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    Cuando General Motors vendía réplicas Ferrari en sus concesionarios oficiales

    Cuando General Motors vendía réplicas Ferrari en sus concesionarios oficiales
    Pontiac Fiero MeraPinterest
    Sergio J. Cabrera
    Sergio J. Cabrera5 min. lectura

    Aunque es de sobra conocido que el Pontiac Fiero fue durante años una de las bases preferidas por los talleres que hacían réplicas, no muchos saben a día de hoy que una de estas réplicas fue comercializada a nivel oficial en los concesionarios Pontiac de los Estados Unidos, como una opción más que encontraban los clientes al adquirir un Fiero.

    Ayer os contamos una historia muy interesante relacionada con el Pontiac Fiero, el último ejemplar fabricado de este extraño deportivo de motor central de General Motors ha aparecido a la venta prácticamente a estrenar, una auténtica cápsula del tiempo que esconde una de las historias más atractivas del deportivo estadounidense. Mientras nos documentábamos para realizar dicho artículo nos tropezamos con una historia aún más interesante y que desconocíamos por completo, la increíble historia de los Pontiac Fiero Mera.

    Es bien conocido que uno de los vehículos donantes más empleados por los talleres que hacen réplicas es el Pontiac Fiero. Gracias a su enorme disponibilidad, fueron ensamblados más de 370.000 ejemplares, y a su bajo precio, son el modelo donante perfecto para recrear todo tipo de deportivos de motor central. Por lo que aún sigue siendo muy sencillo encontrar en el mercado de usados réplicas de numerosos modelos de Lamborghini o Ferrari basados en el deportivo de Pontiac. Lo que no sabíamos es que una de estas réplicas fue comercializada oficialmente por la propia red de concesionarios de General Motors.

    Radiografía del Pontiac Fiero.

    Entre 1987 y 1988, todos los clientes que se acercaron a preguntar por un Pontiac Fiero a los concesionarios oficiales de la marca estadounidense encontraron un amplio abanico con varias opciones disponibles. Desde las versiones mecánicas de 4 o 6 cilindros con posibilidad de montar transmisión manual o automática, hasta los acabados Sport, SE o GT, pero también encontraban en el mismo distribuidor una versión muy particular, el Pontiac Fiero Mera. Esta versión disponía de una carrocería de fibra de vidrio que, como es evidente en las imágenes que ilustran este artículo, imitaba todos los detalles de la carrocería del Ferrari 308 GTB/GTS.

    Los Pontiac Fiero Mera fueron desarrollados sobre el Pontiac Fiero V6 por una pequeña compañía llamada Corporate Concepts, quienes atendían exclusivamente a un cliente, la red de concesionarios oficial de Pontiac. Estas réplicas no podían ser adquiridas directamente ni podían ser realizadas sobre ejemplares existentes del Fiero. Sólo estaban disponibles como vehículos nuevos y exclusivamente en los concesionarios Pontiac. Como cualquier otro modelo de la marca.

    Como era de esperar, en cuanto tuvieron constancia en Maranello de la existencia de esta versión, demandaron judicialmente a General Motors, alegando que la carrocería del Fiero Mera era una simulación clara y evidente de las líneas de la gama Ferrari 308. Los tribunales fallaron a favor de Ferrari y Pontiac tuvo que dejar de comercializar esta versión a mediados de 1988, curiosamente en la misma época que cesaba la producción del Pontiac Fiero, cuyo último ejemplar salió de la cadena de montaje de la factoría de Pontiac en Michigan el 16 de agosto de 1988. Por lo que la demanda de la marca italiana tuvo pocos efectos en los concesionarios de la firma, que ya estaban preparándose para despedirse del Fiero.

    Pontiac Fiero Mera en su variante targa, como si fuera un 308 GTS.

    Aunque solo estuvo disponible durante 2 años, esta es sin duda una de las anécdotas más extrañas que hemos visto nunca, pues no recordamos ningún antecedente de un fabricante de occidente que comercializara oficialmente un vehículo que imitara la estética de un modelo de su competencia. Esto es muy común en China, donde toman sin pudor alguno las formas de cualquier vehículo occidental. Aunque afortunadamente cada día pasa menos, hace solo unos días os mostramos un caso muy curioso, el Songsan Motors SS Dolphin, una clara réplica del Chevrolet Corvette C1 en su versión de 1958 que será comercializado en China con una moderna mecánica híbrida.