El CEO de Renault marca el límite a China en Europa: «Si es solo para utilizar la fábrica, no»
François Provost se mostró verdaderamente firme cuando habló de los rumores de la llegada de las marcas chinas a las fábricas europeas. En el caso de Renault, quieren mantener su independencia y liderar la transición hacia el vehículo eléctrico en Europa.

El mes de octubre está siendo verdaderamente “convulso” en la industria automovilística europea a razón del Salón de París 2026 y el anuncio de un nuevo pacto entre los legisladores europeos para aliviar los objetivos de emisiones de CO2 en Europa para los próximos años.
Sin embargo, el máximo responsable de uno de los principales fabricantes en nuestra región, el CEO de Renault, ha marcado una clara línea roja con las marcas y la tecnología procedente desde China. Los del rombo no teme a la velocidad china y quiere liderar el cambio apostando por Europa.

«No tenemos vacantes» para las marcas chinas
El consejero delegado del Grupo Renault, François Provost, habló alto y claro durante las últimas semanas. Si bien los franceses no esquivan las colaboraciones con los actores chinos (de hecho, es bien reconocida su colaboración con el gigante Geely), quieren marcar diferencias con estos.
Provost no solo criticó las ayudas al coche chino por perjudicar al empleo de su fábrica de Valladolid, sino que les puso un límite. Todo ello a cuenta de la pregunta de los periodistas, con los que compartió los rumores de los últimos meses sobre el interés de los fabricantes chinos de “sumarse” a las fábricas europeas ya operativas.
¿Estaría Renault dispuesto a abrir las puertas de sus fábricas a las marcas chinas? «No lo creo. Primero, no tenemos capacidad ociosa: todas nuestras plantas operan a plena capacidad, por encima del 85 por ciento, así que, sencillamente, no tenemos vacantes». Una estrategia que contrasta ampliamente con, por ejemplo, Leapmotor y Stellantis.

Renault quiere liderar el cambio
La colaboración entre grupos automovilísticos y marcas se antoja clave en el escenario actual del mercado. La transición hacia el vehículo eléctrico es costosa y el compartir plataformas ya está demostrando ser una estrategia vital.
En el caso de Renault, lo hace compartiendo su propia plataforma con otras marcas: Nissan, Mitsubishi y Ford se han sumado, e incluso François Provost expresó la condición impuesta a todos aquellos fabricantes con los que comparte su tecnología. «Como somos competitivos, atraemos socios. Nos eligen, no para hacernos un regalo, sino porque somos los más competitivos».
Renault está mostrando capacidad de liderazgo en Europa, pero incluso en una era donde es habitual ver a las marcas occidentales aliarse con los chinos, el CEO de los del rombo habla claro y enlaza con lo anterior: «Y segundo, estamos abiertos a colaboraciones en Europa, pero solo si el socio elige nuestra tecnología. En Europa, queremos mantener nuestra independencia».

Renault, cerca de alcanzar la velocidad china
Una postura clara que demuestra que en Renault tienen las cosas claras: «Los fabricantes de equipos originales chinos quieren usar su propia tecnología. En Renault, quiero mantener mi independencia utilizando tecnologías europeas y demostrando que esto es posible en Europa. Esa es nuestra visión».
En Renault no niegan la importancia de los ingenieros chinos, que fueron claves para que el actual Twingo E-Tech se desarrollase en tiempo récord. Sin embargo, lejos de seguir haciendo lo mismo, en la marca francesa han tomado buena nota de lo que han visto con sus socios chinos.
Renault ya gana dinero con sus coches eléctricos
Mientras que otros fabricantes prevén obtener beneficios con los coches eléctricos de aquí al 2030, en Renault aseguran haber empezado ya a obtener beneficios con sus eléctricos en Europa. De hecho, Provost asegura que con R5, R4 y Twingo ya obtienen unos beneficios «significativamente mayor que con la primera generación del Mégane y el Scénic».
Tras pasar años perdiendo dinero con el Renault Zoe, y a pesar de que reconoce que, a día de hoy, los coches eléctricos siguen siendo menos rentables que los vehículos térmicos, la marca francesa reconoce estar ya en el buen camino y que la hoja de ruta es la adecuada.
«Cuando decidimos emprender nuevos proyectos, como la próxima generación de la plataforma, buscamos el mismo nivel de rentabilidad que con la tecnología híbrida. Esto es absolutamente esencial. En Renault, ya estamos obteniendo beneficios con nuestros coches eléctricos en Europa, y no estamos perdiendo dinero»
Fuente: Edison.media

