Probamos el nuevo Renault Twingo, el asequible urbano resucita para retar a los eléctricos chinos

El Renault Twingo está de vuelta, y viene pisando fuerte. Con un diseño inspirado en el modelo original de los años 90 y un precio de 12.970 euros tras ayudas, ¿estamos ante el urbano eléctrico definitivo?

Probamos el nuevo Renault Twingo, el asequible urbano resucita para retar a los eléctricos chinos
Renault continúa aprovechando su rico legado con el tercer eléctrico retro-futurista de su gama.

Publicado: 30/03/2026 13:23

15 min. lectura

Cuando el primer Renault Twingo vio la luz en 1992, supuso una auténtica revolución. Su modernísima carrocería monovolumen le permitía ofrecer una habitabilidad sobresaliente con unas dimensiones exteriores muy contenidas. Estéticamente, no dejaba a nadie indiferente: o lo amabas o lo odiabas. Más de tres décadas después, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos de que se trata de un auténtico icono.

El Twingo original estuvo a la venta en Europa hasta 2007, si bien en Latinoamérica continuó hasta 2012. Su enorme éxito comercial no logró ser igualado por las dos siguientes generaciones, que perdieron parte de su encanto. Algo que los del rombo quieren corregir con su cuarta entrega, que siguiendo la senda de los R5 y R4, apuesta por un diseño retro-futurista inspirado en su ancestro de los años 90.

Su simpático diseño lo distingue de sus principales rivales.

Así es el Renault Twingo E-Tech

Estamos ante el Twingo más grande hasta la fecha: con 3.79 metros de largo, 1.72 metros de ancho, 1.49 metros de alto y 2.49 metros de distancia entre ejes, se sitúa en el límite superior del segmento A. Por comparar, el primero tenía una longitud de apenas 3.43 metros.

El coche se identifica al primer golpe de vista como un Twingo: su diseño es inconfundible, con una personalidad muy marcada. El rasgo más característico son sus risueños faros en forma de arco, que recuerdan a los ojos saltones de una rana. La tecnología LED permite hacer auténticas virguerías: las funciones principales de iluminación se concentran en un módulo muy pequeño, mientras que las luces diurnas son las que dan su llamativa forma a los grupos ópticos, cuya sección interior está pintada en el mismo color que el resto de la carrocería.

Su aspecto jovial se ve reforzado por una moldura negra en forma de ligera sonrisa. Los paragolpes por su parte tienen unos topes de plástico negro que los protegen de pequeños roces de aparcamiento. Como ocurría en su predecesor, el capó está completamente alineado con el parabrisas. No se puede abrir, aunque donde antes había tres tomas de aire ahora tenemos una trampilla para acceder al depósito del agua de los limpiaparabrisas.

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Las llantas de 18 pulgadas son opcionales.

La carrocería es de cinco puertas. Al contrario que en el prototipo de 2023, Renault no ha optado por incluir un tirador redondo para la puerta delantera, probablemente por motivos de coste. En su lugar nos encontramos con unas manetas convencionales tanto delante como atrás. Resulta llamativo que no se haya optado por ocultar la trasera en el pilar C, una solución que Renault ya utiliza en los R5, Clio y Mégane, y que también estaba presente en el ZOE e incluso en el Twingo de tercera generación.

De serie, todos los niveles de acabado equipan unas llantas de 16 pulgadas con tapacubos, pero también se ofrecen como opción las llantas de aleación de 18 pulgadas que veis en la unidad de las fotos. La paleta de colores está formada por seis tonos que buscan contentar a todos los públicos: los más discretos blanco, negro y gris, y los más llamativos verde, rojo y amarillo.

A pesar de su sobriedad, el habitáculo tiene algunos toques de color.

Un interior tan práctico y modulable como siempre

El habitáculo no sigue la senda retro del exterior. Nos encontramos ante un interior muy racional que huye de los plásticos en gris claro y las coloridas tapicerías de los 90 para abrazar un ambiente más sobrio. Sin embargo, sí que encontramos algunos toques más coloridos: la moldura del salpicadero puede ir pintada en blanco o a juego con la carrocería dependiendo de la terminación, mientras que las inserciones de las puertas siempre son del mismo tono que el resto del coche.

