He conducido los dos urbanitas más chic del momento y tengo claro cuál es el rey de la ciudad
Si quieres un coche pequeño con etiqueta Eco pero no quieres lo de siempre, esto te interesa. Enfrentamos al nuevo Lancia Ypsilon contra el Lexus LBX. Uno apuesta por el diseño italiano más rompedor y el otro por el lujo japonés en miniatura.

Comparativa entre el Lancia Ypsilon y Lexus LBX
¿Buscas un coche urbano que sea lujoso y sofisticado? He juntado dos de las mejores propuestas, el Lancia Ypsilon y el Lexus LBX. Representan dos formas opuestas de entender cómo debe ser un urbanita chic. Tras probarlos durante unos días tengo claro por qué molan estos dos coches que enamoran desde el primer vistazo.
El Ypsilon es el primer modelo del renacimiento de Lancia bajo el paraguas de Stellantis. Los italianos han decidido arriesgar con un diseño polarizante, destacando la original iluminación diurna del frontal dividida en tres partes o los pilotos redondos que son un homenaje al mítico Lancia Stratos. Es una pieza de diseño que busca girar cabezas.

Por su parte, Lexus ha cogido toda su experiencia en híbridos y modelos de lujo y la ha metido en un frasco pequeño para atraer al público joven. Propone un enfoque refinado y elegante, con elementos de estilo sutiles como la parrilla sin marco que se fusiona con el paragolpes. El japonés no busca llamar la atención con excentricidades. Es un crossover con un aspecto relativamente discreto, de esos que nunca pasan de moda.
En cuanto a dimensiones, ambos están un poco por encima de los cuatro metros de largo lo que los hace ideales para callejear en las grandes ciudades. El LBX se siente un poco más SUV con una altura mayor mientras que el Ypsilon mantiene una silueta de utilitario más tradicional, con pinceladas crossover como los marcados pasos de rueda en negro.
| DIMENSIONES | Lexus LBX | Lancia Ypsilon |
|---|---|---|
| Longitud | 4.190 mm | 4.075 mm |
| Anchura | 1.825 mm | 1.755 mm |
| Altura | 1.545 mm | 1.435 mm |
| Maletero | 332 litros | 352 litros |
Personalidades radicalmente diferentes
Antes de analizar ambos coches por dentro tengo que puntualizar que el LBX es bastante más caro que el Ypsilon. Luego daré tarifas concretas pero lo menciono ahora porque cuando te subes a este coche esa diferencia de precio cobra todo el sentido. La sensación de calidad es muchísimo mayor que en el Lancia lo mires por donde lo mires. Los materiales son de una calidad enorme y los ajustes son impecables, sin nada que envidiar a otros Lexus de segmentos superiores.


La parte digital está muy presente con una instrumentación personalizable de 12,3 pulgadas y un sistema de infoentretenimiento con pantalla de 9,8 pulgadas. Un sistema multimedia que es muy fácil de usar, compatible con Apple Carplay y Android Auto y con el cual no se renuncia a botones físicos para las funciones más importantes.
Encima viene muy equipado en cuando a sistema de seguridad y asistentes de conducción y puede llevar cosas como un sistema de sonido Mark Levinson de 13 altavoces, un head-up display o un climatizador con un sofisticado sistema de purificación de aire. Cosas que esperas en un coche premium y sofisticado.
Lexus LBX (color Copper Petra)
Lancia Ypsilon HF Line
En el Lancia Ypsilon, el ambiente es diferente. Es creativo, muy italiano, con una curiosa bandeja circular como si fuera una mesita. Stellantis afirma que Lancia es una de sus marcas premium pero la calidad general de los materiales no llega al nivel de refinamiento del Lexus, hay más plásticos duros. En cambio, también encontramos más elementos de color dependiendo del acabado escogido.


El Lancia no se queda atrás en digitalización, con un sistema compuesto por dos pantallas de 10,25 pulgadas. La pantalla multimedia es algo más grande que la del LBX, se puede personalizar más e integra ChatGPT, aunque la calidad de imagen no es tan buena.
Lancia también ha apostado por brindar botones físicos repartidos por el habitáculo para las funciones importantes. Me alegra mucho que las dos marcas hayan cuidado este importante detalle de ergonomía. En lo que se refiere a equipamiento, en el Ypsilon tenéis todo para el día a día pero en el Lexus muestra los caprichos tecnológicos que marcan la diferencia.
Paso a hablaros de las plazas traseras, que en el Ypsilon son bastante justas. No hay demasiado sitio ni para las rodillas ni para la cabeza. Esta segunda fila está pensada para trayectos ocasionales o para llevar niños pero no para que cuatro adultos hagan un viaje largo.


