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    GP AzerbaiyánLa clave que permitió a Ferrari volar también en Bakú

    Ferrari ha sorprendido en las calles de Bakú.

    Ni siquiera Ferrari esperaba ser tan rápido en Azerbaiyán como para conseguir la pole, pero eso es exactamente lo que ocurrió. Varias han sido las circunstancias que lo han hecho posible y no todas guardan relación con la bandera roja.

    Charles Leclerc consiguió en la tarde del sábado en Bakú su segunda pole consecutiva, algo que sorprendió a toda la parrilla, incluido el equipo Ferrari. Cierto es que las circunstancias ayudaron bastante, pero también que el ritmo del equipo italiano a una vuelta fue mucho mejor de lo esperado desde el mismo viernes.

    En Mónaco, Ferrari encontró su circuito ideal, pues la velocidad del SF21 en curva lenta es imbatible y las limitaciones relacionadas con la potencia del motor y la velocidad de paso por curva en virajes medios y rápidos desaparecen.

    «Estamos generando mucho agarre mecánico en curvas de baja velocidad»

    De cara a Bakú, las expectativas eran mucho más modestas, pues aunque se trata de un circuito urbano, el tercer sector es casi íntegramente un largo tramo de más de dos kilómetros a fondo. Por tanto, lo que Ferrari pudiera ganar en el primer sector y, sobre todo, en el segundo, debía perderlo con creces en el tercero. ¿O no?

    Menos ala

    Ferrari se las ha arreglado para compensar su menor velocidad punta gracias a su agarre en curva lenta. Gracias a ello, los italianos han podido reducir el ángulo de incidencia del alerón trasero y ganar algo de velocidad punta en el tercer sector.

    «Estamos generando mucho agarre mecánico en curvas de baja velocidad, mecánicas y aerodinámicas, y eso nos permite aligerar el alerón trasero para compensar en las rectas y seguir siendo decentes en las curvas de baja velocidad», confirma el propio Carlos Sainz.

    «Una de nuestras debilidades son las curvas de media y alta velocidad, y aquí no hay una sola de ellas. Evidentemente, estamos explotando bien el potencial del coche. Y es un coche muy manejable, me está dando confianza. Estoy disfrutando conduciéndolo, así que obviamente estoy decepcionado de no poder extraer un poco más de él cuando cuenta», señala el madrileño, que no pudo pasar de la quinta posición tras la bandera roja provocada por Yuki Tsunoda en el último intento de vuelta rápida.

    Esta es la primera clave del rendimiento de Ferrari, la rápida generación de temperatura en los neumáticos es la otra. El equipo italiano es quien mejor pone a punto los neumáticos para la vuelta rápida, lo que en este circuito es vital, ya que tras un tercer sector de acelerador a fondo los mismos llegan muy fríos a las curvas del primer sector.

    Ahí, los italianos han sido muy competitivos durante todo el fin de semana, lo que unido al superior agarre mecánico les ha permitido ser muy rápidos en el global de la vuelta.

    Las dos últimas claves fueron un hecho circunstancial: el rebufo que Charles Leclerc aprovechó de un Lewis Hamilton que inconscientemente se quitó la pole a sí mismo, fue la primera. El monegasco terminó su vuelta rápida unos cientos de metros por detrás del británico en un circuito en el que debes separarte hasta seis segundos para no verte influenciado por el monoplaza precedente. Eso le dio al monegasco la velocidad suficiente para marcar un tercer sector competitivo y completar una vuelta imbatible por más de dos décimas.

    Finalmente, el accidente de Yuki Tsunoda que provocó a su vez el de Carlos Sainz -y que generó la bandera roja-, impidió a los rivales de Leclerc mejorar sus registros. Segunda pole consecutiva para el monegasco.

    Inesperado, pero bienvenido

    Mattia Binotto ha insistido en que Ferrari no esperaba ser tan rápido en este circuito, pero acoge con satisfacción el resultado para un equipo humano que ha sufrido mucho en los últimos meses.

    «Es importante para nosotros confirmar nuestro progreso y el equipo en general está en buena forma», señala el director de Ferrari. «Sabíamos que es una pista diferente a Mónaco. Sabemos que en Mónaco todo son curvas de baja velocidad y aquí tienes la parte de la pista donde tienes esas curvas, pero también una recta muy, muy larga, así que no vinimos pensando que obtendríamos la pole».

    «Esperábamos que fuera más difícil, pero desde el viernes vimos que nuestro coche se comportaba bien y que el paquete de baja carga aerodinámica también se comportaba bien. Entonces supimos que teníamos alguna oportunidad», concluye Binotto.

    ¿Y qué pasará en carrera? El ritmo de Ferrari en tandas largas no fue prometedor el viernes, por lo que la teoría dice que los coches rojos sufrirán más este domingo en un circuito en el que es sencillo adelantar. Sin embargo, las carreras en Bakú suelen ser impredecibles, por lo que todo puede pasar.

    Fuente: The Race / Fotos: Scuderia Ferrari