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    Prueba SEAT Tarraco e-Hybrid, eficiencia, practicidad y dinámica

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    El SEAT Tarraco e-Hybrid viene a completar la gama más eco de la marca

    Hemos podido probar la versión más eficiente del SEAT Tarraco, el e-Hybrid o, popularmente hablando, la variante híbrida enchufable. Su mecánica nos deja con una potencia máxima de 245 CV y una autonomía en modo eléctrico de 49 kilómetros, todo esto conjugado con un consumo medio homologado de menos de 2 litros.

    Actualmente, dentro del mercado de los vehículos con algún tipo de electrificación, el que se sitúa en una curva al alza sin duda es el apartado de los híbridos enchufables (PHEV). En SEAT saben bien cómo funciona el mercado de este tipo de variantes, ya que entre sus filas también cuentan con el León e-Hybrid, un modelo que ya pudimos probar hace unos meses.

    Hoy ha llegado el momento de conocer por primera vez el SEAT Tarraco e-Hybrid, el SUV más grande y potente que comercializa la marca española actualmente. El Tarraco es un modelo que ya pudimos probar con el acabado XCellence hace un tiempo, y que tan buenos resultados le está dando a SEAT, con un buen volumen de ventas en todas sus variantes (5 y 7 asientos). Ahora ponen a la venta una alternativa con la etiqueta Cero Emisiones de la DGT, y la cual ya podemos adquirirla en nuestro concesionario más cercano.

    Estéticamente pocas diferencias encontraremos con respecto a su hermano de gasolina

    El SEAT Tarraco e-Hybrid prácticamente no cambia en absoluto con respecto al modelo de gasolina o diésel. En el exterior únicamente podremos distinguirlo de un modelo de combustión tradicional fijándonos en que tiene la tapa de acceso al enchufe de carga eléctrica en la aleta delantera izquierda, así como un pequeño emblema en la zona posterior en el que podemos leer “e-HYBRID”. Y nada más. Lo cierto es que es un modelo que pasa desapercibido del público general, aunque tampoco necesita más aditivos; estéticamente ha quedado claro que es un completo acierto.

    Si abrimos la puerta y accedemos al habitáculo del Tarraco, sí encontraremos alguna diferencia que otra que nos indicará que estamos ante una versión un poco más eficiente de lo normal. En primer lugar, el cuadro de instrumentos digital: en él podemos ver ahora el nivel de batería que tenemos disponible, así como en la propia autonomía del coche veremos cómo está dividida en carga eléctrica y carga de combustible. También el propio tacómetro variará su diseño, ofreciéndonos de forma muy gráfica el nivel de consumo eléctrico que estamos haciendo, o si por el contrario, estamos recargando la batería gracias a la frenada regenerativa.

    Otro de los cambios que encontramos en el habitáculo, son los botones específicos de selector de modos de conducción. Situados junto a la palanca del cambio, tenemos dos botones; uno llamado e-Mode en el que seleccionaremos el tipo de conducción más ECO que prefiramos (híbrida o 100% eléctrica), así como un botón llamado S-boost donde activaremos el modo deportivo y que gracias a la actuación conjunta de ambos motores (eléctrico y de combustión) lograremos una potencia máxima de 245 CV muy bien aprovechados, todo sea dicho de paso.

    Sus 245 CV rinden majestuosamente en todas las situaciones

    En cuanto a habitabilidad interior, este mantiene intacto sus buenas cotas de espacio, con la salvedad de que con esta versión PHEV no podremos optar por una versión de siete plazas. Su propia plataforma es incompatible con una versión con una tercera fila de asientos al estar situadas las baterías bajo el propio piso del maletero. El volumen de carga de este también se ve reducido con respecto a la versión de combustión. Su espacio mínimo se sitúa en 610 litros, aunque si precisamos de un espacio mayor, siempre podremos abatir los asientos traseros.

    Desde la marca aseguran que la autonomía máxima en modo 100% eléctrico será de hasta 49 kilómetros, según homologación del ciclo WLTP, lo cual nos deja con una autonomía total de más de 730 kilómetros. Las cifras de consumo en las que se mueve este coche son dignas de elogio, situándose fácilmente por debajo de los 2 litros de media. El tiempo de recarga de la batería variará dependiendo del tipo de toma que utilicemos. En caso de optar por un enchufe convencional, tardaremos 5 horas y 40 minutos, en cambio si lo hacemos vía Wallbox a un máximo de 3.6W, el tiempo de espera se reducirá hasta las 3 horas y 40 minutos.

    Sobre las opciones de conectividad, en SEAT saben particularmente hacer bien su trabajo, y nos dejan con un Tarraco de lo más tecnológico. A través de la propia aplicación de la marca podremos realizar una programación para la recarga o para la temperatura a la que queremos el habitáculo antes de montarnos en él. La gran ventaja que tiene este modelo, es que si realizamos una programación de la climatización, la energía que necesitará el coche para llevarlo a cabo, la sacará directamente del puesto de carga, no viéndose perjudicado el nivel de la batería.

