GP Canadá - ClasificaciónCarlos Sainz 'llama' a la lluvia tras la decepción en Q2: "Puede ser una carrera muy caótica"
Tras salir y acabar décimo en la sprint, el piloto de Williams coqueteó con la Q2 hasta un último intento lastrado por las perennes dificultades del coche para poner los blandos a punto. Las precipitaciones del domingo, posible ventana para aspirar a los puntos.

No pudo replicar Carlos Sainz en la clasificación del Gran Premio de Canadá el doble top 10 que obtuvo de las sesiones sprint de este fin de semana, pero las sensaciones fueron similarmente positivas para el piloto español, que aquí al menos ha podido desterrar los fantasmas de caer eliminado a las primeras de cambio. La 15ª posición que ocupará el piloto madrileño no parece acorde a las prestaciones que ha sido capaz de obtener de su Williams en el Circuit Gilles Villeneuve, donde la última victoria de la formación de Grove data de 2001 con Ralf Schumacher.
Sainz consiguió de forma relativamente cómoda el acceso a la Q2 tras marcar el undécimo mejor tiempo en primera instancia, y el décimo mejor al término de la Q1, soñando con mantener su coche de nuevo en la pelea por la pole. No parecía lejos ese objetivo tras los primeros intentos de la segunda sesión, habiendo marcado el duodécimo mejor tiempo. Sin embargo, la mejora de apenas dos décimas de su crono final terminó por costarle tres puestos, superando sólo al Haas de Oliver Bearman.
«Al final, tampoco ha salido la qualy que esperábamos, sobre todo el último intento de la Q2», lamentaba Sainz ante los medios tras la sesión. «Yo creo que, con una buena vuelta, podríamos haber estado entre los 12 primeros. Creo que era nuestra posición hoy, estar entre el 11 y el 12. Está claro que los (Racing Bulls) y los Alpine iban mucho más rápido en la sprint y esperábamos verles delante hoy, pero la última vuelta de la Q2 no ha sido buena».
No es desconocido para Sainz el motivo por el que el rendimiento de su coche no alcanzó su pico deseado en el momento culmen. Es una causa recurrente en Williams: su rango de funcionamiento idóneo con las Pirelli, demasiado estrecho. «Hemos tenido un problema calentando los neumáticos delanteros, no hemos conseguido mantenerlos en temperatura, y hemos perdido tres décimas en el primer sector sólo por neumático. Es una pena, pero bueno, 15 o 12 tampoco es nada del otro mundo. Lo importante es que hoy sí que hemos dado otro pasito adelante, siendo el 12 o el 11, pero no estamos para Q3», ahondaba Sainz.
Sainz tenía presente el aspecto positivo de la mayor competitividad de su coche respecto a los sospechosos habituales de la zona media en 2026, pero también los negativos. «Sabemos que siempre nos cuesta un poco con el neumático más blando respecto al resto de los equipos. Nos pasaba el año pasado y nos pasa este año igual otra vez. No deberíamos estar el 15, delante igual de Bortoleto o Lawson, pero hemos sufrido como siempre con una ventana muy pequeña del neumático que a veces nos compromete. A nosotros en particular nos costó mucho el delantero. Hoy la batería no era tanto un problema, ya habíamos aprendido ayer que era todo neumático, neumático, neumático».
A pesar de ello, el panorama meteorológico para mañana, con precipitaciones en el horizonte de Montréal, hace que Sainz esté deseoso de la que podría ser la primera carrera en lluvia con este controvertido reglamento: «Con ganas de correrla, ver cómo va el coche y cómo van estos neumáticos de agua. Los pilotos se han quejado muchísimo en los test de lluvia que se han hecho, y creen que es muy posible que los neumáticos mañana no entren en temperatura, no trabajen y sea una carrera muy caótica. Con ganas de ver qué pasa, va a ser una carrera muy difícil».
Fotos: Williams F1


