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    Prueba Audi A6 Avant 50 TDI Quattro, el viajero incansable

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    Probamos el Audi A6 Avant en su versión diésel semihíbrida con distintivo Eco. El station wagon alemán brilla por equipamiento, confort, espacio y consumo y se propone como una alternativa más interesante que el buque insignia Audi A8 como vehículo familiar.

    El nuevo Audi A6 Avant es uno de los mejores familiares del mercado. De hecho, como vehículo familiar es una opción más interesante que el todopoderoso Audi A8. Primero porque el buque insignia de la marca alemana no está disponible con la carrocería Avant, segundo porque el precio es más contenido y tercero porque el A6 propone el mismo lujo pero en un formato más práctico.

    Esa mayor versatilidad se debe a un tamaño más razonable para el día a día. El A8 tiene 5,17 m de longitud, una extensión que aún crece más en la versión de batalla larga A8 L con 5,30 m, a lo que hay que sumar el 1,94 m de anchura del emblemático modelo de la firma de los cuatro aros. Sin embargo este A6 familiar mide 4,94 m de largo y 1,89 m de ancho, unas dimensiones más que generosas pero aceptables dentro de un uso urbano a la hora de buscar un aparcamiento fuera de un parking privado, ya sea en paralelo o en batería.

    Un aspecto imponente y sofisticado desde todos los ángulos

    Además, salvando la particularidad de la carrocería station wagon, el A6 muestra un diseño que se parece mucho al de su hermano mayor el A8. Es muy elegante y bastante bonito pero hay que reconocer que no resulta nada llamativo: la discreción está asegurada lo cual puede ser una ventaja para aquellos que les guste pasar desapercibidos. La formalidad es aún mayor con la configuración de la unidad de pruebas, vestida de color negro.

    El frontal es imponente con una descomunal parrilla en la que se hubiera agradecido una mejor integración de los sensores frontales aunque sólo fuera por un simple motivo estético. De hecho su descarada presencia ocasionó un par de situaciones curiosas durante el tiempo que me acompañó este coche ya que en algunas ocasiones más de uno pensó que era algún tipo de coche policial o un coche-radar.

    Para la iluminación se pueden recurrir a distintos sistemas led en donde los faros Audi HD Matrix LED suponen el tope tecnológico. Se pueden equipar llantas de entre 17 y 21 pulgadas si bien las más grandes no resultan recomendables porque merman ligeramente el confort de marcha al contar con neumáticos de un perfil más bajo. Las de 20 pulgadas de esta unidad le sientan realmente bien. Las barras longitudinales del techo en aluminio anodizado y el spoiler trasero forman parte del equipo de serie y en opción se propone el cierre servoasistido de las puertas, un parabrisas calefactable o los cristales laterales y luneta insonorizantes.

    Tradicionalmente Audi siempre ha tenido mucho éxito con sus carrocerías Avant

    Interior repleto de lujo, espacio y negro piano

    De puertas para adentro la calidad de realización está fuera de toda duda con materiales de alta calidad y ajustes impecables. Los acabados interiores son exquisitos con el hándicap de contar con grandes molduras en negro piano que recorre la parte frontal del salpicadero. Este material es poco acertado porque no solo deja impresas las huellas de los dados al tocarlo sino que además que es muy propenso a arañarse y ensuciarse con rapidez. Hubiera sido más conveniente que Audi permitiera elegir otro material como sí lo hace en otros puntos del habitáculo con una amplia gama de diferentes tipos de cuero, madera y aluminio.

    Otro aspecto mejorable son los brillos constantes que proceden de la gran mayoría de las superficies salpicadero y consola del A6 y que pueden deslumbrar o molestar tanto el conductor como a los pasajeros. Cuando el sol incide directamente se producen reflejos en el panel negro piano, en los acabados de aluminio y también en la propia pantalla de sistema multimedia que cuenta con un acabado en cristal.

    La unidad de pruebas monta los asientos de serie con las numerosas regulaciones eléctricas opcionales. Son una auténtica maravilla permitiendo regular infinitos parámetros incluyendo el ajuste lumbar, la longitud de la banqueta, la anchura de los hombros del asiento y también pueden contar con calefacción y ventilación. Para rematar el confort se proponen una magnífica función de masaje con siete programas diferentes y tres niveles de intensidad asegurando realizar viajes muy relajados y llegar descansados a nuestro destino.

