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PruebaMitsubishi Outlander PHEV MY16: En marcha y conclusiones (III)

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En teoría podemos recorrer hasta 52 kilómetros en 100% EV. La realidad es diferente en función de cada caso concreto. En el nuestro, incluyendo algún kilómetro de vía rápida, puedes llegar a 40 kilómetros. Con el climatizador conectado la película es menos interesante. Cuenta con unos 30 reales en cualquier situación y si estás dentro de ese margen, valora este PHEV.

¿Es el híbrido enchufable la solución de movilidad definitiva? Lo primero que Mitsubishi debe tener es una buena red comercial que explique si en cada caso particular este coche es la solución ideal. Precisamente por las diferencias de los recorridos que tenemos cada uno, se puede extraer un mejor o peor resultado en cuanto a consumo. El Mitsubishi Outlander PHEV puede no ser la base perfecta para una movilidad híbrida enchufable, pero es un coche emocional, vanguardista y estiloso y eso también se paga.

De hecho, su motor es un 2.0 de 121 CV que se une a dos motores eléctricos de 60 kW para extraer un conjunto de 203 CV. Su aceleración de 0-100km/h es de 11 segundos mientras que la velocidad punta es de 170 km/h; no es un coche para correr, pero tampoco se defiende mal.

Los primeros recorridos son muy suaves y gracias a la propulsión eléctrica podemos circular sin problemas por la ciudad. Partimos de la base teórica de que podríamos recorrer hasta 52 kilómetros sin activar el motor de gasolina pero la realidad es que es un dato optimista o muy optimista en función de si activamos el climatizador o no. Si tenemos encendido el clima, la autonomía baja nada menos que 10-12 kilómetros, aunque si lo desactivamos, inmediatamente vuelve a subir. Como tenemos asientos calefactables, podríamos hacer un pequeño esfuerzo porque éstos apenas gastan energía.

Doble óptica LED para la luz de cruce. Halógenos para las largas.

La frenada sirve para alimentar las baterías. Las levas que hay detrás del volante aumentan la resistencia que el coche hace cuando soltamos el acelerador en cinco niveles (más uno sin resistencia) y el cuadro de instrumentos informa sobre si usamos o regeneramos energía. Apenas se consigue alimentar la batería a menos que no nos enfrentemos a grandes distancias cuesta abajo, pero si acto seguido viene una cuesta arriba, debemos tener una cierta previsión sobre nuestros movimientos.

52 kilómetros teóricos en modo EV.

El coche obliga al conductor a valorar cada movimiento para no perder energía de forma inútil... y la realidad es que uno no conduce de esta manera en el día a día en su automóvil convencional. Sin embargo, si aprovechamos todo el potencial del vehículo y teniendo en cuenta que en mi caso particular algún kilómetro que otro tengo que usar vías rápidas, puedo superar los 40 kilómetros sin el climatizador puesto.

Una vez entra el motor de gasolina la sensación de estrés comienza. El consumo medio se eleva y nuestra economía se ve atentada; queremos llegar ya a nuestro punto de carga. Como mínimo, de lunes a viernes el Outlander PHEV tiene que usarse en modo eléctrico. De casa al trabajo y vuelta al domicilio con una parada técnica como mucho.

Sin cadenas puede llegar donde otros no han llegado aunque el sistema eléctrico se queje un poco

Hay que contar con 30 kilómetros en modo 100% eléctrico usando el climatizador sin miramientos y el acelerador a nuestro antojo, porque es como realmente conducimos cualquier coche de combustión. Luego lo cargas y necesitas esperar unas 5 horas (5:30 según el cuadro de instrumentos, aunque luego se reduce un poco) antes de volver a usar el coche. ¿Encajas en este perfil? Este es tu coche. Hay que tener cargador en casa y en el trabajo si tienes que cruzar una ciudad como Madrid o vienes desde las afueras.

Si enciendes el motor de combustión entonces la rentabilidad empieza a bajar. Hemos realizado tres pruebas con diferentes escenarios:

  • Consumo con 3 cargas: 0l/100km usando el climatizador de vez en cuando.
  • Consumo con 2 cargas: 2,56l/100km: 2,76 euros.
  • Consumo sin cargas con escapada el fin de semana (114 kilómetros): 12,56 litros.

Si unimos estos datos a un consumo eléctrico que se situaba en torno a 18kW/h según el ordenador del coche, concluimos que si tu distancia obliga a encender el motor del coche entre semana, entonces se puede perfectamente valorar otra opción, porque la gama Outlander está llena de propuestas. En mi caso, podría ser perfectamente usable pues no he tenido que parar a repostar en ningún momento salvo para estas pruebas en concreto. El depósito puede durar semanas.

Los detalles no pasan desapercibidos, como las llantas oscurecidas o el cromado inferior

Y es que el coche en sí funciona de cine. Se siente ligero y ágil si se le exige un poco. Por supuesto tiene limitaciones pero una que han sabido resolver con un 10 sobre 10 es el radio de giro. Sorprende lo que es capaz de dar de sí este SUV. Según los datos técnicos el radio mínimo es de 5,3 metros e intuimos que es sobre bordillos.

Tiene modo ECO, SAVE y CHARGE

Las suspensiones se comportan de forma excelente en un punto intermedio entre el confort y el dinamismo para un SUV. La dirección es suave y transmite poco y no existe un programa de conducción para este punto. Tan sólo un botón ECO que será nuestro aliado de batalla en eficiencia y luego dos programas específicos para la carga eléctrica: uno que se llama ‘SAVE’ donde podemos guardar batería en carretera y usarla más tarde en ciudad (aunque si el coche considera que la opción buena es usar la energía eléctrica, la usa igual) y otro modo que se llama ‘CHARGE’ que sirve para alimentar la batería desde el motor térmico. Particularmente tengo dudas de si en realidad el ahorro es mayor que el gasto así que finalmente he evitado el uso de este modo.

Incluso en un tramo de nieve, donde un Premium 4X4 tuvo que desistir, el Outlander mostró mucho potencial y pudo llegar más lejos a pesar de que bajo el pie del acelerador y freno se notaba que al sistema eléctrico le costaba entender las pérdidas de tracción sobre el hielo una vez que la situación estaba extremadamente deslizante. No obstante, nos llevamos una grata impresión en este aspecto.

¿Nieve? Con este botón saldrás de más de un apuro

Insistimos en que el Outlander PHEV se tiene que valorar al detalle porque el consumo de combustible/electricidad es elevado en ciclo mixto, pero si nuestros recorridos diarios nos lo permiten, entonces es una propuesta interesante en un mercado con poca oferta PHEV por el momento.

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