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Prueba Audi A6 45 TDI, con berlinas así ¿quién quiere un SUV?

Prueba Audi A6 45 TDI, con berlinas así ¿quién quiere un SUV?20

Las berlinas siempre han sido el referente de la industria, pero en los últimos años sufren el empuje de unos SUV que no dejan de crecer. Sin embargo no han dicho su última palabra, hay futuro para ellas como bien expone el Audi A6 45 TDI que he probado.

Los SUV son como Sálvame, todo el mundo parece odiarlos pero cada mes son los modelos más vendidos. Yo soy uno de esos que digo que no me gustan los SUV, y no lo digo porque no me gusten en sí, que alguno que otro sí que lo hace, lo digo porque nunca me compraría uno ya que no me aportan nada que no me pueda aportar un compacto o una berlina. Ni siquiera la supuesta capacidad campera que se le atribuye a muchos todocaminos del mercado. Con coches como el nuevo Audi A6 que he probado, ¿quién necesita un SUV?

Lo dejes donde lo dejes el A6 llamará la atención por su estilo y por su firma con cuatro aros

Vale, cierto es que no estamos hablando de una berlina barata o accesible a un público mayoritario, pero no hace falta irse a los segmentos premium para reafirmar mi predilección por las categorías más clásicas. Hace unas semanas publiqué la prueba del KIA Ceed 1.4 T-GDi de 140 CV y sinceramente no lo cambiaría por un SUV correspondiente. Así que no siempre es cuestión de precio, aunque claramente que el nuevo Audi A6 tenga un precio de salida de 53.600 euros no ayuda, y mucho menos los casi 90.000 de la unidad probada.

Pero siguiendo con el tema de por qué prefiero una berlina a un SUV, he de hablar del apartado estético. Cierto es que los SUV tienen un aspecto más llamativo y que a fin de cuentas el factor estético es el principal motivo de compra, al menos en España. Las berlinas siempre han presentado un diseño más clásico, más conservador, pero de un tiempo a esta parte los fabricantes han cambiado el tono para así crear diseños que combinan la elegancia clásica de la berlina y un toque más atrevido. Es aquí donde hacen acto de presencia los famosos paquetes estéticos deportivos.

Las marcas han visto en estos acabados una fuente inagotable de ingresos. Te meten esos diseños por los ojos de forma constante, pero luego descubres que no son baratos. En el caso del Audi A6 conseguir tan deportivo y vistoso diseño eleva el precio de la factura de forma ostensible, más de 2.000 euros en el mejor de los casos. Eso sí, si estás dispuesto a pagar semejante precio obtendrás un diseño muy vistoso. Hacía tiempo que probando una berlina no me sentía tan observado. Es dejar el coche en cualquier lado y la gente se gira a mirarlo.

El lenguaje de diseño del A6 es el que está siendo aplicado a la gama de Audi

Para mi gusto Audi ha ganado la batalla estética en la pugna que mantiene con los rivales directos del A6. Esos son el BMW Serie 5, el Mercedes Clase E y el Jaguar XF. Únicamente el Volvo S90 puede plantarle cara, aunque como el resto de sus colegas apuesta por un estilo más clásico. Si luego sumamos todo el conjunto de pintura y llantas, cuyo tamaño puede llegar a ser de hasta 21 pulgadas, el resultado final es muy atractivo. Aunque es una pena que Audi se haya sumado a la fea costumbre de ocultar los tubos de escape sustituyéndolos además por unos ridículos apliques que no dan el pego bajo ninguna circunstancia.

De un coche de Ingolstadt se esperan muchas cosas, y una de ellas es calidad. Ya que se paga mucho dinero por un coche de los cuatro aros que menos que recibir ese detalle a cambio. El A6 no decepciona, aunque debo decir que lo esperaba mejor. Los alemanes han sido muy cucos y han cubierto todas las zonas sensibles de ser tocadas habitualmente con superficies blandas y de agradable tacto, materiales correctos. Sin embargo en otras zonas no han prestado tanta atención, y es ahí donde nos encontramos con plásticos duros y feos.