    El interior del A6 deslumbra (literalmente)

    En el A6 Avant se puede contar con casi todas las cosas que podemos encontrar en el Audi A8. Se pueden disfrutar de prácticamente todas las últimas novedades tecnológicas en cuanto a seguridad y confort que hay en el mercado y el abanico de posibilidades llega hasta elementos poco frecuentes como una cámara nocturna que nos facilita las tareas sobre todo cuando circulamos con niebla y que proporciona la imagen en una fantástica instrumentación digital con una pantalla de 12,3 pulgadas.

    La lista de extras también cuenta con un climatizador de cuatro zonas que se maneja a través de dos pantallas que sustituyen los mandos físicos, con los pros y los contras que eso supone, tanto en la fila delantera como en la fila trasera. Igualmente se puede equipar un reproductor de DVD, televisión digital o un espectacular sistema de sonido Bang&Olufsen Advanced por más de 7.000 euros compuesto por 19 altavoces y 1.820 vatios de potencia.

    Por supuesto, la joya de la corona en cuanto información multimedia con una pantalla de hasta 10,1 pulgadas es el sistema MMI Navegación plus. Compatible con Android Auto y Apple Carplay, este sistema que incluye navegador con rutas dinámicas propone servicios online que facilitan la vida a bordo.

    Tanto la pantalla sistema multimedia como la pantalla de la climatización delantera son hápticas. Esto quiere decir que no solo basta con tocar suavemente la pantalla sino que es necesario hacer una presión algo más fuerte para obtener una respuesta sonora y también táctil que simula el tacto que tendríamos con un botón físico. El efecto está muy bien conseguido y deja claro que los mandos físicos tienen los días contados en Audi.

    La función de masaje de los asientos delanteros es realmente eficaz

    La cámara de estacionamiento facilita en gran medida a las maniobras de aparcamiento porque puede contar con un magnífico sistema de cámaras de 360 grados que podemos mover a nuestro antojo mostrando en 3D la posición del vehículo. Aunque resulta espectacular el despliegue visual, lo cierto es que al final se acaba recurriendo simplemente a la vista posterior.

    En estas maniobras hacia atrás también contamos con la inestimable ayuda de la alerta de tráfico cruzado trasero que nos muestra en la cámara trasera cuándo aparece los vehículos o personas que van a pasar por la parte posterior del coche incluso antes de que aparezcan en la imagen. Si aun así no nos percatamos de su presencia y mantenemos la marcha hacia atrás el coche se frena automáticamente.

    La habitabilidad tanto delante como detrás es enorme. La apertura y cierre del portón del maletero se realiza eléctricamente de serie. El espacio de carga es muy grande con 565 litros de capacidad, si bien se encuentra por detrás del Mercedes Clase E Estate (640 litros) e iguala al BMW Serie 5 Touring (570 litros). El hueco es muy aprovechable por sus formas regulares y por ofrecer una gran longitud y anchura. Hay perchas, una red, una toma de 12V y en la lista de extras figuran unas guías para sujetar la carga de manera más adecuada. En los laterales también se incluyen unos tiradores para abatir cómodamente los asientos traseros hasta ampliar la capacidad de carga.

    Cuenta con el inconveniente de que no es posible repartir la carga a dos alturas ya que levantando el piso sólo aparece un pequeño compartimento en la parte inferior donde no cabe apenas nada. Bajo este compartimento se encuentra la rueda de repuesto opcional; si se mantiene el kit de reparación de pinchazos entonces sí se consigue un hueco adicional que permite distribuir algunas cosas.

    Incluso la zona de carga del A6 Avant presenta un aspecto cuidado y lujoso

    Diésel con distintivo Eco

    El A6 Avant 50 TDI Quattro supone el tope de la gama diésel que ofrece el familiar alemán, salvo la excepción del vitaminado Audi S6. El motor entrega 286 CV muy voluntariosos y que mueven con facilidad las dos toneladas de peso del vehículo. Siempre responde con mucha fuerza y un empuje muy lineal incluso desde bajas revoluciones y no en vano se disponen de nada menos que 620 Nm de par, una cifra salvaje constante entre las 2.250 y las 3.000 rpm.

