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    Tesla podría introducirse en el negocio de la gastronomía y restaurantes de carretera

    El fabricante automovilístico californiano ha registrado solicitudes de patente para la industria alimentaria. Este movimiento sugiere la posibilidad de que la empresa se introduzca en este sector, seguramente como una línea de negocio más, y asociada a sus puntos de recarga.

    Si nos preguntan cuál es el producto de Volkswagen más vendido del mundo, cuidado, podremos cometer un error por precipitarnos. Más que nada porque la respuesta es «currywurst», un tipo de salchicha que se vende en la cantina de la fábrica de Wolfsburgo -la más grande del mundo- y es bien conocido en Alemania.

    En el futuro puede que hablemos de Tesla en un sector poco relacionado con los coches, el de la gastronomía, al menos en el subsector de la comida rápida. El pasado 27 de mayo la compañía solicitó a la Oficina de Patentes y Registros de Estados Unidos el uso de sus logotipos para la industria alimentaria.

    Este registro solo tendría como objetivo reservar su propiedad intelectual, aunque solo en el caso de que se decida a utilizarla. No obstante, este movimiento hay que ponerlo en contexto, es una idea que ha sido explorada por Elon Musk, el CEO de Tesla, más de una vez en los mundos de Twitter.

    Un restaurante de carretera típicamente estadounidense, de la cadena The Chickenburger - Fotografía: Robert Alfers (Wikimedia Commons)

    Uno de los pilares del negocio de Tesla son las recargas de sus coches para que puedan realizar viajes de largo recorrido. Estas recargas salen gratis a los primeros clientes, y los que vinieron después también, pero solo hasta cierto consumo anual. El resto paga como cualquier otro a cambio de una red rápida, bien mantenida y específica para sus coches.

    En ocasiones nos encontraremos cargadores Tesla cerca o en el propio recinto de hoteles o restaurantes, para aprovechar una parada necesaria de horas y así recargar sin necesidad de una elevada potencia (caso de los Supercharger). Lo que hasta ahora no hemos visto son restaurates Tesla o algo que se le parezca.

    Los «diner» son una parte fundamental de la cultura estadounidense. Generalmente hablamos de negocios de restauración de construcción sencilla, incluso prefabricados, donde se sirve comida rápida y sin complejidades innecesarias. Estos restarantes están pensados sobre todo para viajeros en automóvil, no tanto para amantes de la gastronomía más selecta o para los que se engalanen para acudir a cenar.

    La solicitud registrada en la USPTO abarca servicios de restauración, restaurantes «pop-up» (temporales), de autoservicio, y de comida para llevar. Lo más fácil es pensar en anexar a estaciones de carga restaurantes con imagen de marca de Tesla, que sin invertir un dólar ya tiene un público incondicional.

    El hecho de que se asegure la propiedad intelectual a escala nacional sugiere la posibilidad de que se convierta en una cadena de restauración. Se matarían así dos pájaros de un tiro: obtener mayor rentabilidad por las recargas, incluso si estas se están regalando, ya que hay un público cautivo evidente.

    Se da la circunstancia de que uno de los hermanos de Musk, Kimbal Musk, es cofundador de Kitchen Restaurant Group, con multitud de restaurantes esparcidos por varios Estados de la unión. Además, el empresario de origen sudafricano es un admirador reconocido de la cultura de los «drive-in» y los autocines clásicos.

    Solicitud previa para un restaurante de Tesla (2018)

    A corto plazo no vamos a ver ningún restaurante Tesla, la obtención de permisos administrativos para empezar a construir negocios de este tipo en EEUU puede ser un proceso tedioso. Se puede demorar fácilmente un año, y eso si la empresa decide darse la máxima prisa en introducirse en este tipo de negocio.

    Insistimos en que no se trata de una ocurrencia más, existen antecedentes. En 2018 The Drive sorprendió a tirios y troyanos con una solicitud -accesible públicamente- de un restaurante Tesla y estación de recarga en la ciudad de Santa Mónica. La ubicación solicitada sigue sin tener nada de Tesla, antes se ubicaba allí un concesionario de Volvo.

    Conociendo a Musk, de montar una cadena de restaurantes Tesla, puede que se encuentren detalles estilo años 50, como camareros en patines, grandes espacios de aparcamiento o música rock. Con esos ingredientes, sea como sea la comida, tiene ya una clientela garantizada en Estados Unidos (y fuera seguro que también).