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    Prueba Peugeot 3008 Hybrid4 y 5008 Puretech 180, la renovación del estrellato

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    Nos ponemos tras los mandos de los nuevos Peugeot 3008 y 5008

    Hemos podido probar la renovación de los Peugeot 3008 y 5008, en esta ocasión con mecánicas híbrida enchufable y gasolina, respectivamente. Su lavado de cara se ha centrado principalmente en una estética más en la tónica de la gama actual, así como una puesta a punto de su oferta mecánica y de acabados.

    Dos de las estrellas de Peugeot han sido actualizadas. El Peugeot 3008 y 5008, los SUV más laureados de la marca se han puesto a punto a finales de este año 2020 para seguir ofreciendo a sus clientes potenciales la misma receta pero mejorada. Es por eso que la renovación de estos dos titanes de ventas vienen protagonizadas por un ligero lavado de cara en el diseño, así como en el apartado mecánico.

    Si nos metemos de lleno en su renovación estética vemos como esta salta a la vista. Un frontal completamente nuevo, con una parrilla rediseñada conteniendo una calandra sin marcos y con unas lamas muy vistosas. También encontramos nuevas formas en sus ópticas, principalmente en las delanteras, donde la nueva seña de identidad de estos modelos se ha hecho patente. Sus colmillos luminosos se llevan la medalla de oro en este rediseño, una faceta con la que ya cuentan otros modelos como el 208 o el 508 y que ahora se aplican también al 3008 y al 5008.

    El Peugeot 5008 es el SUV con mayor habitabilidad interior, pudiendo contar con hasta 7 pasajeros

    Pero como digo, no sólo en el frontal encontramos cambios, también se hacen patentes en la zaga de ambos modelos. La firma lumínica también se actualiza aquí aunque no de forma tan llamativa como en el frontal. Muchos diréis que esta forma ya se veía en el modelo previo al lavado de cara, y es cierto, la triple línea ha sido sello de identidad de estos vehículos, sólo que ahora vienen con una incorporación de formas en 3 dimensiones a la que la marca la denomina como la garra del león. Una triple línea formadas a su ver por 3 líneas interiores le dan el sello característico a esta zona.

    ¿Y en el habitáculo qué cambia?. En este apartado encontramos pocos cambios con respecto al modelo saliente. Nuevos colores y una revisión en los acabados de sus materiales, aunque el protagonismo se lo lleva la pantalla de info-entretenimiento situada sobre el salpicadero, la cual ha crecido en tamaño y tecnología, incluyendo ahora una diagonal de hasta 10 pulgadas (2 más que antes), así como una actualización en sus gráficos internos.

    Hablando de grafismos y pantallas, es imposible no hacer hincapié sobre el famoso puesto de conducción propio de esta marca. Su volante de pequeñas dimensiones, así como un cuadro de instrumentos elevado, le dan el toque más característico a sus modelos. El llamado Peugeot iCockpit también lo encontramos presentes en estos dos renovados modelos, mostrando también unos gráficos muy visuales, bastante claros y totalmente personalizables. La gran ventaja de este puesto es poder ver la información en tiempo real relativa a nuestra conducción, sin necesidad de apartar la vista de la carretera ya que este cuadro cae a la altura de los ojos. Todo un acierto por parte de Peugeot.

    El Peugeot iCockpit es la característica más propia de modelos de la marca

    Todo lo mencionado hasta aquí han sido facetas prácticamente idénticas tanto para el 3008 como para el 5008, pero ahora hablemos de habitabilidad interior, ya que aquí sí que existe una diferencia clara entre uno y otro. La primera fila es prácticamente calcada de un modelo a otro, con un buen espacio personal, así como cuantiosos huecos donde dejar diferentes objetos. Debemos pasarnos a la segunda fila de asientos para encontrar cambios sustanciales entre ambos. En primer lugar una amplitud mayor en los espacios habitables, más espacio para las piernas y para la cabeza, así como una tercera fila de asientos con las que el 3008 no puede contar.

    Las diferencias claras principalmente radican en su tamaño. El 5008 es 20 centímetros más largo, 4 milímetros más ancho, 3 centímetros más alto y 16,5 centímetros mayor en su distancia entre ejes. Estas cifras más generosas otorgan directamente a los pasajeros una mejor sensación de habitabilidad en trayectos principalmente largos, lo que hace al 5008 un claro vencedor en esta contienda.