    La mecánica que habita bajo el capó es un 3.0 V6 que cuenta con un sistema de hibridación suave (MHEV) mediante un sistema eléctrico de 48V, luciendo por tanto la etiqueta medioambiental Eco con las ventajas que ello puede suponer en grandes ciudades. Este tipo de automóviles representan casi la mitad de la oferta de coches hibridados en España.

    Se nota que está pensado para rodar por la Autobahn a la velocidad que deseemos. Coge velocidad con rapidez, el sonido del motor llega muy filtrado al interior y no se aprecian en ningún momento vibraciones en el interior así que se trata de un propulsor muy refinado. Lógicamente no llega al nivel de las versiones de gasolina pero tampoco las vamos a echar en falta.

    Su construcción mild hybrid permite que esta mecánica de gasóleo luzca la pegatina Eco en el parabrisas

    Un gran aliado en el confort de marcha es la transmisión Tiptronic de 8 velocidades y convertidor hidráulico de par. Audi tiene cajas de doble embrague más rápidas pero ésta resulta perfecta para la filosofía de este coche porque resulta más suave y confortable. Permite una conducción en modo vela de manera que el motor se desacopla de la caja de cambios para rodar por inercia aunque el propio sistema es capaz de determinar en qué momento resulta más óptimo hacerlo teniendo en cuenta la presencia de otros vehículos, la velocidad máxima de la vía a la presencia de otros vehículos o la proximidad de un cruce o una curva cerrada.

    El control de crucero activo facilita la tarea de mantenerse dentro de los límites de velocidad ya que no solo tiene en cuenta la velocidad del vehículo que hayamos fijado previamente sino que también lee señales de limitación de la carretera. De esta manera, cuando el límite de velocidad de la vía se reduce el vehículo ajusta su velocidad automáticamente. También contamos con un asistente de mantenimiento en el carril capaz de girar el volante para conservando el coche dentro de las líneas del carril.

    Por su parte, el asistente de puntos ciegos no sólo nos cuida en carretera a la hora de cambiar de carril por si se acerca otro vehículo contiguo sino que además tiene una interesante funcionalidad: cuando el vehículo está estacionado, a la hora de abrir la puerta también vigila que no venga tráfico. Si intentamos abrir la puerta en el momento en el que pasa otro vehículo se enciende un testigo de alerta y bloquea la puerta a pesar de que accionemos el tirador para evitar riesgos al salir del coche.

    Sin lugar a dudas una de las grandes virtudes que tiene el A6 es su capacidad para rodar con un confort de marcha espectacular. Son varios los elementos que ayudan a conseguir esa gran comodidad en los desplazamientos. El primero de ellos es la posibilidad de equipar opcionalmente un acristalamiento acústico tanto para el parabrisas como para las ventanillas delanteras.

    También resulta beneficioso para el confort el tarado de la suspensión, que nunca trata con rudeza a los ocupantes ya que incluso en las zonas más bacheadas se comporta de una manera fantástica filtrando todas las irregularidades. Más interesante si cabe es contar con la suspensión neumática porque siempre trata con mimo a los ocupantes y además permite configurar tres niveles de dureza diferentes gracias a los programas de conducción.

    Los modos de conducción Drive Select son una excelente herramienta para controlar el comportamiento del coche respecto a nuestras preferencias. Además de los programas predeterminados se ofrece el modo Individual permitiéndonos configurar diferentes apartados como la propulsión y tren de rodaje. La respuesta del acelerador varía su inmediatez, el comportamiento de la caja de cambios es diferente, la dirección siempre tiene un tacto artificial y blando salvo que configuramos la opción más deportiva de todas y la suspensión se endurece aunque nunca llega a ser demasiado dura. En el modo más deportivo el familiar de Audi sorprende por su inesperado dinamismo.

