Browning compara a Sainz y Albon al volante: "Son pilotos muy diferentes"
El piloto reserva y de simulador del equipo, quien rodó con el FW48 durante los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Cataluña, explica las diferencias entre el madrileño y el británico/tailandés en una entrevista en exclusiva para este medio.

Como piloto reserva y de simulador, Luke Browning es un 'espectador' privilegiado de cómo conducen Carlos Sainz y Alex Albon. Desde el simulador de última generación de Williams, el británico puede analizar hasta el más mínimo detalle el estilo de pilotaje de uno y de otro - que, sorprendentemente, se diferencian de manera muy notable, al contrario que por ejemplo le ocurría a Sainz en Ferrari (en comparación con Charles Leclerc).
Este año Browning combina estas labores (como la que vimos en los Libres 1 del Gran Premio de Cataluña) con una temporada corriendo para Kondo Racing en Super Fórmula. Una categoría por la que han pasado varios pilotos de la parrilla actual y del pasado, donde los monoplazas (chasis Dallara ‘spec’, al igual que los Fórmula 2) son aún más rápidos que los Fórmula 2 gracias al conjunto aerodinámico, que le permite un mayor paso por curva.

Browning explica las diferencias de conducción entre Sainz y Albon
En una entrevista en exclusiva para Motor.es, Browning explicó las diferencias en el estilo de conducción entre Sainz y Albon. Dos puntos de vista radicalmente distintos para un mismo FW48, del cual ya conocemos varias de sus carencias. No solo es el problema del peso, es también la aerodinámica en comparación con los equipos punteros - siendo ahora el objetivo acabar la temporada por delante de Alpine, también equipo cliente de Mercedes.
«Diría que son pilotos muy diferentes, en el sentido de cómo enfocan cada fin de semana de carreras. Alex siempre va a querer un coche con el que entres fuerte en la curva, que sea fuerte, directo, preciso. A Carlos, en cambio, le gusta un coche que sea más estable que le permita mantener la inercia en el paso por curva. Es muy interesante ver cómo ambos estilos de conducción encajan mejor con cada circuito del calendario. Por ejemplo, en 2025 Alex hizo un trabajo enorme y el coche le recompensaba mucho su forma de conducir», explica Browning.
El reto de conducir coches muy diferentes continuamente
«Es un gran reto, aprender de estilos tan diferentes. Me recuerda a una vez en 2024, que en apenas un mes me tuve que adaptar a cómo se conduce un Fórmula 3, un Fórmula 2 y un Fórmula 1. Ahora estoy a caballo entre reserva de Fórmula 1, tanto haciendo mucho trabajo de simulador como test CPC con el coche de 2025 y corriendo en Super Fórmula», añade.

Browning también habló de sus ‘dos vidas’ en este 2026. Por un lado, la experiencia en Super Fórmula, donde corre contra pilotos japoneses, en sus circuitos y con su metodología. Un campeonato particularmente vibrante y profesional, donde muchos hacen su trayectoria durante más de una década.
Diferencias entre Fórmula 2 y Super Fórmula
«La comparación con la Fórmula 2 es interesante, dado que en Super Fórmula, como categoría profesional, es donde la gente hace su trayectoria durante muchos, muchos años. Muchos de ellos japoneses evidentemente y, naturalmente, son muy fuertes y por el formato del campeonato, van siempre a fondo. El reto de correr a ese nivel no es tan distinto del caso de un piloto japonés que vaya a correr a Reino Unido, en mis circuitos de casa. No es un reto fácil, pero ya he conseguido dos cuartos puestos y espero mantener un buen ritmo», explica Browning sobre correr al otro lado del mundo.
Hablando sobre la vida dentro del equipo, hay dos caras. La primera es la comentada del simulador, una gran herramienta que tienen en Williams en comparación con otros equipos de la parrilla de Fórmula 1. La otra es ese ‘bache’ de rendimiento por el que están pasando después de ser tan competitivos la temporada pasada.

Alabanzas hacia el simulador de Williams
«Desde el punto de vista del simulador es algo simplemente espectacular porque puedo ver con todo lujo de detalles la manera en la que conducen y reproducirlo en el simulador. El que tenemos es absolutamente una obra de arte, de lo mejor que hay en el mundo. Incluso lo puedo comparar con el que pude probar en Mercedes y el de Williams está a otro nivel, pudiendo reproducir hasta el más mínimo detalle sobre la pista», explica el británico.
«Este año está siendo interesante, cuanto menos. Es un reinicio completo. Para mí me supone un reinicio completo dado que ahora tengo que reaprender el punto de frenada de cada uno, cómo usan el acelerador y la velocidad de paso por curva, que por desgracia es menor que en años anteriores, ya no va de frenar más tarde que el rival. Para los que llevan mucho tiempo corriendo es un cambio masivo, la filosofía con la que llevas el coche y la manera en la que consigues los tiempos en cada vuelta. Está siendo un cambio enorme y doy gracias de que haya pasado este año, para poder aprender de esos fallos», aclara.
