La herencia de Alfa en formato reducido: pruebo el Junior Ibrida con etiqueta ECO y 145 caballos
Desde la desaparición del MiTo, Alfa Romeo no había tenido un coche tan pequeño en su flota. El Junior recupera la esencia urbana de la marca milanesa. Un coche hecho a sí mismo y con características únicas en su especie.

A la hora de rebuscar en el mercado no cuesta nada en absoluto encontrar un SUV. Los hay de todas las marcas, tamaños, formatos y colores. Sin embargo, si queremos algo más específico como que tenga buena conducción, que se perciba como premium, que tenga la importantísima etiqueta ECO y que no sea barato, solo existe uno que merezca la pena: el Alfa Romeo Junior Ibrida. De él te voy a hablar durante los próximos minutos.

El Junior es la apuesta exclusiva de la casa milanesa en el popular segmento B-SUV europeo. Por volumen de ventas es el segundo nicho comercial más importante de todos, tras la categoría C-SUV. En los últimos años, los SUV urbanos ya no son solo urbanos. Han ganado en tamaño, prestaciones y calidad como para convertirse en una apuesta lógica para aquellos que buscan un todocamino para algo más que ir y volver del trabajo cada día. Su polivalencia les ha convertido en la opción principal de muchos conductores.
El Junior seduce con sus líneas elegantes. Con un rápido golpe de vista se percibe como un Alfa Romeo. La casa italiana ha firmado algunos de los mejores diseños de la historia del automovilismo. El Junior ejecuta toda esa herencia con un diseño atrevido, pero muy bien presentado. Cualquier combinación le queda bien, pero la combinación de la unidad de pruebas -acabado Sport Speciale y Gris Arese con techo en negro- le queda realmente bien. Especialmente sus llantas de 18 pulgadas de diseño 100% Alfa.

Como venía diciendo antes, su tamaño es perfecto para múltiples propósitos. Con 4,173 metros de largo, 1,781 metros de ancho (sin retrovisores) y 1,533 metros de alto ofrece la tan buscada buena visibilidad urbana con el aplomo característico de un segmento superior. A esas cotas hay que sumar una distancia entre ejes de 2,562 metros. Batalla suficiente para que cuatro adultos viajen perfectamente en su interior. El quinto no irá tan cómodo, pero debo reconocer que la plaza central trasera me ha sorprendido para bien. No es la más cómoda o aprovechable del mercado, pero es funcional para recorridos de corta o media distancia.
En cuanto al volumen de carga, el Junior Ibrida ofrece un mínimo de 415 litros de capacidad, ampliables a 1.280 litros si se abate por completo la segunda fila de asientos (60:40). A nivel de equipamiento, Alfa Romeo nos ofrece diferentes niveles. De menor a mayor dotación de serie encontramos: Ibrida, Sprint, Ti y Sport Speciale. Las principales diferencias entre ellos radican en el equipamiento base, aunque también podemos encontrar variaciones en materia de diseño y acabados.
Alfa Romeo Junior Ibrida Sport Speciale (Gris Arese)
De serie es un coche bastante completo. Integra las tan necesitadas y habituales pantallas de gran tamaño. La instrumentación digital de 10,25 pulgadas y el panel principal de idéntico tamaño. A eso podemos sumar muchos recuros de confort como acceso y arranque sin llave, faros de LED, asiento del conductor eléctrico con función masaje, techo solar practicable, iluminación ambiental, cámara de aparcamiento, tapicería de Alcántara y todo un equipo de seguridad y asistentes a la conducción. Por suerte, fáciles de desconectar.
Como dictan las reglas actuales del mercado, el Alfa Romeo Junior está disponible en dos versiones mecánicas, ambas con etiquetas medioambietales favorables. Por un lado el Junior Elletrica 100% libre de emisiones, y por otro el Junior Ibrida con etiqueta ECO. Esta última unidad me parece la más lógica por precio y flexibilidad ya que no depende de un enchufe para moverse. Ofrece 145 caballos de potencia y un consumo homologado de apenas 4,8 litros por cada 100 kilómetros recorridos.

Al volante del Alfa Romeo Junior Ibrida
Bajo el capó se instala un motor de tres cilindros en línea turboalimentado de 1.199 centímetros cúbicos con cadena de distribución. Se asocia con un bloque eléctrico que, gracias a una batería de de 0,43 kWh de capacidad neta, es capaz de moverse de forma 100% eléctrica durante breves periodos de tiempo. Ciclos a baja velocidad que consiguen un efecto muy positivo en el consumo. La gestión de los motores es completamente automática. El conductor tan solo tiene que dejar que el coche haga su magia por sí solo.
Esto facilita mucho la conducción para quienes tienen miedo o dudas sobre conducir un coche híbrido. Como pasa en cualquier otro coche moderno del mercado, el conductor sí puede cambiar la forma en la que se comporta el coche mediante los habituales programas dinámicos. En Alfa Romeo existen tres, su famoso DNA: Dynamic, Neutral y Advance Efficiency. No hace falta decir de qué manera se comporta o regula el coche cuando activamos uno u otro. Me gusta que el coche guarde nuestras preferencias. El coche siempre arranca con el último programa registrado.

Dinámicamente hablando es un Alfa y eso quiere decir que el Junior Ibrida puede y debe reconocerse como el mejor SUV de su categoría. Los elementos dinámicos como la dirección, el chasis o la frenada muestran un tacto natural. El volante ofrece buena comunicación entre las ruedas y el conductor. La frenada está bien ajustada y el chasis demuestra una buena puesta a punto. No es tan dinámico o divertido como un Giulia o y Stelvio, pero comparado con otros rivales es mejor. Responde bien a los cambios de dirección agresivos, aunque siempre bajo la supervisión del control de estabilidad.
El motor entrega sus 145 caballos de forma gradual. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y su velocidad punta es de 206 km/h. La caja de cambios se compenetra bien con el sistema híbrido, aunque en ciertos momentos, a baja velocidad sobre todo, puede perderse a la hora de escoger entre el motor térmico y el eléctrico. En carreteras rápidas ofrece un buen aplomo y un comportamiento estable y cómodo. No se genera mucho ruido dentro del habitáculo. Echo en falta el diferencial Torsen del Junior Elletrica Veloce que probé hace unas semanas en la Escuela de Conducción de Alfa Romeo.
- Diseño
- Conducción
- Consumos
- Precio
- Poca autonomía eléctrica
Es un Alfa, pero también es un híbrido y eso quiere decir que debe estar comprometido con la causa del ahorro. Como ya he dicho un poco más arriba, los italianos anuncian un consumo homologado de 4,8 litros a los 100 kilómetros. Es una cifra que podemos tomar como real. Durante mi semana de pruebas el gasto ha variado entre los 4,2 y los 5,8 litros de media. Finalmente, el consumo se ha estabilizado en los 5 litros. Un dato muy bueno que, gracias a un depósito de combustible de 44 litros, garantiza unos 800 kilómetros de autonomía.

Alfa Romeo Junior y sus rivales
P.V.P 29.419 €27.845 €
P.V.P 34.937 €32.477 €
34.769 €
34.840 €
34.741 €
