    Finalmente, no podemos hablar de espacios y obviar uno de los más importantes: el maletero. Como podemos imaginar, el 5008 aquí también sale victorioso, pues su tamaño le aporta una importante ventaja. El 3008 monta un volumen mínimo de 520 litros, si abatimos la segunda fila de asientos ganamos espacio hasta un total de 1.482 litros. En el 5008 tendremos 780 litros (con la configuración de 5 asientos) y hasta 1.940 si abatimos la segunda fila de asientos. Como vemos, la diferencia en el espacio de carga entre uno y otro es cuanto menos notoria.

    El volumen de carga de los 3008 y 5008 van desde los 520 hasta los 780 respectivamente

    Como podemos ver, Peugeot ha empleado aquí la ya clásica frase de “si algo funciona para qué cambiarlo”, y lo cierto es que tienen toda la razón. El Peugeot 3008 ha supuesto todo un bombazo de ventas para la marca francesa (más de 800.000 unidades vendidas desde 2016), incluso siendo galardonado como coche del año 2017, es por ello que no han querido ni han debido, hacer cambios profundos aquí, lo cual genera fuerza en el comprador sabiendo que se lleva a casa un modelo ganador.

    Mecánicas y acabados

    En el ámbito mecánico, el 3008 ofrece una gama mecánica más generosa. En primer lugar 2 motorizaciones de gasolina, una tricilíndrica de 1,2 litros de cubicaje con una potencia de 130 CV y posibilidad de cambio manual de 6 relaciones o automático EAT8, y un segundo bloque de 4 cilindros y 180 CV con cambio automático EAT8. Estas dos mecánicas están disponibles también para el 5008. En el apartado diésel, el 3008 oferta un único bloque de 4 cilindros y 1,5 litros de cilindrada con 130 CV y cambio automático EAT8. Este motor también está disponible en el 5008, además de un bloque propio de 2 litros con 180 CV y mismo cambio automático EAT8.

    Para el 3008 existen dos alternativas híbridas enchufables. La primera y como acceso, nos dejará con un SUV de tracción a las ruedas delanteras, 56 kilómetros de autonomía 100% eléctrica y una potencia de 225 CV con cambio automático e-EAT8. Como tope de gama tenemos un motor de hasta 300 CV, tracción total y hasta 59 km de autonomía eléctrica. Esta gama electrificada aún no se ha incorporado al 5008 y por el momento no se espera que lo haga.

    La mecánica híbrida enchufable únicamente la encontraremos en el 3008

    Pasando al ámbito de los acabados, ambos modelos gozan de una oferta que gira en torno a 3 niveles, dejando un intermedio entre cada una de ellas llamada “pack”, el cual añade útiles al precedente. Está pensado principalmente para clientes que quieres un pequeño extra sin tener que subir un escalón completo para pasar al acabado superior.

    Por ello, encontramos 3 niveles propios, llamados Active, Allure y GT, donde el Active será el de acceso y monta útiles como los Faros Eco Led o el arranque manos libres. En el Active Pack se añade la ayuda de estacionamiento delantero y cámara trasera, así como retrovisores eléctricos y Mirror Screen. Pasando al siguiente acabado llamado Allure, unas llantas de mayor tamaño, ventanas tintadas o la pantalla táctil de 10’’ con navegación conectada. Para su caso, el Allure Pack, añade el acceso y arranque manos libres. Por último en el acabado GT tenemos Faros Full LED, Pack drive assist, calandra GT o tapicería de alcantara. En su alternativa GT Pack, añade llantas de 19’’ San Francisco, portón trasero automático, asientos deportivo y el sistema de sonido FOCAL.

    Prueba dinámica

    Comenzamos la prueba dinámica a bordo del Peugeot 3008 Hybrid4 300 con el cambio automático e-EAT8, y sin duda lo que más llama la atención cuando te sitúas en su asiento del conductor es el Peugeot iCockpit así como la comodidad de sus sillones. Arrancamos este eléctrico y comenzamos la ruta propuesta por los organizadores de la marca.

