El vehículo colisionó contra el atleta a una velocidad muy baja, entre 1 y 2 km/h, provocándole heridas leves: cortes y magulladuras. Aunque fue dado de alta poco después, se tuvo que perder la competición que tenía prevista para el sábado. Toyota ordenó el cese de operaciones de los 16 e-Palette desplegados en la zona.

    Han estado sin funcionar todo el fin de semana, restableciéndose el servicio a las 15:00 horas del martes, hora local, tras ponerse de acuerdo con el Comité Olímpico. El propio presidente de Toyota, Akio Toyoda, pidió disculpas por lo sucedido en un programa de televisión emitido en Youtube (desde 2:30).

    El directivo realizó algunos comentarios de interés, como que el vehículo siempre perjudica al peatón, y que los vehículos autónomos aún no están listos para operar en entornos reales. Insistimos en el hecho de que en el momento del golpe, el vehículo se encontraba bajo control manual.

    En el mundo real hay algunas variables a considerar, como que algún vehículo o peatón no circulan de forma correcta por cualquier motivo. En el caso de un entorno donde hay personas con discapacidades, en el sentido de que tengan dificultades percibiendo los vehículos, esto puede acabar ocurriendo. El mismo Akio Toyoda lo vio venir hace casi un mes.

    Akio Toyoda le dijo a un operario a principios de agosto: «Tendrás que enfrentarte a problemas tarde o temprano». Fue profético

    Sin embargo, la operación de los vehículos autónomos se simplifica mucho en entornos más controlados, tales como campus universitarios, dado que hay poco o inexistente tráfico de vehículos, se circula muy despacio, y hay menores incertidumbres. Pero ni eso es una garantía.

    Toyota está investigando lo sucedido al margen de que también lo ha hecho la policía local. El fabricante se ha comprometido a reforzar la seguridad para que esto no vuelva a ocurrir. Queda una semana de JJOO paralímpicos, acaban el 5 de septiembre.

    Vídeo de demostración del e-Palette específico para las olimpiadas

    En un comunicado de prensa, Toyota explica las medidas que ha tomado para evitar que se repita un accidente así. Desde el punto de vista de los peatones, se hará hincapié en las reglas de circulación a pie en la Villa Olímpica..

    Respecto a los vehículos, irán más de dos operadores a bordo para vigilar la situación, se emitirá un ruido más intenso cuando el vehículo afronte una intersección (al ser eléctrico, es muy silencioso), y se realizará un cambio en el procedimiento de aceleración y frenado bajo control manual.

    En cuanto a la infraestructura en sí, los guías a pie de calle aumentarán de 6 a 20, separados en dos grupos, uno que controlará vehículos y otro que controlará peatones. En otras palabras, más factor humano para evitar problemas asociados al factor humano. ¿Y el problema son los vehículos autónomos?