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Prueba Fiat 500X 1.4 MultiAir 4x2 DCCT: exterior, interior y maletero

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Nos ponemos al volante de un modelo que puede sorprender a su futuro dueño. Es un B-SUV, por lo que compite con Juke, 2008 o Captur. Aporta un plus de personalidad y un tacto de conducción más satisfactorio, entre otras cosas.

Lo que empezó siendo un único modelo, el Fiat 500, ha dado lugar a una estirpe de coches pequeños y resultones, que no baratos, los cuales conforman la gama "aspiracional" de Fiat. El 500X es un ejemplo bastante claro, es un coche del segmento B-SUV que no resulta precisamente barato respecto al retirado Fiat Idea (monovolumen de dimensiones similares) o respecto al mismo 500L, el monovolumen.

El 500X se ofrece en nuestro país con dos sabores diferenciados, más de carretera (Look Urban) o más de campo (Look Cross), al menos visualmente. La versión probada es un Cross Plus, es decir, la versión de aspecto todocamino con el equipamiento más alto. Los ángulos son levemente mejores y luce más protecciones de carrocería, pero no cambia la altura de la suspensión ni su tarado.

Hay 12 colores de carrocería para elegir

Estas protecciones son más visuales que funcionales, ya que no se trata de un coche diseñado para salir frecuentemente fuera de carretera, aunque puede defenderse de forma muy decente sin grandes baches. Con los paragolpes del Cross/Cross Plus tiene un ángulo de ataque de 21,3 grados, uno de salida de 30,1 grados, y 179 mm hasta el suelo. Se puede meter uno en pistas facilitas o medias si se va con cuidado, aunque haya un poco de barro.

La presencia en la carretera del 500X es más imponente que en el resto de versiones de la gama 500 (Abarth aparte)

Los neumáticos no son los más adecuados para salir de carretera, unos Goodyear Eagle F1 en llantas opcionales de 18 pulgadas. Por un lado consiguen que el comportamiento del coche sea estupendo al no haber apenas deriva, por otro lado reducen su habilidad fuera de carretera y reducen el nivel de confort. Pero de eso hablaremos más adelante.

Si lo vemos desde el lateral los pasos de rueda parecen mucho más grandes de como son realmente, y con el color Amarillo Amalfi de nuestra unidad resaltan mucho. Se aprecian detalles de calidad y distinción como los cromados en los tiradores de las puertas, los bordes de los grupos ópticos y el diseño interior de estos. Las barras de techo son funcionales, no son simples adornos.

La grácil caída del techo en la parte trasera hace que haya que tener un poco de cuidado al acceder a la parte posterior del coche, ya que el techo se acerca mucho a la cabeza. Es una interpretación original del clásico 500 aplicado a un coche más grande, con un aspecto más masculino y poderoso, aunque no se aleja de los gustos del público femenino (y no he pedido pocas opiniones, precisamente).

La disposición de los elementos es bastante ergonómica, todo lo importante está a mano y en el lugar correcto. El tablero de instrumentos incluye una segunda pantalla

Pasemos al interior. Los asientos llaman mucho la atención con esa combinación de marrón tabaco con pespuntes blancos, un extra de 1.000 euros. Una de las particularidades del Fiat 500X es el nivel de personalización interior, así que no pasa nada si estos asientos concretos no son de nuestro gusto. En las versiones Cross el salpicadero está atravesado por una inserción en color gris, en los "de carretera" coincide con el color de la carrocería.

El pasajero dispone de dos guanteras, la superior va refrigerada

El diseño es original, con guiños al pasado del que viene el 500, y con guiños al público más tecnológico. Dispone de múltiples espacios para vaciar los bolsillos, y van colocados de forma lógica. Eliminando el freno de mano convencional (en todas las versiones) se ha ganado espacio entre los asientos delanteros. Vemos una ruleta por detrás del cambio, no es para el sistema multimedia, sino para el comportamiento que queremos solicitar al coche.

En las plazas delanteras resulta simple encontrar una posición adecuada, y en función del equipamiento los asientos son más o menos adecuados para gente de distintas tallas, por eso del ajuste en altura o la regulación lumbar eléctrica. Los asientos son diferentes a los del 500L (familiar), estos sujetan más, y viene bien que sea así por motivos que veremos en la segunda parte. Se agradece que los cinturones delanteros se ajusten en altura.

La unidad probada tiene los asientos de piel con ajustes eléctricos, que son opcionales

En las plazas traseras disponemos de espacio generoso para las piernas, de anchura no va muy sobrado si se sientan tres personas, y la altura se queda algo justa para la gente que pase de 1,8 metros de estatura. Se echarán de menos tomas de aire elevadas, algún sitio para enchufar aparatos, bandejas tras los asienos o la clásica mesita central entre las plazas laterales.

A veces el cinturón de seguridad no queda bien colocado si se desabrocha sin cuidado

En el Ford EcoSport, por ejemplo, hay un conector de 12 voltios en el costado de uno de los pasajeros, algo casi imprescindible hoy día con teléfonos móviles que miden su autonomía en horas en vez de días. Hay un detalle que no me ha gustado nada, y es que el reposacabezas de la plaza central es opcional (100 euros), como en los Fiat baratitos desde hace años.

¿Y si alguien no lo quiere? Muy bien, que ofrezcan no montarlo sin coste, pero en un coche con cinco plazas homologadas no es de recibo que ese elemento sea opcional. Habrá clientes que no valoren su utilidad hasta que el pasajero central reciba un "meneo" a solo 20 km/h en la típica colisión estúpida por alcance en ciudad. Con reposacabezas, molestias en el cuello, sin reposacabezas, posibilidad de lesión crónica e incluso letal, basta con que la cabeza supere la altura de la butaca.

En la parte trasera faltan esos detalles de monovolumen que tanto agradecen las familias. Al menos el acceso a las sillitas infantiles es cómodo

Hay cosas muy bien resueltas en el interior, como los mandos en el volante. Detrás del aro hay pulsadores que no se ven sin agacharse, que aumentan las posibilidades de control. Una vez acostumbrados al sistema, es una maravilla. Al principio uno buscará botones, pensando que no los tiene. Siempre se puede tocar la pantalla central o sus mandos, pero no es lo mismo.

La unidad de pruebas tiene un equipo de sonido firmado por Beats, una marca que tiene más marketing que eficacia, y en este modelo concreto no da tan buen resultado como en el más pequeño 500. La calidad del sonido es mejorable. Normalmente hablamos de un coche poco ruidoso, excepto cuando el motor sube mucho de vueltas o se circula a toda pastilla.

Puntualmente pueden sonar crujidos, algunos ajustes no son precisos

Finalizamos la primera parte con un breve comentario sobre el maletero. Cuenta con 350 litros de capacidad (casi como un compacto) pero con formas aprovechables. Debajo del piso hay un segundo nivel donde caben algunos objetos más. En accesorios hay interesantes soluciones para sujetar los objetos, como unos raíles ajustables, así como los ganchos de serie. El máximo de carga es generoso, ya que incluso puede abatirse el asiento del copiloto.

El portón trasero no cierra bien en ocasiones, teniendo que volver a bajar del coche a abrirlo y cerrarlo para apagar la advertencia en el tablero

Continuará...

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