Tiene 650 CV y es 100% eléctrico: probamos el IONIQ 6 N, la demostración de que los coches eléctricos pueden ser divertidos

Hyundai intenta elevar la pasión por los coches eléctricos con una versión radical de su berlina más agresiva. El IONIQ 6 N ya está disponible en España y he tenido la suerte de ser uno de los primeros en ponerlo a prueba.

Tiene 650 CV y es 100% eléctrico: probamos el IONIQ 6 N, la demostración de que los coches eléctricos pueden ser divertidos
No hay nada igual al IONIQ 6 N. Un coche eléctrico con el que puedes echarte unas risas.

Publicado: 04/06/2026 08:00

17 min. lectura

Los coches eléctricos tendrán muchas cualidades que son fáciles de enumerar, pero la pasión no es una de ellas. Históricamente, las marcas han asociado su división de competición a su oferta pública de coches. El lema: "gana el domingo y vende el lunes" ha sido y sigue siendo valido. Ganar en el mundo de las carreras te da una excelente base para conquistar el mercado de turismos general. Hyundai tiene su propia división de Motorsport y hace tiempo que también dispone de una gama exclusivamente deportiva: la familia N.

Fruto de ella hemos sido testigos y probadores de coches tan sensacionales como el i30 N o el i20 N. Dos de los mejores 'hothatch' a los que les puedes echar el guante. Hyundai hizo un excelente trabajo con ellos, pero ahora, como cualquier otra marca de la industria, se ve obligada a vender coches eléctricos. Sea como sea. La pasión es una vía de difícil exploración en materia de electrificación, pero no se puede negar que Hyundai, una vez más, se lo ha currado.

Con su sola presencia el IONIQ 6 N te demuestra que es un coche especial.

Primero con el IONIQ 5 N y ahora con el reluciente Hyundai IONIQ 6 N. Al igual que el crossover, la berlina eléctrica recibe el 'tratamiento N' para llevar al límite su estilizada figura y su chasis. Los coreanos han aprovechado el relanzamiento del Hyundai IONIQ 6, el cual ha recibido un importante lavado de cara, para elevar el tono. El 6 siempre ha mostrado una línea de lo más estilizada. Un sedán coupé de formas ovaladas y mínima resistencia aerodinámica. Esas formas limitan el espacio de las plazas traseras y la capacidad de carga, pero es el peaje a pagar por disfrutar de uno de esos coches que con solo verlos notas que son diferentes.

El 6 N es grande. Coquetea con el margen de los cinco metros gracias a una longitud total de 4,935 metros, a una anchura de 1,94 metros (sin retrovisores) y a una limitada altura de 1,495 metros. No hay paño exterior que no haya sido modificado para la ocasión. Del frontal a la trasera el IONIQ 6 recibe el agresivo paquete N, acompañado de la habitual "pintura de guerra" de la división deportiva. El azul celeste y el negro con tintes rojos son la configuración estándar. Bonito y elegante aunque no del todo discreto.

Aunque no lo parezca es un coche de buen tamaño. Casi 5 metros de largo.

Es imposible que el Hyundai IONIQ 6 N pase desapercibido entre el tráfico y los coreanos lo saben tanto como lo disfrutan. El interior también recibe este toque 'racing'. Al abrir las puertas nos recibe una cabina bien presentada tanto en materiales como en acabados. Está presente la habitual disposición de elementos de la casa coreana, incluyendo el módulo de climatización separado, el sistema de doble panel y el túnel central cargado de botones. Una rareza teniendo en cuenta la tendencia -poco acertada- de eliminar mandos físicos.

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A diferencia de los modelos normales, el IONIQ 6 N suma elementos particulares como el uso generalizado del paño, las molduras decorativas en rojo, los asientos de corte deportivo -sorprendentemente cómodos- y un volante que parece sacado de cualquier coche de carreras. La integración de botones satélite y auxiliares permiten cambiar la configuración del coche sin tener que separar las manos del sistema de guiado. Algo tan conveniente como seguro. El problema del interior sigue siendo el mismo al de cualquier IONIQ 6, aunque las plazas traseras ofrecen mucho espacio para las piernas, la altura es extremadamente limitada.

El interior recibe el correspondiente toque racing de la división N.

Si a simple vista es evidente de que este Hyundai esconde algo gordo es porque realmente lo esconde, aunque tampoco disimula muy bien. Bajo la estilizada carrocería se esconde un sistema 100% eléctrico de alto rendimiento compuesto por una batería de litio de gran capacidad y un esquema de motor dual. Los dos motores son capaces de generar un rendimiento máximo de 650 caballos de potencia y un par de 770 Nm. La fuerza se reparte entre los dos ejes, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos mientras que su velocidad punta está fijada en los 257 km/h.