El dichoso Pianno Black esconde superficies que con el tiempo pueden dejar muchas dudas en lo que aparición de grillos o vibraciones se refiere. Reconozco que es algo que no me ha gustado porque esperaba ese estandarte de calidad que Audi tanto se enorgullece ondear. Algo parecido me pasó cuando probé el Audi Q2. Así que en lo que a calidad se refiere el BMW Serie 5 y el Volvo S90 están por encima. Se podría decir que el A6 está a la altura del Jaguar y por encima del Clase E de Mercedes, que para mí sigue siendo el peor en ese aspecto. Por supuesto todos ellos muy por encima de la media pero por debajo de las expectativas dado sus altos precios.

Donde no hay posibilidad de discusión alguna es en el apartado de tecnología. Ahí sí que Audi lo ha dado todo. El público demanda superficies digitales, pantallas, pues toma pantallas. ¿Cuántas quieres? Hasta tres paneles se agolpan en el interior del A6, los suficientes para satisfacer las ansias de aquellos que viven de hacer touchscreen. El resultado es tremendamente impactante al subirte al coche y ver semejante despliegue, y es otra de esas cosas que la gente se queda mirando embobada. No es para menos. Aunque luego en la práctica no resulta especialmente ventajoso.

Ni una ni dos, tres son las pantallas que se agolpan en el interior del A6. Y de buen tamaño todas

Cada una cumple su función, así que vayamos por partes. La primera de ellas, con un tamaño de 10 pulgadas, la encontramos en la parte alta del salpicadero. Dada su posición ésta se centra en todos los aspectos relacionados con el coche y el equipo de infoentretenimiento. Eso quiere decir que a través de ella podemos gestionar el equipo de sonido, el navegador, la conectividad con nuestros smartphones, las cámaras de aparcamiento, la configuración de hasta el más mínimo detalles del coche como la luz ambiental, además de ser el panel que nos informa de las noticias, el tráfico y el tiempo si es que disponemos de conexión a Internet.

Justo por debajo de ella encontramos el módulo de climatización. Como su propio nombre indica a través de ella podemos controlar la temperatura del coche. A su vez esta pantalla se convierte en la más funcional ya que en ella también disponemos de pequeños botones tanto por arriba como por abajo que nos dan acceso directo a diversas funcionalidades como el Start&Stop, el asistente de mantenimiento de carril, los modos de conducción o la desactivación del ESP. Para rematar la faena, Audi ha dispuesto que estas 10 pulgadas de pantalla también se conviertan en una especie de panel digital donde poder escribir. De esta forma actuaremos más deprisa a la hora de introducir una dirección en el navegador. Bien pensado.

En cuanto a la tercera pantalla es la que ya se nos hace cada vez más habitual ya que es el cuadro de instrumentos digital. Hace unos años Audi desarrolló esta tecnología para introducirla primeramente en el Audi TT, y desde entonces todos los modelos de la casa, además de otros del Grupo Volkswagen, se han beneficiado de un gadget que sin ser fundamental resulta cómodo ya que puede aportar una información más centrada en la pura conducción. Su funcionamiento es exactamente igual al que ya hemos visto en otros modelos. Audi Digital Cockpit se llama, y aunque llega de serie en muchos acabados, en otros eleva la factura en 2.500 euros ya que obliga a asociarlo con otras tecnologías.

Los paneles de la consola tienen el mismo tamaño aunque sus funcionalidades son bien distintas

Pero ahí no acaban los límites tecnológicos de este portento ya que el A6 es capaz de incluir todo lo que puedas imaginar y más. Eso por supuesto incluye una impresionante dotación de elementos de seguridad activa y pasiva. Tantos que en pueden llegar a molestar bastante, como el control de crucero inteligente con velocidad adaptativa. Al ir en modo crucero el coche lee las señales de velocidad y la ajusta de forma automática. Aunque suena muy cómodo, la verdad es que es bastante molesto, aunque se puede desconectar. Debo reconocer que en líneas generales me gusta la tecnología del A6, aunque tocar tanta pantalla para gestionar cualquier cosa puede suponer un problema de seguridad. Pero ese ya es otro tema.

Si hablamos de berlina hay que hablar de dos aspectos fundamentales e inherentes a éstas; confort y habitabilidad. Audi lo ha dispuesto todo para que el A6 sea una referencia no solo en el sector si no también dentro de su casa. Dado que el tamaño ha crecido de forma considerable tenemos mucho espacio para todos los ocupantes. Los delanteros disfrutarán de muchas delicias, incluso de asientos con masaje, y los traseros podrán tener ventajas como los asientos calefactados y su propia climatización. Éstos últimos tendrán hueco de sobra para las piernas y la cabeza y solo la llegada de un quinto pasajero los hará viajar de forma menos cómoda. Eso sí, el ocupante central tendrá que hacer frente a una baqueta ligeramente más corta y a un túnel de transmisión muy elevado.

