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    Prueba Ford Puma ST, un toque de adrenalina

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    El Ford Puma ST se muestra como un derroche de personalidad y adrenalina representado por un pequeño SUV urbano con motor turbo de 200 CV. Además de elevadas prestaciones, la versión más vitaminada de la gama Puma presume de algunas características propias.

    El Ford Puma ST es el primer SUV de altas prestaciones de la marca del óvalo en Europa. Un paso lógico y una idea sencilla en realidad puesto que se trata de adoptar las virtudes del adorado Fiesta ST en un modelo con el tipo de carrocería más deseado en la actualidad para fusionar emoción y funcionalidad.

    El Puma más prestacional deja clara su pertenencia a la saga de vehículos Ford Performance con una parrilla y paragolpes de diseño específico, spoiler deportivo, tubo de escape doble cromado y pinzas de freno pintadas en rojo. Mención especial para las impresionantes llantas de 19 pulgadas en acabado Magnetite que van calzadas con neumáticos Michelin Pilot Sport 4S en medidas 225/40 R19.

    Otros elementos presentes en este sugerente crossover de 4,21 m de longitud son los saltones faros full led dinámicos de serie y, ya en la lista de extras, Ford propone el techo solar. Un techo que está dividido en dos secciones de las cuales la que está sobre los asientos delanteros es practicable. Tanto el techo como el spoiler, los retrovisores, la parrilla y algunas molduras están terminados en color negro brillante.

    El Ford Puma ST derrocha personalidad por los cuatro costados

    Si ya de por sí resulta un coche llamativo, la unidad de prensa vestida en el atrevido color Verde Mean ST es aún más provocador. Es la pintura más costosa de la paleta del Puma ST con un sobrecoste de 1.299 euros pero te confirmo por experiencia que atrae todas las miradas. No apto para conductores tímidos.

    En el interior hay escasos cambios respecto a un Puma normal, aunque los pocos que hay son notables. Es el caso del volante de tres radios achatado en su parte inferior con acabado símil cuero con costuras en gris, el grosor del aro perfecto y además calefactado. También son novedad el pomo de la palanca de cambios ST y las inserciones decorativas con efecto fibra de carbono.

    Sin duda, el elemento que más destaca nada más abrir la puerta son los fabulosos asientos deportivos Recaro. Son muy envolventes y cómodos aunque si eres de buen comer enseguida notarás que la base es un poco estrecha. Para aumentar el confort, están calefactados. Butacas de primera fila para escuchar el sistema de sonido B&O de 575 vatios con 10 altavoces y subwoofer.

    El interior del Puma muestra una buena calidad de realización

    Que el salpicadero ofrezca pocas variaciones respecto al resto de la gama Puma tiene el lado positivo de que también hereda la notable calidad de realización y elementos como el sistema multimedia SYNC3 con pantalla táctil de 8 pulgadas compatible con Apple Carplay y Android Auto, una base de carga inalámbrica o el panel de instrumentos digital de 12,3 pulgadas.

    Las plazas posteriores son suficientemente espaciosas para dos pasajeros de estatura media mientras que el maletero hace gala de una buena capacidad de carga al brindar 456 litros de capacidad. El portón puede contar con un sistema de apertura eléctrica, un gadget poco frecuente en este segmento, y puede ampliarse el volumen hasta los 1.216 litros con el respaldo de los asientos traseros abatidos.

    Una de las claves para la buena capacidad del maletero es el sistema Megabox. Esta solución ideada por Ford añade un compartimento en la parte inferior del piso que añade 81 litros adicionales y que incrementan la altura del piso, permitiendo llevar objetos de hasta 115 cm de alto. También es ideal para trasladar cosas que mojen o manchen ya que el Megabox está realizado en material plástico y tiene un tapón de drenaje, lo que facilita mucho la limpieza con agua. Una gran idea.

    El maletero ofrece una gran capacidad, entre otras cosas gracias a la interesante solución del Megabox

    Pero pasemos a la práctica. El motor que anima al Puma ST es el 1.5 Ecoboost con sólo tres cilindros, uno menos de lo que les gustaría a los más entusiastas de los vehículos deportivos compactos. Además, este propulsor cuenta con sistema de desactivación de cilindros lo que le permite circular con sólo dos cilindros cuando trabaja a poca carga para ahorrar combustible.

