Elon Musk sacrifica los Model S y Model X para hacer sitio a Optimus, el robot humanoide de Tesla
Tras más de una década en el mercado, Tesla se carga de forma definitiva dos de sus modelos eléctricos pioneros. Muy pronto, Model S y Model X dejarán de fabricarse para siempre.

Adiós a los Tesla Model S y Model X, ahora ya sí de forma definitiva. La marca norteamericana había dejado de admitir pedidos de sus modelos buque insignia en muchos mercados, a pesar de que los había actualizado hace menos de un año.
Sin embargo, el CEO de la compañía, Elon Musk, confirmó durante la conferencia telefónica sobre los resultados económicos del último trimestre que ambos vehículos saldrían de la línea de producción de Freemont (California) en los próximos meses. Tesla ya tiene claro qué fabricará en su lugar, y no son coches.

Tesla esta vez sí cumple su promesa
Desde hace unos años, Elon Musk afirma que Tesla pasaría de ser una marca que desarrolla coches eléctricos a otra tecnológica, más centrada en los vehículos autónomos, en la robótica y en la Inteligencia Artificial. Esta decisión de discontinuar los Model S y Model X es, precisamente, consecuencia de ese cambio de rumbo.
Tesla se quedará desde el segundo trimestre sin el que fue su primer coche eléctrico fabricado en masa. El primero en llegar fue en realidad el Roadster de primera generación, pero el Model S fue quien catapultó a Tesla al éxito más absoluto desde que empezó a venderse en 2012.
El Tesla Model X llegó en 2015, con tres filas de asientos en su interior y unas puertas de apertura al estilo gaviota que fueron su verdadera seña de identidad. Desde entonces, ambos modelos se fueron actualizando, pero nunca de forma radical, lo que terminó convirtiendo sus ventas en testimoniales, y más ante la presión de una competencia cada vez mayor (y mejor).

Hasta el punto, que Tesla publica las cifras de ventas de ambos modelos de forma conjunta en la categoría de “Otros modelos”. Mientras que sus superventas Model 3 y Model Y alcanzaron los 1,6 millones de unidades en 2025, estos otros modelos, junto al Cybertruck, apenas alcanzaron las 50.850 unidades vendidas el año pasado en todo el mundo.
«Los seguimos fabricando razones por razones sentimentales. En realidad, tienen poca importancia para el futuro», dijo en su día Elon Musk, quien esta semana apostilló el último clavo del ataúd de estos dos modelos: «Es hora de dar por concluidos los programas Model S y X con una baja honorable. Realmente nos encaminamos hacia un futuro basado en los vehículos autónomos».
Dejen paso a Optimus, el robot de Tesla
Mientras que la compañía avanza en el desarrollo de sus Robotaxis en Estados Unidos, los cuales ya se dejan ver sin un monitor de seguridad en la cabina, y con el Cybercab a punto de empezar su producción (en teoría, como el nuevo Roadster), Tesla ya está haciendo hueco para su esperadísimo robot Optimus, en el que tiene grandes esperanzas.
Elon Musk confirmó que pretenden presentar el Gen 3 de su robot humanoide ya en este mismo primer trimestre del año, con el que se esperan importantes avances, sobre todo en el diseño de la mano, algo clave en este tipo de tecnologías.
La línea de producción de Model S y Model X se reconvertirá para fabricar hasta un millón de robots cada año, esperando iniciar dicha producción antes de finales de 2026. Elon Musk confía en que su robot pueda impulsar el PIB del país norteamericano y que transformará la vida de los humanos.
«Todavía estamos en las primeras etapas de Optimus. Está en la fase de I+D. Optimus realizaba algunas tareas básicas en la fábrica, pero a medida que iteramos en nuevas versiones, dejamos de usar las anteriores. No se utiliza en nuestras fábricas de forma significativa. Su función principal es que el robot pueda aprender», reconoció el CEO de Tesla, que tiene todavía mucho trabajo por delante con su robot.
Fuente: Tesla Rati