    El modelo alemán puede contar con un eje trasero direccional de manera que las ruedas traseras también giren con el volante en maniobras a altas velocidades y en sentido contrario a baja velocidad. Una solución que hace que el coche gane en agilidad en carreteras de curvas, permitiendo tener un ritmo realmente alto para un vehículo dos toneladas de peso. A baja velocidad se beneficia de un radio de giro relativamente pequeño teniendo en cuenta sus dimensiones exteriores. Es un elemento al que hay que acostumbrarse en los primeros kilómetros porque gira más de esperado pero resulta realmente recomendable.

    Tras 2.200 kilómetros recorridos en nuestra prueba, el consumo medio fue de 6,6 l/100 km

    En esta versión 50 TDI el consumo de combustible sólo se puede tildar como excelente. En un enorme familiar con motor V6 de 286 CV lo habitual será estar entre los 6,5 - 7,0 l/100 km haciendo rutas variadas. Lógicamente, las cosas cambian cuando circulamos por ciudad porque la masa que hay que desplazar supone un hándicap insalvable cada vez que iniciamos la marcha tras una detención, pero está claro que este Audi A6 no está pensado para un uso intensivo en ciudad.

    Resulta sorprendente haber podido realizar recorridos de más de un centenar de kilómetros por carreteras secundarias a ritmos suaves consiguiendo medias de 5,7 l/100 km, cifra que ya quisieran muchos utilitarios conseguir. No hay que olvidar que esta versión diésel cuenta con la etiqueta medioambiental Eco gracias a su sistema semihíbrido con una batería de 48V que nos permite ahorrar algunas décimas de gasolina en los trayectos. Viendo el resultado final de consumo está claro que es una gran solución.

    Otra medida de ahorro de combustible es el sistema Start-Stop pero nos da una de cal y una de arena. Su funcionamiento es muy rápido y arranca el motor con mucha suavidad… si no tenemos prisa. Si estando parados pisamos el acelerador con rapidez para salir con una cierta celeridad el Start-Stop se inicia con algo de brusquedad, pega un tirón, y para evitar esto lo más conveniente es hacerlo en dos fases: primero levantar el pie del freno para esperar el breve lapso de tiempo para que el Start-Stop arranque el motor y, una vez arrancado, pisar el acelerador para iniciar la marcha. Como no siempre resulta lo más práctico es posible que algunos conductores acaben por desconectarlo. Una particularidad es que el Start-Stop no sólo arranca cuando levantamos el pie del freno sino también cuando comienza a moverse el coche que nos precede, aunque el conductor no haga nada.

    El 50 TDI Quattro es la versión más potente de la gama diésel del A6... a excepción del Audi S6

    Audi propone más soluciones ahorradoras y una de las más sofisticadas es el asistente predictivo de eficiencia. Lo que hace este sistema es tener en cuenta los datos de navegación y nuestro estilo de conducción para darnos consejos sobre en qué momentos es conveniente acelerar. La manera de alerta al conductor es mediante una pequeña pulsación en el pedal del acelerador, a través de un icono que aparece en el cuadro de instrumentos y una advertencia visual en el head-up display.

    Así, por ejemplo, si vamos circulando por una autovía a 120 km/h y el sistema detecta que más adelante el límite de velocidad se reduce a 100 km/h, antes de llegar a ese límite de velocidad nos lanza la advertencia de manera que dejando de acelerar en ese momento por la propia inercia iremos reduciendo la velocidad hasta los 100 km/h justo en el momento en el que entra en vigor esa nueva señalización, sin tocar el freno. Esta advertencia también la puede realizar con anterioridad a tomar un desvío previsto en la ruta de navegación, por ejemplo. El sistema funciona sorprendentemente bien la gran mayoría de las veces y es muy útil.

    El Audi A6 Avant está a la venta desde 54.110 euros, un precio interesante pero sólo supone el punto de partida a la gama ya que el A6 Avant 50 TDI Quattro sube la tarifa hasta los 70.350 euros. Como es habitual en los modelos premium, la lista de elementos opcionales es larga y costosa y hace que una unidad configurada de la misma manera que la unidad de pruebas supere los 110.000 euros, dejándolo al alcance de pocos presupuestos. Quien pueda permitírselo podrá disfrutar del mejor coche familiar del momento.

    Prueba Audi A6 Avant 50 TDI Quattro, el viajero incansable
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