    Los modos de conducción exclusivos de esta versión juegan sus cartas a la perfección

    Por último, decir que ya tenemos disponible el SEAT Tarraco PHEV en acabado XCellence y FR por un precio de partida de 46.370 euros sin descuentos, que si aplicamos entre otros el nuevo Plan MOVES III, podremos llegar a adquirir este SUV por alrededor de 37.000 euros, siempre que podamos acceder a todas las promociones disponibles, un precio prácticamente sin igual en el mercado y que deja al Tarraco PHEV como la mejor alternativa en cuanto a calidad/precio.

    Prueba de conducción

    Los modelos híbridos enchufables, han supuesto una rotura total del paradigma que los eléctricos no son prácticos en una vida real. Esta tecnología ha hecho que podamos tener dos coches en uno; un eléctrico para nuestros desplazamientos diarios para ir al trabajo, a la compra o, al fin y al cabo, movernos por el interior de las ciudades con un consumo cero, y a su vez poder afrontar un viaje de larga distancia sin preocuparnos de la autonomía eléctrica, ya que en ese caso contaremos con un coche de gasolina de los de siempre.

    Es por ello por lo que el Tarraco e-Hybrid tiene mucho que decir, al igual que ya lleva algunos meses haciendo el nuevo SEAT León e-Hybrid. Ambos han irrumpido en sus respectivos segmentos arrollando a la competencia y dejándonos con unas alternativas realmente accesibles y a su vez con un equipamiento muy completo. Mecánicamente este coche monta un motor de 4 cilindros 1.4 TSI de 150 CV, y un motor eléctrico de 115 CV, que trabajando mano a mano nos dejan con una potencia máxima de 245 CV y 400 Nm de par máximo.

    El SEAT Tarraco e-Hybrid cumple con su papel de coche eficiente y práctico

    Nada más sentarnos en el asiento del conductor del Tarraco sientes que todo está donde debe estar. Todo es familiar. Salvo por un pequeño detalle, al arrancar no oiremos trabajar al motor de combustión sino que siempre que pueda lo hará en modo 100% eléctrico, después ya decidiremos si lo que queremos realmente es circular en modo híbrido, eléctrico o gasolina. Esto podremos seleccionarlo a través del mando selector de modos que tenemos en el salpicadero central, así como en los botones junto a la palanca de cambios.

    Arrancamos y emprendemos nuestra ruta. Circulamos en modo híbrido, ya que conducimos por carreteras secundarias y aquí el ahorro de combustible puede llevarse a cabo gracias al trabajo repartido en ambos motores. Y no estaba equivocado. La media de consumo después de algunas decenas de kilómetros se mueve por debajo de 1.5 litros de media. Sencillamente increíble, ya que mi conducción no ha sido precisamente pensando en hacer unos consumos bajos.

    La dirección, siempre que circulemos en un modo de conducción más tranquilo, como puede ser el modo Normal o el ECO, se mostrará con un tarado bastante suave, cosa que agradeceremos en ciudad, pero para carretera abierta quizás echemos en falta un tacto algo más rígido. Esto podremos solucionarlo seleccionando el modo Sport o personalizando el nuestro propio a través del menú Individual.

    Su dinámica es sobresaliente en todo momento

    Llega el momento de las curvas y selecciono el modo S-Boost, donde sale a relucir la potencia máxima del coche y sí, sus 245 CV rinden más que sobrados en todo momento a pesar del tamaño y el peso del Tarraco. Sus movimientos son muy sencillos de ejecutar. Por una carretera de curvas como esta es fácil divertirse tras el volante, e incluso hacernos pensar que estamos ante una variante deportiva del gran SUV de SEAT. En el modo Sport, puntos clave como son las amortiguaciones, la dirección o el acelerador se vuelven más firmes y precisos. El coche en todo momento se siente mucho más ágil y asentado que su hermano de gasolina tradicional.

    El cambio DSG de 7 relaciones nos deja con el mismo buen comportamiento al que ya nos tiene acostumbrados. Sus modos son: normal (D), Sport (S), Manual (M) y Brake (B). Este último será de vital importancia en nuestros desplazamientos por vías urbanas, ya que nos ayudará a aumentar la carga de la batería gracias a la frenada regenerativa.

    Incluso después de llevar a cabo una conducción sin miramientos, las cifras de consumo no son ninguna locura, ya que vemos que este se sitúa en apenas 2 litros. Espectacular la puesta a punto que han llevado a cabo los ingenieros de SEAT, dejándonos con un coche con el que divertirnos, ahorrar y poder llevar a nuestros peques al colegio.

    Un emblema que ya hemos visto en otro modelo como el León e-Hybrid

    Conclusión

    El SEAT Tarraco e-Hybrid es un coche que nos abre un mundo de posibilidades: tecnología, practicidad, eficiencia y diseño. Todo esto a un precio realmente competitivo dentro de su segmento. Como contrapartida, sigo echando en falta un sistema de info-entretenimiento que vaya mucho más fluido a las órdenes.

    Prueba SEAT Tarraco e-Hybrid, eficiencia, practicidad y dinámica