Son cifras equiparables a las de cualquier superdeportivo firmado por Porsche o Aston Martin. Los IONIQ 6 N e IONIQ 5 N son los Hyundai de fábrica más potentes jamás fabricados. La parte ciclo se completa con una batería de litio de 84 kWh de capacidad con la que, según datos oficiales, es capaz de completar viajes de hasta 487 kilómetros sin tener que parar a cargar. Eso siempre y cuando vayamos tranquilos y la ruta nos ayude. Algo difícil de garantizar teniendo en cuenta la respuesta.

La aerodinámica en este caso trabaja en contra de la eficiencia, pero a favor de la conducción.

Antes de saltar a las impresiones de conducción tomadas durante la presentación nacional, déjame darte otro dato que seguramente llame tu atención; el precio. Las excesivas prestaciones del IONIQ 6 N son tan atractivas como caras. Hyundai España ha fijado un precio base de 79.550 euros, sin aplicar descuentos o promociones. Es un precio cerrado pues de serie incluye todo el equipamiento posible. Más allá de los colores de la carrocería las opciones de personalización son muy ajustadas, por no decir que inexistentes.

Al volante del Hyundai IONIQ 6 N

A diferencia de otros fabricantes que se limitan a liberar potencia y poco más, Hyundai ha trabajado en todo el vehículo para que este sea capaz de aceptar el tan alto rendimiento que se le presupone. La plataforma de 800 voltios ha sufrido intensas modificaciones, incluyendo la geometría de las suspensiones, ha instalado amortiguadores controlados electrónicamente (con diversos programas de ajuste) y ha garantizado la seguridad con un conjunto de frenos sobredimensionado con discos de 400 milímetros en el eje delantero y 360 milímetros en el trasero. Siempre con pinzas de cuatro pistones. Además, Pirelli se ha encargado de diseñar neumáticos PZero 5 exclusivos para este coche.

El sistema de frenado es el punto más débil del IONIQ 6 N.

Cuando Hyundai creó su división deportiva lo hizo con la ayuda del antiguo responsable de la división M de BMW, Albert Biermann. La experiencia adquirida en la casa alemana se dejó ver desde el primer día en la coreana. Al igual que los BMW deportivos, los Hyundai de alto rendimiento, como este IONIQ 6 N, permiten ajustar al extremo la configuración de cada componente dinámico del coche. Desde la dirección al frenado, pasando por la respuesta del acelerador y el rendimiento del sistema eléctrico.

Los ingenieros de Hyundai han prestado atención hasta el más mínimo detalle y por eso han incluido el toque de la combustión en este eléctrico. Es posible activar el sistema N e-Shift con el que el coche simula el funcionamiento de una caja de cambios automática de ocho velocidades. Es el conductor el que ha de hacer los 'cambios' -que en verdad no existen- mediante las levas que hay tras el volante. De lo contrario, el coche simula un corte de inyección habitual de un motor de combustión. Simula hasta el petardeo del escape.

La información y personalización de la dinámica es absoluta.

El sonido es parte de la experiencia de conducir un deportivo y en Hyundai han resuelto la papeleta con un sistema de altavoces que simula, con más acierto que fracaso, el rugido de diferentes motores, desde bloques de combustión a turbinas de avión. Ese sonido falso se sincroniza con el cambio falso para así disparar las emociones. El conjunto está realmente bien afinado y en parte te hace olvidar que estás conduciendo un coche eléctrico, pero esa cortina de humo se desvanece más pronto que tarde. Lo mejor, sin duda, el cambio simulado. Es de lo más logrado.

Los ingenieros de Hyundai se han vuelto locos metiendo funciones y programas deportivos para un amplio abanico de situaciones o requerimientos. Algunos ejemplos son el Launch Control, el N Grin Boost (el coche ofrece el máximo rendimiento durante 10 segundos), el programa N Battery (que acondiciona la batería para que esta sea capaz de ofrecer la entrega más radical), el N Drift Optimizer, (que permite realizar derrapajes controlados con varios niveles de actuación del control de estabilidad y del de tracción) o el N Torque Distribution (permite al conductor modificar el reparto de potencia entre los dos ejes en base a 11 niveles predefinidos).

A pesar de lo que corre no deja de ser un coche práctico y hasta familiar.

La personalización dinámica es extraordinariamente amplia. Nunca antes había visto algo así, ni siquiera en BMW. El resultado de todo ello es que Hyundai presenta un coche capaz de adaptarse a cada cliente y necesidad. El IONIQ 6 N puede ser una bestia, pero solo cuando tú se lo exijas. En condiciones normales es un coche cómodo, algo tenso en su respuesta de suspensiones, pero funcional en el día a día. Te olvidas fácilmente de su potencial mientras que disfrutas de la experiencia de conducir un coche eléctrico más. También tiene funciones específicas para rendir mejor en este aspecto como los varios niveles disponibles para la frenada regenerativa o el modo de pedal único.