Todos los plásticos utilizados son duros, aunque en general tienen un aspecto y ajuste correctos; eso sí, la carcasa de la 'cápsula' que engloba la sección superior del salpicadero me ha parecido algo menos cuidada al tacto. Por otro lado, detalles como los tornillos vistos en los paneles de las puertas nos recuerdan que, a pesar de su llamativo aspecto, estamos ante un coche de orientación económica.

El Twingo incluye como estándar una instrumentación digital de 7 pulgadas y una pantalla táctil de 10.1 pulgadas, incluso en su versión de acceso Evolution. En la variante superior Techno disponemos de un infotainment con Google integrado. Este sistema tiene un funcionamiento muy satisfactorio, con una buena respuesta y una interfaz moderna e intuitiva.

El sistema de infoentretenimiento tiene un funcionamiento impecable.

Un punto que me ha gustado mucho es que el climatizador cuenta con sus propios mandos físicos, algo de agradecer en términos de ergonomía. Aunque no se mantiene el botón de las luces de emergencia en forma de nariz de payaso, uno de los detalles más recordados del modelo original, Renault ha utilizado un curioso pulsador con una cubierta transparente que imita el aspecto de un caramelo.

Como buen Twingo, los aspectos prácticos están muy cuidados. Si bien los asientos ya no se pueden hacer cama, los traseros son individuales, tienen dos posiciones para la reclinación del respaldo y, por supuesto, se pueden deslizar longitudinalmente 17 cm, lo que permite priorizar el espacio para las piernas o el maletero.

Este último cubica entre 205-305 litros y cuenta con un práctico doble fondo con una doble trampilla para guardar los cables de carga. Los asientos se pueden desplazar directamente desde atrás; además, la variante Techno también permite plegar el asiento del copiloto, lo que se traduce en una superficie de carga de 2 metros de largo.

La versión Techno permite plegar el asiento del copiloto.

El espacio para las rodillas y la anchura son buenos, mientras que la altura resulta un poco limitada. En cualquier caso, dos adultos de estatura media irán cómodos; al final, no deja de ser un pequeño cuatro plazas pensado para desplazamientos urbanos. Las ventanillas traseras son de compás.

El coche está lleno de pequeños detalles y guiños, con inscripciones en las correas para abatir los asientos (À vous d'inventer la vie qui va avec, el eslogan del primer Twingo) o en el interior del portón (Ouvert d'esprit); además, el techo tiene un grabado con todos los caracteres del alfabeto que ha creado Renault específicamente para el modelo.

Al volante del Renault Twingo E-Tech

El Renault Twingo se asienta sobre la plataforma RGEV Small, la misma que podemos encontrar en los R5 y R4. Se trata por lo tanto de un vehículo de tracción delantera cuya principal diferencia respecto a sus hermanos mayores es que la suspensión trasera es por barra de torsión en lugar de multibrazo.

Su motor es síncrono de imanes permanentes, una novedad en Renault, que suele utilizar propulsores de rotor bobinado. Rinde de 82 CV (60 kW) y le permite completar el 0-100 km/h en 12.1 segundos, con una velocidad punta de 130 km/h. No son unas cifras estratosféricas, pero resultan más que correctas para su categoría. Por ejemplo, un FIAT 500 híbrido es 4.1 segundos más lento.

La autonomía se sitúa en 263 km WLTP.

La batería es pequeña, con una capacidad de 27.5 kWh. Las celdas de origen CATL son de tipo LFP (litio-ferrofosfato), una química que en los últimos años se ha ido popularizando porque, a pesar de que ofrece una menor densidad energética, es más barata, longeva y segura.

La autonomía homologada es de hasta 263 km WLTP, aunque con las llantas de 18 pulgadas opcionales baja a unos 250 km. Evidentemente, no es un coche para viajar, sino para el día a día. Sobre el papel, su alcance es más que suficiente para cubrir las necesidades diarias de la mayoría de usuarios: ir al trabajo, a recoger a los niños al colegio, a la compra...

De serie, el Twingo puede cargar a 6.6 kW en corriente alterna, tardando 4 horas y 5 minutos en pasar del 10 al 100%. La carga rápida es opcional, pero se trata de un extra relativamente barato: 461 euros.

El Twingo es un coche pensado para el día a día.

El Renault eléctrico más eficiente de la gama

Forma parte del Pack Advanced Charge, que permite al coche llegar a 11 kW en corriente alterna y a 50 kW en corriente continua, tardando en este último caso 30 minutos en pasar del 10 al 80%. Este paquete también incluye la carga bidireccional V2L (Vehicle-to-Load) a 3.7 kW.