El Lexus LBX ofrece algo más de desahogo en las plazas traseras. Longitudinalmente está a la par con su rival pero se nota un poco más espacioso, especialmente en altura y en anchura. Además las ventanillas son algo más grandes así que arrojan más luz, lo que aumenta la sensación de amplitud.
En el Lexus, el sistema híbrido y el diseño de la zaga pasan algo de factura al volumen total de carga. El maletero ofrece 332 litros, suficientes para meter un par de maletas si te vas de escapada. El compartimento está muy cuidado, con moqueta por todas partes y con formas que permiten aprovechar cada rincón.
El Ypsilon tiene una leve ventaja en capacidad de carga frente al LBX, lo cual es curioso siendo un coche un poco más pequeño. Tiene 20 litros más de volumen para llegar a los 352 litros en total en un espacio que también está bien rematado. La boca de carga es algo más pequeña pero solo lo notaremos al meter objetos realmente voluminosos.


Dos formas de entender la eficiencia
Momento de ponerse al volante de estos coches y empiezo por el Lancia Ypsilon. La gama está compuesta por tres propuestas mecánicas: una versión 100% eléctrica con más de 400 km de autonomía, un gasolina de 100 CV que supone la variante de acceso y la propuesta que está representada en esta comparativa, la versión híbrida.
El Ypsilon Íbrida emplea un motor de gasolina de 1,2 litros y tres cilindros que monta un sistema microhíbrido (MHEV). Es decir, no es un híbrido puro como el Lexus pero tiene la siempre agradecida etiqueta Eco. En momento puntuales puede desplazarse en modo eléctrico, cosa que no pueden decir todos los mild hybrid.


Tiene 110 CV y, aunque es menos potente que el LBX, en la práctica son bastante parecidos en cuanto a prestaciones. De hecho, el Ypsilon me ha parecido ligeramente más ágil y divertido de conducir en curvas. Se siente más ligero y directo, con ese toque italiano que invita a ir un poco más alegre.
El consumo de combustible va a rondar los 5,5 l/100 km, nada sorprendente en este apartado. Lo que sí me ha gustado especialmente ha sido la insonorización de la cabina, tiene un rodar bastante silencioso. Aunque he de reconocer que salvo por el aislamiento no noto que sea un coche premium.
| PRESTACIONES | LBX HEV 4x2 | Ypsilon Íbrida |
|---|---|---|
| Hibridación | HEV | MHEV 48V |
| Potencia | 136 CV | 110 CV |
| Par | 185 Nm | 205 Nm |
| Aceleración 0-100 km/h | 9,2 segundos | 9,3 segundos |
| Velocidad máxima | 170 km/h | 190 km/h |
Pasemos al Lexus LBX que tiene una gama mecánica mucho más sencilla. La marca japonesa lo apuesta todo a lo que mejor sabe hacer, la tecnología híbrida. Utiliza un motor de gasolina de 1,5 litros de cilindrada y tres cilindros, un motor eléctrico y una batería que es evidentemente más grande que la del Ypsilon. Además, Lexus ofrece una versión 4x4 que le da un plus de seguridad en climas complicados, algo que Lancia ni contempla.
El LBX es suave, extremadamente refinado y muy silencioso en todo momento. No tengo dudas: en términos de confort el japonés gana por goleada. La suspensión filtra mejor las irregularidades y arrancando desde parado se nota el empuje del motor eléctrico para mostrar un poco más de brío.
Es una auténtica delicia en ciudad y en carretera. Con sus 136 CV se mueve con mucha soltura. Curiosamente, aunque ambos modelos homologan un consumo de combustible similar, en el mundo real hay grandes diferencias. Con el LBX es fácil rondar los 5 l/100 km sin esforzarse demasiado e incluso bajar de esa frontera si nos lo proponemos. La experiencia de Lexus haciendo híbridos se nota.


¿Cuál deberías comprarte?
El Lancia Ypsilon Íbrida está a la venta desde 22.900 € mientras que el Lexus LBX arranca en 33.900 €. Estamos hablando de una diferencia importante pero el equipamiento del Lexus es mucho más generoso desde el inicio y la sensación de producto lujoso está presente en cada esquina.
Con el Ypsilon obtienes un coche con una personalidad arrolladora y que es bastante divertido de conducir por un precio muy ajustado. Pero si el presupuesto lo permite, el Lexus LBX es la mejor compra. Tienes un coche más maduro, con la mejor tecnología híbrida, una calidad interior soberbia y consumos de risa. Además, no hay que olvidar que Lexus es una marca con una fama de fiabilidad legendaria y sus coches mantienen muy bien el precio de reventa.