    A pesar de una estética conservadora, las actualizaciones introducen cambios como los nuevos faros

    El silencio en marcha es bastante contundente. Únicamente es más perceptible el ruido aerodinámico y sólo si circulamos a velocidades altas. Su motorización circula en modo eléctrico en la mayor parte de la ruta, siendo interrumpida únicamente por el motor de combustión en ocasiones donde se requiere de una aceleración mayor. Tenemos 4 modos de conducción bien diferenciados: Electric (el cual viene predeterminado para el arranque), Hybrid, Sport y 4WD (exclusivo de la versión de tracción total).

    Dicha ruta cruzaba por poblaciones, autopista o carreteras secundarias, y como he dicho, el 3008 circuló en la práctica totalidad del tiempo en modo eléctrico. Su batería, que dota al vehículo de 59 kilómetros, se quedó en un 50% de carga una vez devolví el coche y después de haber realizado más de 45 kilómetros, lo que significa que tanto su poder de recuperación de energía y su autonomía puede ser mayor de lo que la propia marca homologa.

    En modo Sport la conducción se vuelve algo más sensible a los cambios, así como algo más sonora. Aquí prima la potencia del bloque de combustión, por lo que en el momento que queramos una aceleración más fuerte, el sonido de este será bastante más perceptible. Y entrando en el tacto de su dirección es bastante suave en todas las circunstancias, aunque tiende a notarse una sobre asistencia eléctrica. Las suspensiones filtran bastante bien las imperfecciones del asfalto y nos dejan con un paso por curva con menos inercias de las que cabría esperar de un coche de este tipo. Al haber recorrido la mayor parte de la ruta en modo eléctrico, el consumo medio final fue de apenas 1,8 litros, una cifra muy buena teniendo en cuenta que no conducía especialmente atento a que este fuese bajo.

    El frontal es muy particular en esta actualización siendo el protagonista indiscutible

    Llega el momento de soltar el 3008 Hybrid4 y hacernos con una unidad del 5008, en esta ocasión con la motorización de gasolina de 4 cilindros y 1.6 litros de cilindrada que nos deja con 180 CV junto al cambio automático EAT8. Para esta prueba dispongo de menos tiempo, por lo que sólo pude centrarme en las sensaciones básicas de conducción y las diferencias existentes con el 3008 híbrido enchufable.

    En primer lugar, se nota algo más grande en una conducción urbana. Su tamaño, como ya hemos visto, aumenta especialmente en la longitud, y eso se deja notar especialmente si encaramos una carretera de curvas, donde también notaremos unas suspensiones algo menos firmes y que nos dejan con un mayor balanceo.

    Pero es en el apartado mecánico donde me centraré. Se nota que desde Peugeot apuestan firmemente por la electrificación de sus modelos ya que este bloque de gasolina se siente mucho menos refinado que el híbrido enchufable anterior. Más ruidoso a altas vueltas y con una entrega de potencia menos instantánea. Tenemos 3 modos de conducción disponibles: Normal, Sport y Eco. En este último la mecánica peca de unas sensaciones bastante pobres en aceleraciones ya que prima que el tacómetro se halle a bajas vueltas para así hacer un consumo inferior. En modo normal es el idóneo para circular normalmente con este coche ya que nos deja con un equilibrio entre prestaciones y confort. El modo Sport genera una mayor sensibilidad en el pedal del acelerador, así como un aprovechamiento total del régimen de vueltas

    El 5008 tiene una practicidad que el 3008 no tiene

    Conclusión y precios

    Finalmente debo decir que estos dos productos tan punteros dentro del abanico de ventas de la marca francesa, siguen gozando de una buena salud de cara a hacer frente a su segundo ciclo vital. Si tengo que escoger uno me quedo con el 3008 por una dinámica más conseguida, aunque el 5008 gana por goleada en el apartado de la habitabilidad.

    En cuanto a precios, el 3008 arranca su oferta en 29.100 euros sin descuentos para el acabado Active y la mecánica de gasolina 1.2 PureTech 130 CV y cambio manual de 6 relaciones. La motorización híbrida enchufable de 225 CV y tracción delantera tiene un precio de acceso de 44.600 euros sin descuentos añadidos. Por su parte, el 5008 tiene un precio de partida de 30.600 euros (sin descuentos) para el acabado Active y la mecánica de gasolina 1.2 litros PureTech de 130 CV y cambio manual de 6 velocidades.

    Prueba Peugeot 3008 Hybrid4 y 5008 Puretech 180, la renovación del estrellato