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    La FIA zanja la polémica del motor Ferrari: añade un segundo caudalímetro para 2020

    Las reclamaciones de equipos rivales han concluido en una investigación en paralelo que ha derivado en un nuevo sensor de flujo en los propulsores del año que viene.

    Red Bull estuvo más cerca de Ferrari en Brasil en lo que a velocidad punta se refiere.

    El sistema de combustible del motor del SF90 ha sido juzgado por parte de la parrilla tras sus buenos resultados en la segunda mitad del año.

    La Federación Internacional del Automovilismo ha movido ficha después de reclamar hasta tres sistemas de combustible a tres equipos diferentes una vez concluyó el pasado Gran Premio de Brasil: tras el análisis del dispositivo en cuestión empleado por Ferrari, un equipo motorizado por Ferrari y otro que no albergaba ninguna relación con los de Maranello, la FIA ha establecido que los depósitos de las unidades de potencia estarán más controlados a partir del año que viene.

    Para conseguir tal propósito, el organismo que rige la Fórmula 1 pretende añadir un segundo caudalímetro en los propulsores desde 2020, certificando así por duplicado que ninguno de los integrantes de la parrilla incumple la normativa actual. Esta última directiva técnica se anunció en la jornada del miércoles, apenas tres días después de que se disputase la carrera en Interlagos, conformando la tercera en tan sólo cuatro semanas.

    Las constantes quejas de varias estructuras rivales de los italianos, con Red Bull a la cabeza, apuntaban a un quebrantamiento de las reglas por parte de Ferrari en lo referente a un supuesto abuso de la cantidad máxima a la hora que pueden utilizar a lo largo de un fin de semana de carreras. 100 kilogramos a la hora es el límite al que todos deben atenerse, y la formación de Milton Keynes aseguró antes del GP de Estados Unidos que los de Mattia Binotto hacían "trampas".

    Fue Max Verstappen el que subrayó que el mal rendimiento de ambos SF90 en Austin se debió a las dos directivas técnicas que la FIA había emitido previamente, las cuáles les impedían seguir empleando un sistema de combustible ilegal, si bien rápidamente Charles Leclerc y Binotto salieron a la palestra para desmentir dichas afirmaciones. "Cualquier dispositivo, sistema o procedimiento cuyo propósito sea incrementar el flujo o almacenar y reciclar combustible después del punto de medición está prohibido", establece el reglamento acerca de esta hipotética área gris del reglamento.

    Fotos: Scuderia Ferrari

    Fuente: Autosport

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