Con su nueva plataforma el A6 alcanza casi los cinco metros de largo, dejando casi tres de ellos para la batalla

Obviamente no esperemos un acceso tan cómodo como en un SUV ya que el coche es muy bajo, sorprendentemente bajo. Me ha llamado la atención la postura de conducción, baja y con las piernas muy estiradas. Más que subirte al coche bajas a él, y eso hace que sea más incómodo acceder a personas mayores o con menor movilidad, pero sinceramente no lo pongo como defecto porque es agradable y no es nada exagerado. No es un Audi R8, vamos. Eso a su vez supone una ventaja, y es que deja el portón del maletero a una altura muy cómoda para cargar y descargar. El baúl, por cierto, muestra un tamaño mínimo de 530 litros. Ampliables si abatimos la segunda fila de asientos. Si necesitamos más capacidad tendremos que echar mano de su hermano el Audi A6 Avant que llega a un máximo de 1.680 litros.

Prueba Audi A6 45 TDI

Dentro de la gama del A6 encontramos una oferta mecánica no muy extensa pero correcta. El abanico incluye una variante de gasolina y tres diésel. La potencia mínima está en los 204 caballos del 40 TDI y la máxima en los 286 caballos del 50 TDI. Eso nos deja con muchos espacios por rellenar y que con el paso del tiempo serán cubiertos con versiones extra como el Audi S6 y el superlativo Audi RS 6 Avant. Ambos modelos están en vías de desarrollo, incluidas las variantes híbridas enchufables que llegarán en fechas próximas. Como ya digo una gama no muy extensa pero muy bien pensada ya que varias unidades disponen de la pegatina ECO. Sí, has leído bien.

Espacio de sobra en la segunda fila de asientos, aunque la entrada es algo complicada por la baja altura

Una de ellas es la que ocupa esta prueba, el A6 45 TDI quattro Tiptronic de 231 caballos. Puede parecer un chiste pero no lo es. Dado que los legisladores europeos y españoles hacen tan bien su trabajo, Audi se ha aprovechado de un resquicio legal y han conseguido la pegatina ECO para así dejar a sus rivales con la boca abierta. El secreto se esconde en la tecnología MHEV, o Mild-Hybrid. Un sistema eléctrico anexo de 48 voltios se encarga de recuperar parte de la energía de la frenada y acumularla en una pequeña batería que la liberará en fases de aceleración. Esto a su vez hace que la caja de cambios se desacople del motor por debajo de los 17 Km/h prologando el rango de trabajo del modo vela que actúa entre los 55 y los 160 Km/h. Dado que tiene este "pequeño" truco la UE y España lo considera ECO. No te rías que es verídico.

Aunque resulte una tecnología futurista, a nivel de usuario no se nota en absolutamente nada. Puede que ayude a bajar las emisiones, eso no lo dudo porque tampoco he tenido ocasión de medirlas, pero sí que ayuda a reducir bastante los consumos del coche. De hecho este es uno de los aspectos que más me han gustado del A6 45 TDI. Si buscamos la eficiencia podemos hacer recorridos con un gasto estimado de apenas 4 litros por cada 100 kilómetros. De hecho al final de le semana de pruebas, tras más de 1.000 kilómetros recorridos, el ordenador de a bordo marca un gasto medio de 6,3 litros a los 100 kilómetros. Un dato asombroso para tratarse de un coche con un V6 diésel de tres litros y 231 caballos.

Esta tecnología Mild-Hybrid no afecta en nada a la conducción, de hecho desde el habitáculo no se percibe nada. Eso deja vía libre a una conducción extremadamente cómoda y relajada. La duda con el A6 ya no está en si es mejor que sus rivales directos, está en si es mejor que su hermano mayor, el Audi A8. Puede que creas que estoy exagerando, pero no. Como buena berlina que se precia ofrece muchísimo confort en cada desplazamiento. El aislamiento del habitáculo está a la altura de modelos superiores, y la calidad de rodadura nada tiene que envidiar a la de estos. Y eso que la unidad de pruebas no montaba la suspensión neumática.

