La revolucionaria batería sólida de Donut Lab era una farsa: un youtuber afirma que es una de litio convencional
Donut Lab presentó en enero una batería de estado sólido que prometía ser la primera en hacerse realidad. Muchos fueron los escépticos de esta revolucionaria batería, mientras que la startup finlandesa insistía en su veracidad. Parece que las últimas pruebas desmontan esta prometedora historia.

Poco a poco, el mito de la batería de estado sólido de Donut Lab, que iba a llegar este mismo año a las carreteras en las motos eléctricas de Verge, se empieza a desmontar. La investigación del youtuber Ziroth y de un grupo de especialistas en la materia puede ser un golpe definitivo para la startup finlandesa.
Si lo recuerdas, Donut Lab sorprendió al mundo en el CES de Las Vegas 2026 al anunciar la llegada de una batería de estado sólido para este mismo año. Mientras tanto, gigantes del sector como CATL, líder mundial de baterías, sigue desarrollando una tecnología que todos dicen que no llegará a la producción en serie hasta la próxima década. ¿Qué sucede entonces?

El estudio que revelaría la verdad de la batería de Donut Lab
El vídeo de Ziroth expone que varias de las características observadas y anunciadas por parte de los finlandeses eran compatibles en realidad con una batería de iones de litio convencional. Es decir, que de tecnología revolucionaria y diferente tenía poco, tal y como Donut Lab había presumido.
Esto lo observaron de forma más concreta con la curva de voltaje, que coincidía con la de una de litio. Según Ziroth, el rango de tensiones medido encaja precisamente con las químicas de litio ya conocidas y no se observan comportamientos electroquímicos que indiquen algo radicalmente diferente.
Donut Lab llegó incluso a decir que su batería no utilizaba litio, cuando la investigación intenta demostrar que esta curva de voltaje, que en realidad deja una “huella” de la química interna, coincide con una batería de litio típica.
Este vídeo desmonta el mito de la batería de Donut Lab.
Al cargar la batería, la batería de Donut Lab muestra una reacción y un patrón predecible similar a las baterías de litio en la expansión producida cuando los iones se introducen en el material del ánodo.
Pero los investigadores fueron a más y realizaron un análisis físico de una muestra asociada a la tecnología presentada. Más de 20 especialistas en baterías la examinaron, realizaron sus propias mediciones y concluyeron que la construcción interna también se parecía a la de una de iones de litio convencional.
No se encontraron elementos característicos que justificaran las afirmaciones de Donut Lab. Consideran que la densidad energética calculada es más bien de unos 298 Wh/kg, algo que está más cerca de las baterías NCM de litio, alejándose de las promesas de 400 Wh/kg.

Las especificaciones y promesas no encajan
Donut Lab dio a conocer su batería con unas cifras espectaculares: una densidad energética de 400 Wh/kg, carga ultrarrápida en pocos minutos, una larga vida útil (más de 100.000 ciclos) y una producción casi lista, a costes asumibles. Los expertos en este estudio, como muchos otros, sospechaban de la incompatibilidad de estos valores.
Siempre se sospechó que conseguir de forma simultánea todos estos “compromisos físicos” parecían casi imposibles, sobre todo cuando gigantes como la antes mencionada CATL se enfrentaba a los habituales retos en el desarrollo de las baterías de estado sólido: formación de dendritas, expansión y contracción mecánica durante ciclos, costes elevados, fabricación industrial compleja y cara…
Una densidad energética alta se suele conseguir a coste de la potencia y vida útil; una carga ultrarrápida, a costa de una mayor degradación; más vida útil, a costa de energía específica; y un bajo coste, en detrimento de prestaciones máximas. ¿Había conseguido Donut Lab derribar tantas barreras y a la primera?
Y además, conseguir ya una producción inmediata, una fabricación a escala y un despliegue comercial prácticamente listo, cuando el salto de un laboratorio a la fábrica suele requerir años de validación y muchos millones en inversiones.
En definitiva, Ziroth y los expertos a los que ha recurrido sostienen que las afirmaciones de Donut Lab no cuentan con el respaldo técnico, y que ni siquiera la tecnología presentada y las pruebas realizadas por el centro finlandés VTT independiente pudieron verificar las características vitales de la batería, como la densidad, los ciclos reales o los detalles de su producción.
Mientras tanto, la startup finlandesa sigue defendiendo públicamente su tecnología, tras haber obtenido 25 millones de dólares en inversiones de más de 1.300 inversores. ¿Habrán caído estos en la trampa? Estamos seguros que la historia con Donut Lab no va a terminar aquí.
Fuente: Ziroth

