«Tesla necesita inyectar energía y emoción a los coches», el Tesla Roadster apunta a presentarse... ¡volando con cohetes!
Un ex presidente de Tesla deja caer más datos acerca del futuro del Roadster, su esperada presentación y el motivo de sus constantes retrasos, además de la unión entre Tesla y SpaceX, las dos empresas más fuertes del ‘ecosistema Musk’.

Una de las grandes preguntas que se han llevado a cabo acerca de Tesla (y son muchas) durante la última década ha girado en torno a la segunda generación del Roadster. Un coche eléctrico que fue anunciado por primera vez hace ya más de diez años y que, pese a las continuas promesas de Elon Musk, sigue sin haberse presentado oficialmente al mercado, seguimos sin haber visto una versión definitiva, ni siquiera en fotos espía, ni nada aparte de las promesas de Musk en sus apariciones en podcast y demás formatos.
Gran parte de la atención se la ha llevado, además de su sistema FSD y sus intentos de convencer a la Unión Europea para su homologación en los 27 países del bloque, en el desarrollo de su Cybercab (que sí fue presentado años atrás). Pero ahora parece haber una mayor explicación acerca de por qué el Roadster está pasando por lo que, en lenguaje de desarrollo de videojuegos, se conoce como el ‘development hell’. Y la razón es una locura digna del propio Elon.

Tesla quiere mostrar el Roadster con propulsores de SpaceX
Jon McNeill, ex presidente de Tesla, explicó a la cadena CNBC algunos de los detalles de ese desarrollo que lleva postergado desde 2016. La idea original era que el Roadster equipase un cohete propulsor que ayudase al coche a pasar de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos, entre 1,6 a 1,8 segundos. Una idea que, aparte de la locura que supone a nivel físico (acción/reacción) se ha tratado de replicar en territorio chino este mismo año.
El Tesla Roadster de 2º generación se desveló originalmente en 2017 con la idea de comenzar su producción en 2020, pero desde entonces se ha pospuesto cerca de 10 veces (para agravio de los que pagaron una reserva de 50.000 dólares por el Roadster de serie y 250.000 dólares para el Founders Series). Musk llegó a hablar de presentarlo el 1 de abril, cosa que pocos se tomaron en serio dado el historial y por ser el Día de los Inocentes en gran parte del mundo.
El coche no volará, pero sí podrá planear
Ahora el objetivo va por otro lado - literalmente. Se mantiene la idea de que el Roadster lleve propulsores, pero ahora apuntando hacia abajo - no con la idea de volar, pero sí de planear, como un Harrier en modo despegue. Se está utilizando el llamado sistema A71, un sistema de propulsores de aire frío desarrollado por SpaceX.

Una de las ideas originales era utilizar una rampa magnética en la que el Roadster conduciría boca abajo, caería y se controlaría en medio del aire utilizando los propulsores. No obstante, esta idea se ha descartado después de Musk avisara a los empleados de que podría salir mal - recordemos lo que ocurrió con aquella presentación del Cybertruck años atrás.
Una colaboración entre Tesla y SpaceX llevada a otro nivel
Si has jugado a GTA Online o visto ‘gameplays’, igual te suena la idea de un pequeño roadster atado a un cohete. Pero la idea no era que volase… al menos antes. Por supuesto, esta aplicación de propulsores de tecnología especial es una muestra de hasta donde están coincidiendo/solapando lo que ocurre en Tesla y lo que ocurre en SpaceX. Es decir, una colaboración entre las dos grandes empresas con Musk al frente, después de que ya se haya visto que una unión entre ambas no es imposible.
«Elon reconoce que Tesla necesita inyectar algo de energía y emoción en el negocio de los coches, y el Roadster es una manera natural de hacer eso», comentó McNeill en declaraciones a CNBC. «Elon tiene cientos de miles de razones», apuntando McNeill también a la unión de Tesla y SpaceX, así como sus otros ‘quehaceres’, tales como sus sistemas autónomos, IA o desarrollo de chips.

Dos motivos de peso para que no llegue 'volando' al mercado
Ahora bien, esta idea del Roadster con un cohete sería sólo para la presentación, cuyo último retraso apuntaba a este mes de agosto. Por un lado, el ruido que producirían los propulsores harían tanto ruido que, en principio, se organizaría el evento en un entorno controlado (en el recinto de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas) controlando el coche de forma remota, sin que haya conductor o pasajero montado en el vehículo.
El otro motivo por el que el cohete Roadster no llegaría a la calle es sencillo: su precio. Esta tecnología llevaría a que fuese un coche de cientos de miles de dólares o que sobrepasara el millón de dólares. Una dirección muy distinta a la que le ha dado éxito y notoriedad en tiempos recientes, con los Model 3 y Model Y liderando las listas de coches eléctricos más vendidos en muchos países precisamente gracias a sus prestaciones, tecnología y equipamiento (siendo verdaderamente excepcional la eficiencia de su sistema de propulsión) en comparación a su precio frente a sus rivales BEV.
Roadster y sus rivales
200.000 €
103.924 €
P.V.P 125.254 €110.044 €
P.V.P 111.318 €102.764 €
Fuente: Electrek





