Lo hemos visto y tiene 450 km y 26.000 €: el CUPRA Raval puede ser el mayor dolor de cabeza del Renault 5
Acudimos a la presentación del nuevo CUPRA Raval, un pequeño coche eléctrico que llega con grandes argumentos y un objetivo muy claro: convertirse en una de las referencias del segmento B.

El CUPRA Raval ya está entre nosotros. Se trata con toda seguridad de uno de los lanzamientos más importantes del año, no solo por ser el modelo más pequeño y económico de la joven firma española, sino también por tratarse del primer integrante de la nueva familia de urbanos eléctricos del Grupo Volkswagen, a la que también pertenecerán los inminentes Skoda Epiq y Volkswagen ID. Polo e ID. Cross.
Desarrollado y fabricado en Barcelona, el recién llegado también se ha presentado por todo lo alto en la ciudad condal en un evento al que hemos tenido la oportunidad de asistir para conocerlo por primera vez en persona. Aunque mi compañero Fran ya os ha contado todos los detalles técnicos del modelo, en este artículo y el vídeo que lo acompaña compartiremos nuestras primeras impresiones en directo.
El CUPRA Raval no deja a nadie indiferente
El Raval es un hatchback del segmento B con unas dimensiones similares a las del SEAT Ibiza, con la diferencia de que se trata de un modelo exclusivamente eléctrico. Con un precio de partida de aproximadamente 26.000 euros antes de ayudas, se erige como la propuesta más asequible de la gama, situándose un peldaño por debajo de los León, Born y Formentor, que compiten en el segmento C.
Debido a su carácter aspiracional, podríamos considerarlo rival directo del popular Renault 5, y como aquel, tiene en su expresivo diseño uno de sus principales puntos fuertes. El Raval tiene un aspecto 100% CUPRA, con una estética agresiva, afilada y angulosa que contrasta con sus reducidas dimensiones. Y es que, a pesar de tratarse de un utilitario, su aspecto resulta imponente, con una presencia que no pasa desapercibida.

Mide 4.05 metros de largo, 1.78 metros de ancho y 1.52 metros de alto, con una generosa distancia entre ejes de 2.60 metros. Por lo tanto, tiene una longitud y una anchura cercanas a las de un Ibiza, pero es un poco más alto (algo debido a la situación de las baterías bajo el piso) y tiene una mayor batalla.
Los faros, que pueden tener tecnología Matrix LED, lucen la característica firma lumínica triangular de la marca. Tampoco falta una shark nose o 'nariz de tiburón' que aporta carácter al frontal. El lateral está esculpido con unas líneas de tensión que refuerzan el dinamismo del coche, mientras que los tiradores de las puertas están ocultos para mejorar la aerodinámica; además, van iluminados (igual que el logo corporativo).

Hay un total de ocho modelos de llantas de aleación, con tamaños que oscilan entre las 17 y las 19 pulgadas. En la zaga nos encontramos con unos pilotos continuos 'coast-to-coast' con efecto 3D que engloban la insignia de CUPRA. Tampoco falta un difusor, si bien lo que realmente optimiza el flujo del aire es el alerón que corona el portón.
La paleta de colores está formada por siete tonos, incluyendo un curioso Plasma iridiscente que cambia según la incidencia de la luz. Por supuesto, tampoco faltan dos colores mate, una opción muy típica de CUPRA. El techo por su parte puede ir pintado en contraste, lo que le aporta un toque más juvenil y desenfadado.

Un interior práctico con un toque cyberpunk
Y ahora hablemos del habitáculo. El salpicadero tiene un diseño limpio y despejado, aunque también resulta bastante llamativo gracias a la iluminación ambiental y a los proyectores laterales, que muestran diferentes animaciones sobre las puertas. La instrumentación digital de 10.25 pulgadas es bastante más grande que en anteriores coches eléctricos del Grupo Volkswagen, algo que es de agradecer, pues resulta mucho más práctica.
El centro neurálgico del vehículo es una pantalla táctil de 12.9 pulgadas desde la que se controlan prácticamente todas las funciones, lo que permite despejar el habitáculo de botones. Tenemos una barra háptica para regular el volumen del sistema de sonido y la temperatura del climatizador; eso sí, los botones del volante son físicos. También disponemos de unos mandos para seleccionar los modos de conducción, así como de levas para regular la frenada regenerativa.

Volviendo al infotainment, se trata de un sistema basado en Android, lo que da acceso al usuario a apps de terceros y servicios de streaming como YouTube o Spotify. El sistema Smart Light Next Generation permite al coche comunicarse con el conductor mediante una barra luminosa integrada en el salpicadero, la cual está vinculada a los sistemas de asistencia y dispone de animaciones específicas cuando se activan funciones como el Lauch Control.
Hay varias tapicerías realizadas con tejidos reciclados, así como tres tipos de asiento: deportivo, Bucket y CUPBucket. Recogen bien el cuerpo y ayudan a transmitir la sensación de deportividad que CUPRA intenta imprimir en todos sus productos. La calidad percibida es buena gracias a una cuidada selección de materiales, colocándose en este apartado a la altura del incombustible MINI Cooper. Detalles decorativos como las salidas de aireación pintadas en cobre realzan el conjunto.