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Si llega a hacerlo puede que estas palabras se quedasen cortas, pero aún con una suspensión convencional y un neumático sin mucho flanco, los niveles de calidad son excelentes, así que es un extra que te puedes ahorrar a la hora de configurar el A6. Gracias a toda esta configuración cada viaje se convierte en un desplazamiento de placer. Solo la rumorosidad del motor en algunos momentos afea la experiencia. Esos momentos son fuertes aceleraciones y arranques en frío. Me da pena que sea así porque en otros modelos de la casa no pasa, pero en este sí aunque como ya digo no es siempre. A velocidades bajas y ritmos legales apenas se deja notar, y eso es lo importante.

A pesar de que Audi ha configurado el A6 para una conducción sosegada eso no quita para que el coche pueda dar más de sí. El chasis por ejemplo se le nota muy dispuesto para recibir más potencia y mucho más rendimiento. Le queda muy grande a esta versión de 231 caballos, así que no hay problema a la hora de entrar en un tramito revirado. Es ahí donde te das cuenta de la velocidad con la que la plataforma es capaz de hacer frente a cambios de ritmo. Deseando estoy de probar esas variantes vitaminadas, y por descontado mi idolatrado Audi RS 6 Avant que ya tuve ocasión de probar y que va a ser difícil de superar. Las expectativas están muy altas.

El A6 dispone de tecnología quattro, lo que lo hace más efectivo en el paso por curva y más seguro en condiciones adversas

Para que el A6 pueda hacer frente a estos dos comportamientos tan opuestos Audi nos ofrece varios modos de conducción: Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual. A cada paso que avanzamos hacia el modo más deportivo diversos parámetros del coche modifican su comportamiento. Tales como la respuesta del acelerador, la velocidad del cambio o la dureza de la suspensión. Podría decir sin temor a equivocarme que el A6 45 TDI extiende cheques de conducción que sí puede cobrarse, aunque en ciertos momentos flaquea.

Y lo hace por culpa de un cambio no especialmente rápido. El Tiptronic de Audi tiene este problema, y es que es algo perezoso en sus descensos. El problema es más notable si circulamos en modo Efficiency y en la posición automática del cambio. De hacerlo se nota una claro lag entre que se pisa el acelerador y el cambio baja las marchas correspondientes para lanzarte hacia delante. Si actuamos nosotros a través de las levas podemos paliar la lentitud, pero aun así considero que no debería haber este problema aunque entiendo el porqué.

Dada su tecnología MHEV el A6 se gana la pegatina ECO y las ventajas que esta ofrece

En realidad es un mal que se puede atribuir a la mayoría de coches modernos. Dado que las legislaciones de emisiones son tan restrictivas los coches van en cierto modo "capados" para no disparar sus gases. En el caso concreto del A6 el cambio tiptronic busca ir siempre en la marcha más larga para así poder bajar consumos y emisiones, eso provoca que cuando necesitemos mucha entrega el coche tarde más en bajar hasta la marcha correcta. Ya digo que no solo pasa en este modelo ni en esta marca, es atribuible a toda la industria en general y por ese motivo no lo voy a poner como algo negativo, aunque me gustaría que no existiese.

Conclusiones

La realidad es que las berlinas no han dicho su última palabra. El avance de los SUV será muy fuerte, pero yo me sigo prefiriendo coches como el A6. Una berlina de las de antes pero remozada para adaptarse a los gustos y tendencias del siglo XXI. Dispone de todas las ventajas atribuibles a dicho segmento: comodidad, habitabilidad y comportamiento, pero además de eso hay que añadirle la tecnología de vanguardia, unos consumos ridículos y un estilo que, aunque salga caro, resulta muy llamativo y que seguro más de un comprador tentado por los todocaminos le hará dudar.

Pero lógicamente el precio es lo que más echa para atrás a la hora de hacerse con los servicios del A6 45 TDI. Audi lo ha bordado con este coche y eso hay que pagarlo, no cabe duda, pero igual se les ha ido un poco la mano. Aunque dado que es considerado como ECO eso permite ahorrarse el impuesto de matriculación y reducir la cuota del permiso de circulación. Pero a su vez esto provoca otros defectos menores, como la calidad de materiales en algunas zonas y la rumorosidad del motor en diversas fases. Como ya digo no son problemas graves, pero a fin de cuentas afean un poco un producto redondo y que sin lugar a dudas se convierte en referencia de su segmento.

Por su equilibrio los 231 caballos del A6 45 TDI son más que justos. Muchas bondades y pocos defectos

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