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    PruebaPeugeot 308 SW BlueHDI 150 (III): Comportamiento, conclusiones y valoración

    Peugeot 308 SW BlueHDI 150 (III): Comportamiento, conclusiones y valoración
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    Oscar Magro
    Oscar Magro

    Llega la hora de ponerse en marcha con el Peugeot 308 SW para comprobar que el motor BlueHDI de 150 CV mueve con alegría al familiar francés. El cambio automático añade un plus de confort. Es el momento de dictar sentencia ¿El galardonado ‘Coche del Año 2014 en Europa’ es tan bueno como parece?

    El corazón de nuestro Peugeot 308 SW es un moderno motor turbodiésel BlueHDI de 2,0 litros y cuatro cilindros con inyección directa common rail. Entrega 150 CV de potencia máxima y un par de 340 Nm. Esta mecánica se puede asociar a un cambio manual de seis relaciones o, por 1.200 euros más, a una transmisión automática de convertidor de par y seis velocidades denominada EAT6 (Efficient Automatic Transmission) que es la que equipaba nuestra unidad.

    Observa con detalle el nuevo Peugeot 308 SW en nuestra galería de fotos

    El familiar de Peugeot mantiene todas las virtudes de la berlina y añade más capacidad de carga

    Comportamiento dinámico

    El funcionamiento del motor BlueHDI es brillante, mostrándose muy alegre en toda la gama de revoluciones y suficiente para rodar a ritmos elevados incluso a plena carga. Por su parte, el cambio EAT6 tiene un funcionamiento suave y agradable, con transiciones entre marchas suficientemente rápidas incluso realizando una conducción enérgica. Esta caja de nueva factura fabricada por el especialista japonés AISIN sustituye al decepcionante cambio manual pilotado que hasta ahora utilizaba la marca.

    A ritmos tranquilos la transmisión de este Peugeot suele efectuar los cambios a unas 1.500-1.600 vueltas, que es lo habitual y deseable para ofrecer un mayor confort de marcha y reducir el consumo. Extrañamente, en ocasiones sube innecesariamente más allá de las 2.000 rpm para engranar una marcha superior. Es óptimo hacer esto en pendiente o momentos de más exigencia -algo que se detecta a través de varios sensores- pero extrañamente, y de manera puntual, también sucede en llano circulando con suavidad.

    La caja automática mejora el confort pero cuesta 1.200 euros

    El paquete Driver Sport Pack proporciona una mayor deportividad

    Los cambios también se pueden realizar de manera secuencial a través de la palanca -no tiene levas ni como opción-. Se puede modificar la gestión de la caja a través de un botón que busca un comportamiento más deportivo (S) estirando las marchas y otro para arrancadas en superficies deslizantes que engrana marchas largas para limitar el par que llega a las ruedas y reducir el riesgo de perder motricidad .

    La rumorosidad del motor de gasóleo se mantiene baja en todo momento. En general, la insonorización del habitáculo está bien conseguida salvo en lo que respecta al ruido aerodinámico. A partir de unos 100 km/h el ruido del aire se deja notar con claridad en el interior del modelo francés, sin llegar a ser molesto, pero estando siempre muy presente. A nivel de chasis raya a un gran nivel con una suspensión de un tarado confortable pero que es capaz de sujetar la carrocería y evitar balanceos acusados.

    La calidad está presente en todos los detalles

    Dependiendo del acabado y motor, el 308 SW puede equipar el paquete Driver Sport Pack por 300 euros. Con este sistema se añade un botón Sport que varía la respuesta del acelerador y la dirección e incrementa la sonoridad del motor en el habitáculo mediante un amplificador digital. Apretando el botón, la instrumentación pasa a ser de color rojo y el display multifunción muestra datos sobre la potencia entregada, la presión de sobrealimentación y parámetros de aceleración longitudinal y transversal.

    El regulador y limitador de velocidad se manejan desde un mando saliente de la columna de dirección y requiere un cierto periodo de adaptación hasta dominar su manejo puesto que incluye una rueda y cinco botones diferentes. Me ha parecido un sistema más complejo que el que usan otros fabricantes dándose la circunstancia, por ejemplo, de que para determinar la distancia respecto al coche precedente hay que pulsar un botón de ese mando con la mano izquierda y seleccionar la distancia deseada en la pantalla del salpicadero con la derecha: nos faltan manos para sujetar el volante correctamente.

    La longitud del 308 SW aumenta en 33 cm respecto a la berlina

    El 308 SW también puede disfrutar del sistema de aparcamiento automático Park Assist, que funciona muy bien y permite al vehículo aparcar -en paralelo y en batería- y salir del aparcamiento -en paralelo-. El sistema maneja el volante automáticamente para realizar la maniobra de estacionamiento, de manera que el conductor sólo interviene en los pedales.

    El enorme maletero ofrece 610 litros de capacidad

    El sistema Start/Stop del 308 tiene un funcionamiento peculiar. Con el coche está detenido y el motor se apaga por el sistema, en muchos modelos el motor re-arranca cuando se suelta una parte del recorrido del pedal del freno, no la totalidad: primero arranca y, cuando soltamos el freno totalmente, se mueve. En el caso de Peugeot hay que soltar el freno completamente por lo que el motor arranca e inicia la marcha a la vez, lo que le resta algo de suavidad. Eso sí, el sistema es muy rápido.

    El equipamiento de seguridad es muy amplio (en la imagen, el testigo del sistema de vigilancia del ángulo muerto)

    El consumo de combustible del motor BlueHDI es bajo en todo momento. Haciendo una conducción tranquila por carretera es fácil obtener medias por debajo de los 5,0 l/100 km mientras que en recurridos exclusivamente urbanos la media que he obtenido ha sido de 7,3 l/100 km. En el conjunto de la prueba, el resultado ha sido de 5,4 l/100 km, un buen dato para un coche de este tamaño y potencia.

    Conclusiones

    Hay que admitir que Peugeot ha sabido encaminar sus pasos en sus últimos modelos para ofrecer productos de una gran calidad, atractivos y con un buen comportamiento. El caso del 308 SW no es una excepción y buena prueba de ello es el galardón de ‘Coche del Año 2014 en Europa’ que ha obtenido el compacto del león.

    Esta versión del modelo francés destaca por la excelente capacidad de su maletero, característica que sin duda puede resultar determinante para aquellos que tienen su mirada puesta en este tipo de carrocería. Además, con el motor BlueHDI de 150 CV hay potencia más que suficiente para movernos con agilidad a cualquier ritmo y situación manteniendo unos consumos contenidos.

    El Peugeot 308 SW es una de las referencias entre los familiares compactos

    El familiar galo puede disfrutar de un equipamiento realmente amplio, aunque a base de añadir elementos opcionales que notaremos en la cartera. Sí, hay un 308 SW desde 17.850 euros en su configuración básica pero si queremos una unidad tan completa como la de esta prueba nos plantaremos cerca de los 32.000 euros.

    A cambio de este desembolso disfrutaremos de elementos como un sistema de navegación, una elegante tapicería de cuero, un gigantesco techo solar panorámico e incluso un sistema de aparcamiento automático. En definitiva, el Peugeot 308 SW es un acierto seguro en su categoría.

    Peugeot 308 SW BlueHDI 150 (III): Comportamiento, conclusiones y valoración