La segunda fila también está bien trabajada, como demuestran los paneles de puerta tapizados (en el R5 son de plástico rígido). La habitabilidad es correcta tanto por altura como por espacio para las piernas, mientras que la anchura es suficiente para dos personas y justa para tres. Un detalle poco común en la categoría es la presencia de unas salidas de aireación para los pasajeros traseros; además, también hay sendas tomas USB-C de alta potencia.
El maletero cubica unos sobresalientes 430 litros. Esto es más que los 380 litros del León o los 385 litros del Born, que son mucho más grandes. Por lo tanto, estamos ante un modelo pequeño, pero práctico y bien aprovechado. Por supuesto, no falta un doble fondo para guardar los cables de carga.

Hasta 450 kilómetros de autonomía
La gama está formada por cuatro versiones: Raval, Raval Plus, Endurance y VZ. Las dos primeras tienen la misma batería LFP (litio-ferrofosfato) de 37 kWh y rondan los 300 km WLTP de autonomía, diferenciándose por la potencia de su motor: 116 CV (85 kW) en el primer caso y 135 CV (99 kW) en el segundo. Pueden cargar a 11 kW en corriente alterna. En corriente continua llegan a 50 y 88 kW respectivamente, tardando este último 23 minutos en pasar del 10 al 80%.
Los Endurance y VZ por su parte equipan una batería NCM (níquel, cobalto, manganeso) de 52 kWh. Su pico de carga aumenta a 105 kW, pasando del 10 al 80% en tan solo 24 minutos. Nada mal si tenemos en cuenta que su arquitectura eléctrica es de 400 voltios. El Endurance rinde 211 CV (155 kW) y tiene un alcance de 450 km WLTP, mientras que el VZ, la joya de la corona, sube a los 226 CV (166 kW); eso sí, debido a su mayor consumo, homologa 400 km WLTP de autonomía.

El motor del Raval es el nuevo APP 290 del Grupo Volkswagen, mientras que las baterías utilizan las celdas unificadas de PowerCo, que se encuentra construyendo una gigafábrica en Sagunto (Valencia). Por lo tanto, cuando esté terminada, las baterías del Raval serán made in Spain. Para aprovechar mejor el espacio y reducir el peso, se ha prescindido de los módulos de la batería mediante la tecnología CTP (Cell-to-Pack), que mejora la densidad energética en un 10%.
Frente a otros modelos basados en la nueva plataforma MEB+, el Raval presume de un chasis deportivo 15 mm más bajo, una dirección progresiva y una anchura de vías ampliada. El sistema de frenado electrónico One Box, una primicia en CUPRA, debería traducirse en un mejor tacto respecto a otros eléctricos, en los que el paso de la frenada regenerativa a la mecánica se hace notar debido a la inconsistencia del pedal. Por cierto, los frenos son de disco tanto delante como atrás, y disponemos de una función One Pedal que permite conducir utilizando exclusivamente el acelerador gracias a la frenada regenerativa, algo muy práctico en ciudad.

Como buque insignia, el Raval VZ añade elementos como la suspensión adaptativa DCC Sport con una mayor rigidez, llantas de 19 pulgadas con neumáticos de 235 mm de ancho y un diferencial autoblocante electrónico VAQ. VZ viene de la palabra 'veloz', por lo que no es de extrañar que esta versión pueda completar el 0-100 km/h en menos de 7 segundos, con una velocidad punta de 175 km/h.
Entre los distintos equipamientos que puede tener habría que destacar el climatizador bizona, un cargador inalámbrico para smartphones, cargadores USB-C de 90 W, llave digital, cámara de visión 360º, sistema de sonido Sennheiser de 12 altavoces, asistente de aparcamiento remoto (que permite estacionar el coche utilizando nuestro smartphone) y un asistente de viaje semiautónomo que posibilita circular por carreteras sin líneas pintadas. Nada mal para un modelo del segmento B.

Como en la mayoría de coches eléctricos de última hornada, disponemos de carga bidireccional V2L (Vehicle-to-Load), así como de la función Plug & Charge, que simplifica el proceso de validación y pago en aquellas estaciones de carga públicas que sean compatibles, eliminando la necesidad de utilizar apps o tarjetas.
El CUPRA Raval se pondrá a la venta a lo largo de este verano. Inicialmente habrá tres ediciones de lanzamiento: Dynamic y Dynamic Plus con el motor de 211 CV, y VZ Extreme con el de 226 CV. Su producción se llevará a cabo en la planta de Martorell (Barcelona), de la que también saldrá el Volkswagen ID. Polo.