    Esta mecánica turbo, común a la del Ford Fiesta ST, elimina cualquier duda sobre sus capacidades al examinar su rendimiento. Desarrolla 200 CV a 6.000 rpm y entrega un par máximo de 320 Nm de manera constante entre las 2.500 y las 3.500 rpm. Está vinculado a un cambio manual de seis marchas que no tiene un tacto especialmente deportivo.

    Es un motor que se muestra bastante lleno y es capaz de rodas a bajas vueltas sin problemas, pero cuando nos ponemos exigentes da lo mejor de sí a un régimen medio y alto. El crossover americano es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos, cifra de auténtico deportivo y al alcance gracias a la función Launch Control. La velocidad máxima se alcanza a los 220 km/h.

    En línea recta se muestra contundente y a la hora de abordar las curvas lentas se manifiesta algo subvirador aunque siempre muy noble de reacciones. Las curvas rápidas las devora, mostrando una buena precisión y mucha agilidad. La dirección es rapidísima, muy directa, pero de tacto artificial.

    Las pretensiones deportivas del Puma ST se evidencian al añadir un modo Circuito entre las opciones de configuración

    Que no te engañe su aspecto. A pesar de la carrocería SUV no es posible contar con tracción total, la caballería se traslada siempre a las ruedas delanteras. El diferencial de deslizamiento limitado Quaife es opcional pero es una buena inversión para extraer todo el potencial del Puma más musculoso de la gama.

    Cuando el asfalto está impecable el Puma ST resulta delicioso pero en zonas bacheadas es muy incómodo. Nada que reprochar a la suspensión deportiva, de tarado firme pero acertado: el enorme tamaño de las llantas es lo que resta confort en esas circunstancias. Es el tributo a pagar por presumir de un estilo muy atractivo.

    El interior del Puma ST presenta asientos muy envolventes firmados por Recaro

    Para ganar en versatilidad Ford propone los cuatro modos de conducción Eco, Normal, Deportivo y Circuito. Cada modo altera el mapa del motor, la respuesta del acelerador, la asistencia de la dirección, y la actuación del control de estabilidad y tracción. Se echa en falta la posibilidad de contar con un modo individualizado que permite personalizar cada parámetro de manera independiente.

    Como es de esperar en un vehículo de carácter efervescente suena muy bien gracias a un sistema de escape activo y, según el modo de conducción, un incremento de la sonoridad artificial a través de los altavoces del sistema de audio. Lástima que a veces esa melodía del escape quede ensombrecida por el elevado ruido de rodadura, que penetra con claridad en la cabina.

    El consumo de gasolina se mantiene dentro de unos parámetros razonables teniendo en cuenta las prestaciones que ofrece a cambio. La cifra de homologación arroja 6,8 l/100km en ciclo WLTP y es posible conseguirlos si se practica una conducción relajada… que no vas a practicar porque para eso has elegido un ST y no el Puma Hybrid. En un uso variado, con alguna que otra alegría, el consumo real se sitúa en torno a los 7,5 l/100 km que tampoco está nada mal.

    Desde el punto de vista de su posición en el mercado, el Ford Puma ST cuenta con una ventaja y un inconveniente. La gran ventaja es que no tiene rivales directos. Lo más parecido en el segmento B-SUV son el Volkswagen T-Roc R y el Audi SQ2, ambos mucho más potentes y caros. Con el futuro Hyundai Kona N pasará lo mismo.

    Eso debería dejar el campo libre para atraer al público, salvo que la clientela se plantee alternativas a la estética crossover. Ahí estará el mayor hándicap para el Puma ST ya que tiene el enemigo en casa. Con un precio que parte desde 34.131 euros (sin descuentos), la tarifa parece algo elevada si lo comparamos con otros miembros de la familia Ford Performance.

    Un Fiesta ST, con el que el Puma ST comparte casi todo, dinámicamente va aún mejor y cuesta 6.000 euros menos. Es una diferencia muy significativa. Si el presupuesto deja margen de maniobra, por apenas 2.700 euros más es posible obtener un Focus ST, más grande, espacioso y potente que este Puma. Ambos son elecciones más lógicas pero pierden el atractivo de la carrocería SUV.

    Prueba Ford Puma ST, un toque de adrenalina