El mismo día que Kimi Antonelli ganó el Mundial de F1, su padre perdió otro título: «Voy a compensárselo»
El italiano conquistó su primer campeonato en México en una jornada que también dejó una decepción deportiva a su padre: su equipo de rallies perdió el campeonato. Kimi afirmó que eso le dio una motivación extra.

Kimi Antonelli ya es el campeón del mundo más joven de la historia de la Fórmula 1. Pero el día en que alcanzó la cima del automovilismo también estuvo marcado por una circunstancia familiar que pocos conocían. Mientras el italiano se preparaba para disputar la carrera que podía darle el título, su padre afrontaba su propia lucha por un campeonato, aunque en este caso en el mundo de los rallies.
La suerte no acompañó al equipo de su padre, que terminó perdiendo sus opciones de proclamarse campeón. Antonelli vio que estaba especialmente triste aquella mañana y decidió que tenía una forma de darle una alegría.
«Mi padre también estaba luchando hoy por el campeonato con su equipo y, desafortunadamente, los dejaron fuera y lo perdieron. Lo vi muy triste esta mañana y pensé: "¿Sabes qué? Voy a compensárselo"», contó durante la rueda de prensa posterior al Gran Premio de México.
El piloto de Mercedes reconoció que aquella situación le dio una motivación adicional para terminar el trabajo. Unas horas después, su propio triunfo permitió que ambos vivieran una celebración que difícilmente olvidarán.
El esfuerzo de su padre para acompañarle hasta la Fórmula 1
La presencia de su padre en México tampoco estaba garantizada hasta el último momento. Se encontraba en Mugello, ocupado con su equipo de rallies, y tuvo que viajar el sábado por la mañana para llegar a tiempo a la carrera. Finalmente, pudo presenciar en directo cómo su hijo se proclamaba campeón del mundo.
Antonelli explicó que su padre ha sido una figura fundamental durante su trayectoria, tanto para mantenerle con los pies en el suelo después de los buenos resultados como para apoyarle cuando las cosas no salían bien.
«Mi familia ha hecho, y sigue haciendo, una cantidad increíble de sacrificios por mí. Especialmente mi padre, que ha venido prácticamente a todas las carreras de este año, a pesar de estar muy ocupado con su propio trabajo», relató.
También tuvo palabras de agradecimiento para Mercedes, la estructura que apostó por él cuando tenía solamente 11 años y que ha mantenido su confianza hasta convertirlo en campeón del mundo.

Una canción que le hizo recordar a su abuelo
La celebración dejó otro momento especialmente emotivo. Durante la ceremonia del podio sonó Nessun Dorma, una canción que Antonelli relaciona directamente con su abuelo, ya que era una de las que escuchaba habitualmente.
El italiano no pudo evitar emocionarse al explicar el significado que había tenido escucharla justo después de conquistar el título.
«La primera canción fue muy emotiva para mí porque era una canción que mi abuelo solía escuchar siempre. Fue muy especial escucharla y creo que estaría muy orgulloso», contó. «Oh, Dios mío, he llorado demasiado hoy, pero está bien. Me emocioné mucho por mi abuelo».
Las lágrimas también le acompañaron durante la última vuelta de la carrera. Antonelli explicó que llegó a perder alrededor de dos segundos porque no podía ver con claridad mientras se acercaba a la meta. En ese momento, todos los recuerdos de su trayectoria, desde sus primeros pasos en el karting hasta alcanzar la Fórmula 1, se agolparon en su cabeza.
«Ya en la vuelta anterior creo que perdí probablemente dos segundos porque prácticamente estaba llorando. No podía ver bien lo que tenía delante. De alguna manera, podía distinguir dos Ferrari entre las lágrimas. Me vinieron muchos recuerdos a la mente en ese momento, todos los recuerdos desde el karting hasta llegar aquí», relató.
Incluso tuvo que levantar el pie en los últimos metros para evitar cometer un error cuando estaba a punto de cumplir el mayor sueño de su vida. Una última vuelta que, más allá de confirmar su condición de campeón, le permitió asimilar todo lo que había vivido para llegar hasta allí.
Antonelli no cambiará su número 12 por el 1
Otra de las curiosidades que dejó la rueda de prensa fue la decisión del italiano sobre el dorsal que utilizará la próxima temporada. A pesar de haberse proclamado campeón del mundo, Antonelli no tiene intención de adoptar el número 1 y seguirá compitiendo con el 12, una elección que también tiene un componente sentimental y supersticioso.
El italiano se convertirá así en el primer campeón de Fórmula 1 que gana el título con ese dorsal desde Ayrton Senna, en 1988. Cuando le preguntaron por la posibilidad de cambiarlo, fue bastante claro:
«Creo que seguiré con el número 12. Es un número muy especial para mí, pero también es una forma de mantener los pies en el suelo y seguir siendo humilde. Siento que conservarlo me permite tener un nuevo punto de partida y construir sobre lo conseguido».
Además, reconoció que la superstición también influye en su decisión: «Soy muy supersticioso y el número 1 nunca ha sido un buen número para mí. Cada vez que lo he utilizado, las cosas han ido extremadamente mal. Así que es una razón más para quedarme con el 12».
A sus espaldas queda ya una temporada histórica, pero la jornada de México también estará ligada a una derrota en los rallies, un viaje de última hora desde Mugello y una canción que le hizo acordarse de su abuelo.
