España pierde terreno en el automóvil: el salto al eléctrico obliga a replantear su industria
La producción de vehículos en España ha caído un 1,7 % en el primer semestre de 2026, hasta 1,2 millones de unidades. ANFAC atribuye el frenazo al ajuste de las fábricas para incorporar los nuevos modelos electrificados y a la debilidad de la demanda europea.

El semestre confirma la tendencia que empezó a dibujarse en primavera: las fábricas españolas han ensamblado 1.199.542 vehículos entre enero y junio, un 1,7 % menos que en el mismo periodo de 2025. La cifra llega en un momento en el que España defiende su posición como segundo mayor productor europeo, muy por detrás de Alemania, pero también lejos de sus propios máximos históricos.
Junio profundiza la caída
El mes de junio agrava el retroceso. Las plantas montaron 205.142 unidades, un 4,9 % menos que en junio de 2025, lo que confirma el cambio de rumbo iniciado en mayo tras dos meses de repunte: marzo cerró con un +1,1 % y abril con un +8,3 %, la recuperación tras el desplome del 11,3 % de febrero.
Por tipología, los turismos cayeron un 4,3 % en junio, hasta 163.308 unidades, y los comerciales e industriales retrocedieron un 7,2 %, con 41.834 unidades. En el acumulado del semestre, los turismos suman 952.056 unidades (-2,4 %), mientras los comerciales e industriales se mantienen en positivo, con 247.486 unidades (+0,8 %).

El eléctrico crece mientras el conjunto retrocede
El dato que rompe con la tendencia negativa está en los vehículos alternativos. En junio se fabricaron 97.628 unidades de este tipo, un 24,9 % más que un año antes, con una cuota del 47,6 % sobre el total mensual.
En el acumulado del semestre, la producción alternativa suma 523.863 unidades, un 12,7 % más, y ya representa el 43,7 % de todo lo fabricado en España. Los eléctricos puros se disparan un 104,9 % en junio, hasta 14.835 unidades, gracias a la entrada en producción de nuevos modelos, mientras los híbridos enchufables retroceden un 25,6 %, con 9.570 unidades.
En el acumulado anual, los eléctricos avanzan un 1,1 % (56.767 unidades) y los enchufables caen un 8,6 % (56.377 unidades). El impulso conecta con la apuesta de fabricantes como Volkswagen, que ya prepara varios modelos eléctricos hechos en España, aunque conviven todavía con líneas dedicadas a combustión e híbridos convencionales.
Las exportaciones también retroceden, con Turquía como excepción negativa
El frenazo se traslada al exterior. En junio se exportaron 165.755 vehículos fabricados en España, un 9,6 % menos que un año antes, y el acumulado semestral llega a 1,01 millones, un 3,3 % menos que en 2025.
Europa sigue absorbiendo la práctica totalidad de los envíos, con el 91,9 % del total, aunque 0,7 puntos menos que hace un año. Francia se mantiene como primer destino, con 30.044 unidades (-10,9 %), seguida de Alemania, con 29.728 (-0,1 %), y Reino Unido, con 20.206 (-20,8 %). Entre los mercados que compran más coches españoles destacan Polonia (+39,5 %), Bélgica (+5,3 %) y Austria (+2,3 %), mientras Turquía protagoniza el mayor desplome, con una caída del 34,8 %.

ANFAC pide certidumbre regulatoria mientras arranca el Plan Auto+
El director general de ANFAC, José López-Tafall, atribuye los ajustes a la reconversión de las líneas de producción: «la transformación de las fábricas explica los ajustes puntuales como los de este mes», ha señalado, y ha recordado que España «compite con otros países por atraer esta nueva generación de vehículos».
Según López-Tafall, mantener costes energéticos competitivos y dar certidumbre regulatoria es clave para que la producción siga anclada en el país. La patronal vincula la evolución del mercado con la reciente puesta en marcha del Plan Auto+, las nuevas ayudas a la compra de vehículos electrificados que sustituyen al MOVES III, como palanca para que la demanda acompañe la transformación de las fábricas.
Con el fondo del Plan Auto+ ya comprometido en más de la mitad y previsión de agotarse entre finales de septiembre y principios de octubre, la evolución de la demanda en los próximos meses será determinante para saber si la producción española recupera el terreno perdido antes de que acabe el año.