En marcha, el Twingo se siente cómodo gracias a una suspensión de tarado blando. Puesto que los coches urbanos deben enfrentarse a badenes, calles con adoquines y similares, es de agradecer que se haya optado por esta configuración.

La dirección sorprende por su rapidez.

Cuando salimos de la ciudad, el chasis mantiene la compostura, en gran medida porque su peso de 1.200 kg es bastante contenido para tratarse de un coche eléctrico. Al final, el chasis es similar al del brillante R5, y eso se nota.

La dirección es rápida y bastante precisa; además, la maniobrabilidad está asegurada con un diámetro de giro de algo menos de 9.9 metros. En cuanto a la frenada, tenemos discos ventilados delante y macizos detrás.

Hay un total de cuatro niveles de retención para la frenada regenerativa.

Y hablando de la frenada: el acabado Techno incluye el sistema One Pedal, que habilita la conducción de un pedal, algo muy cómodo a la hora de circular por zonas urbanas, ya que posibilita controlar el coche únicamente con el acelerador. Las levas tras el volante permiten seleccionar entre cuatro niveles de retención para la frenada regenerativa.

El consumo real durante nuestra breve toma de contacto fue de 10.4 kWh/100 km, lo que nos revela que se trata de un vehículo muy eficiente. El test discurrió por ciudad, carretera de montaña y un poco de autopista.

Los clientes pueden elegir entre dos niveles de acabado.

Gama y precios del Renault Twingo E-Tech

Como indicábamos antes, la gama está formada por los acabados Evolution y Techno. El equipamiento de serie es muy completo, pues el nivel de acceso incluye como estándar la instrumentación digital de 7 pulgadas, la pantalla táctil de 10.1 pulgadas con conectividad vía Android Auto y Apple CarPlay, frenada automática de emergencia, mantenimiento de carril, freno de mano eléctrico, asientos traseros deslizantes, aire acondicionado y sensores de aparcamiento traseros. El único paquete opcional es el Pack Advanced Charge.

El Techno suma a todo esto el sistema multimedia OpenR Link con Google integrado, control de crucero adaptativo con función Stop & Go, climatizador, One Pedal, retrovisores abatibles eléctricamente, respaldo del copiloto abatible, acceso manos libres, cámara de marcha atrás, sensores de luz y lluvia, ventanillas traseras tintadas y un equipo de sonido de 6 altavoces.

El Twingo es el turismo eléctrico más barato de la gama Renault.

Además del Pack Advanced Charge, también se ofrecen como opción los asientos delanteros calefactables (310 euros) y el Pack Safety & Parking (592 euros).

Y ahora, hablemos de sus tarifas. Incluyendo descuentos promocionales, el Evolution parte de los 18.358 euros (PVP de 19.500 euros) y el Techno de los 19.862 euros (PVP de 21.100 euros). Se trata por lo tanto de uno de los coches eléctricos más baratos a la venta en el mercado español. Si metemos en la ecuación las distintas ayudas disponibles (CAE, Plan Auto+...), su precio de partida se queda en 12.970 euros.

Opiniones del Experto
Nos ha gustado
  • Diseño icónico
  • Habitáculo práctico y modulable
  • Eficiencia
  • Precio atractivo
Nos ha gustado menos
  • Detalles de acabado
  • Insonorización
  • Autonomía limitada
  • Carga rápida opcional
ValoraciónNota8.6
Diseño10
Habitabilidad8
Versatilidad9
Prestaciones7
Consumos10
Confort de marcha9
Equipamiento8
Relación calidad-precio8
Alber Callejo

La opinión de Alber Callejo

El Twingo es un modelo clave para Renault por tres motivos. Para empezar, se trata de uno de los primeros coches eléctricos europeos verdaderamente asequibles. Se mueve en la misma horquilla de precios que sus rivales chinos, por lo que seguramente juegue un papel fundamental en la popularización de la movilidad eléctrica en el viejo continente.

Además, se erige como el modelo más asequible de la gama: incluso sin tener en cuenta las ayudas, el Twingo resulta más barato que el Clio, recuperando el lugar que le corresponde como la propuesta más pequeña y económica de la firma gala.

Por último, pero no menos importante, su rapidísimo tiempo de desarrollo de apenas dos años se extenderá en el futuro al resto de proyectos de Renault, algo vital para poder igualar la agilidad y el ritmo innovativo de los fabricantes chinos.

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