Ferrari homenajea a Michael Schumacher con esta decoración exclusiva para Monza

Scuderia Ferrari cambiará la decoración de sus monoplazas en Monza para conmemorar los 30 años de la llegada de Michael Schumacher a Maranello, con una librea inspirada en el F310 de 1996, tres coches históricos expuestos y una vuelta de honor de Sebastian Vettel al volante del F2002.

Ferrari homenajea a Michael Schumacher con esta decoración exclusiva para Monza
Ferrari SF-26 exclusivo para Monza en homenaje a Michael Schumacher

Publicado: 01/09/2026 11:20

8 min. lectura

Monza es, desde hace décadas, el escenario donde Ferrari y sus aficionados renuevan un vínculo que va más allá del resultado deportivo. Cada Gran Premio de Italia trae consigo el mismo ritual: el mar rojo invadiendo la pista al final de la carrera, una tradición que se remonta a los años setenta y que convierte cada victoria en una celebración colectiva. Este año, sin embargo, la cita en el templo de la velocidad tiene un motivo añadido.

Se cumplen 30 años de la llegada de Michael Schumacher a Maranello. El alemán firmó por Ferrari en 1996 como bicampeón del mundo y, durante una década, transformó la estructura y la mentalidad del equipo.

De aquella etapa surgieron seis títulos de constructores consecutivos entre 1999 y 2004 y cinco títulos de pilotos seguidos entre 2000 y 2004, una de las rachas más dominantes de la historia de la Fórmula 1. Su primera victoria con Ferrari llegó ese mismo 1996 en España, y meses después repitió en Bélgica y en Monza, donde le dio a la Scuderia su primer triunfo en el Gran Premio de Italia desde 1988.

Scuderia Ferrari ha bautizado el homenaje como «Sunday Rituals», un nombre que apunta directamente a esa relación entre el equipo y sus tifosi en los domingos de carrera. El tributo incluye una librea especial en los SF-26 de Charles Leclerc y Lewis Hamilton, tres monoplazas históricos expuestos en el circuito, una vuelta de exhibición de Sebastian Vettel y actividades que se extienden hasta Milán y el Museo Ferrari de Maranello.

El Ferrari SF-26 recupera el alma del F310 de 1996 con el que debutó Michael Schumacher con la escuadra italiana.

Una librea inspirada en el F310 de 1996

Los SF-26 de Leclerc y Hamilton correrán en Monza con una decoración que recupera el F310, el monoplaza con el que Schumacher debutó en Maranello. La base será predominantemente roja, con blanco en los alerones y detalles en negro. Las llantas, de BBS como en 1996, incorporarán un tono dorado que recuerda al color original de las llantas de magnesio de aquella temporada.

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Los coches lucirán también el logotipo que usaba Michael Schumacher, formado por las letras M y S dibujando la silueta de un cockpit, y en el morro aparecerá una referencia a las siete estrellas sobre fondo rojo de su casco en sus últimas temporadas.

El homenaje no se queda en la carrocería: Leclerc y Hamilton vestirán equipación especial —igual que todo el equipo el domingo—, con monos, guantes y botas diseñados para la ocasión, y ambos pilotos estrenarán cascos especiales que buscan establecer un vínculo visual entre el Ferrari de 1996 y el actual.

Tres coches para contar una misma historia

Junto a los SF-26, Monza acogerá tres monoplazas de distintas etapas de la carrera de Schumacher en Ferrari: el F310 de 1996, que simboliza el inicio de su etapa en Maranello; el 248 F1 de 2006, con el que puso fin a su paso por el equipo; y el F2002, uno de los coches más icónicos de la era Schumacher.

Con él, Schumacher se proclamó campeón del mundo en Francia en julio de 2002 con seis carreras de margen, mientras que Ferrari cerró el título de constructores en Hungría con 15 victorias en 17 carreras.

El logotipo de Michael Schumacher lucirá en la cubierta motor de los monoplazas.

El sábado por la tarde, Rubens Barrichello —compañero de Schumacher durante los cinco títulos consecutivos entre 2000 y 2004— se pondrá al volante del F2002, un coche con el que tiene una conexión especial tras ganar con él el Gran Premio de Italia de 2002.

El domingo, antes de la salida, será Sebastian Vettel quien tome los mandos del mismo monoplaza para dar una vuelta de exhibición en homenaje a Schumacher, el piloto al que idolatraba de joven antes de acabar vistiendo también el rojo de Ferrari.

El F2002 correrá gestionado por el departamento F1 Clienti de Ferrari y utilizará en Monza un combustible sostenible avanzado desarrollado específicamente por Shell, apoyado en el conocimiento adquirido esta temporada para crear el combustible que se usa en 2026, el más sostenible empleado nunca en Fórmula 1.

La combinación permite que uno de los coches más icónicos de la marca vuelva a rodar con una tecnología muy alejada de la que tenía disponible en su época de competición.

Tampoco faltarán las siete estrellas de Michael Schumacher, una por cada Mundial conseguido por el alemán en la Fórmula 1.

De Maranello a Milán

La celebración se extiende fuera del circuito. Desde la tarde de mañana miércoles 2 de septiembre, Leclerc y Hamilton estarán en Milán para participar en distintas actividades ligadas a Ferrari y sus patrocinadores, entre ellas un evento en la Flagship Store de la vía Giovanni Berchet 2, que durante la semana de Monza lucirá un escaparate temático dedicado a Michael. Los pilotos se reunirán allí con clientes y aficionados, y la marca lanzará además una colección cápsula dedicada a Schumacher.

Del 4 al 30 de septiembre, la Sala delle Vittorie del Museo Ferrari en Maranello reunirá los cinco monoplazas con los que Schumacher ganó sus títulos consecutivos entre 2000 y 2004, junto a los trofeos de aquellas temporadas.

En paralelo, la Sala dell'Evoluzione Tecnologica expondrá un F430 con la firma de Michael Schumacher, en referencia a su papel en el desarrollo de los coches de calle de la marca. Durante el fin de semana del Gran Premio, el museo retransmitirá en directo la clasificación del sábado y la carrera del domingo, y entregará a los visitantes una portada conmemorativa de la celebración.

Con esta doble celebración —en la pista y en el museo— Ferrari cierra el círculo de tres décadas que arrancaron en 1996 con la llegada de un bicampeón del mundo dispuesto a cambiarlo todo.