Sin embargo, el IONIQ 6 N siempre te hace saber que está listo para salir disparado. Como cualquier coche a pilas con 650 caballos alojados es fácil pasar de una velocidad legal a una que no lo es. Basta con pisar el acelerador para ganar velocidad. Con el programa más deportivo seleccionado el pedal se comporta como un interruptor. Cada mínima presión llega acompañada de una respuesta contundente en la espalda. Te quedas pegado al respaldo mientras el velocímetro suma unidades rápidamente, incluso da saltos de 5 en 5.

Las barras estabilizadoras atraviesan el maletero. Toque racing.

El problema del IONIQ 6 N, que también padece el IONIQ 5 N, es el peso. Aunque la respuesta de la dirección sea rápida, pesada y precisa, aunque el chasis responda sorprendentemente bien a cualquier cambio de dirección y aunque el cambio falso simule sorprendentemente bien los saltos de marcha, el peso supone un problema a la hora de intentar exprimir al máximo este coche. Si lo subimos a una báscula veremos una cifra superior a los 2.120 kilogramos. Esta, combinada con la extrema velocidad que es capaz de alcanzar, nos enfrentamos ante una receta de lo más peligrosa.

Lo bueno del 6 N, a diferencia del 5 N, es que la carrocería va más pegada al suelo. El centro de gravedad es mucho menor y, por lo tanto, la dinámica es bastante mejor. El 5 N me resulto demasiado 'barco'. Este, por el contrario, va mucho más fino. Hay menos balanceo de la carrocería a la hora de tomar las curvas, pero el peso sigue un factor limitante. Cuesta encontrarle el punto para hacerlo 'bailar', aunque basta con desconectar parcialmente los asistentes para hacerte ver que la trasera se puede insinuar fácilmente, algo que es conveniente hacerlo bajo la seguridad de un circuito y no con la imprevisibilidad del mundo real.

Hyundai IONIQ 6 NNota8.3
Comportamiento
9
Prestaciones
9
Confort de marcha
8
Consumos
7
Seguridad
8
Habitabilidad
8
Calidad interior
8
Equipamiento
9
Lo que realmente nos gusta
  • Conducción
  • Sensaciones al volante
  • "Trucos" eléctricos
  • Diseño
Lo que creemos que podría ser mejor
  • Frenos algo justos
  • Excesiva información dinámica
  • Autonomía real

No se puede negar que el IONIQ 6 N tiene un puntito deportivo, gamberro y juguetón. Me gusta mucho más que el IONIQ 5 N por lo que ya he comentado. Va mejor asentado sobre el asfalto y es bastante más preciso en el paso por curva. Sin embargo, sigue siendo una compra un tanto extravagante. Desde el punto de vista eléctrico, como coche impulsado a baterías, el 6 N no ofrece datos que conjuguen como el típico coche familiar. El consumo real es alto y la autonomía limitada. Viajar se antoja complicado, aunque su sistema de carga en continua de 240 kW puede hacer más funcional su uso como rodador.

A fin de cuentas, como ejercicio creativo el Hyundai IONIQ 6 N me parece un coche maravilloso. Visualmente es atractivo, también mecánicamente hablando. Si no fuese por el peso se conduciría realmente bien y sus 'trucos' eléctricas como la simulación de cambios y el sonido del escape están muy logrados. En términos de mecánica es un poderoso elemento de atracción para la marca, pero en el plano práctico tiene poco sentido. Eso sí, pocos te dan tanta potencia por tan poco precio. Cada euro invertido en potencia sale a cuenta.

No había probado ningún coche eléctrico como el IONIQ 6 N. Reconozco que me lo he pasado muy bien.

Los rivales del Hyundai IONIQ 6

36.990

41.990

P.V.P 65.57151.471

Javier Gómara

La opinión de Javier Gómara

El Hyundai IONIQ 6 N no responde a una lógica razonable o a un conjunto basado en hechos. Este es uno de esos coches que compras con el corazón y no con la cabeza. No tiene ningún sentido, pero es divertido. Muy divertido. No es barato, tampoco es bueno como coche eléctrico y tiene serias desventajas en términos de habitabilidad. Sin embargo, todos estos factores tienen una trascendencia diferente en este caso. Es realmente loable lo que los coreanos han ejecutado. El IONIQ 6 N es extremadamente rápido, con un punto de adictivo. Es mejor que el IONIQ 5 N, aunque le sigue faltando ese punto de transmisión que sí ofrecían los modelos de combustión de Hyundai N.