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    GP AlemaniaKvyat, hundido: “Hay mucha desilusión en mi vida, no soy yo el que está pilotando”

    La temporada 2016 de Daniil Kvyat se está convirtiendo en una pesadilla y, tras su degradación a Toro Rosso desde Red Bull, la situación está empeorando aún más.

    El ruso ha tocado fondo en Hockenheim, quedando eliminado en la Q1 y admitiendo que no entiende nada y que, en este momento, se siente impotente e incapaz de encontrar una solución.

    Si mala ha sido la clasificación para Carlos Sainz, aún peor lo ha sido para su compañero de equipo: Daniil Kvyat. El piloto ruso está pasando por el peor momento de su carrera en la Fórmula 1, tras ser intercambiado por Max Verstappen en el Gran Premio de España por bajo rendimiento en Red Bull.

    Ahora, con Carlos Sainz como compañero, el bajo momento de forma es aún más evidente y el ruso empieza a perder la calma. Tras ser eliminado en Q1, el piloto ruso no pudo evitar preguntarse a sí mismo de manera contundente: “¿Qué cojones está pasando?", cuando su ingeniero le comunicó que Carlos Sainz había terminado la sesión siete puestos por delante de él.

    Posteriormente, ante las cámaras de televisión, Kvyat fue totalmente sincero y se mostró hundido. "Cuando te lo dicen (que no has entrado en Q2), es una desilusión muy grande. Pero últimamente sí, hay mucha desilusión en mi vida. Por eso tenemos que seguir luchando y esperar que algún día llegue el momento. Ahora mismo estamos muy lejos. No soy yo quien está pilotando ahora", admitía Kvyat.

    El equipo está teniendo un fin de semana complicado. A pesar de haber tenido buenas sensaciones el viernes, Sainz avisaba de que debían mejorar mucho para poder seguir el ritmo del resto de equipos. Kvyat, tras lo vivido en la clasificación, no encuentra un modo de arreglar las cosas. "Ahora no veo una solución. El viernes creíamos que teníamos un buen coche, pero todo se ha ido, todo ha desaparecido. No tenía confianza en el coche. Tendré que encontrar más confianza en el coche. Tengo que trabajar en eso y luego si llega el momento, llegará. Ahora, en los momentos importantes, nunca sale la vuelta buena. Lo estamos perdiendo todo".

    El lastre de contar con un motor Ferrari de la temporada pasada sin posibilidad de evolución está llevando a Toro Rosso a una espiral complicada, porque la creciente falta de velocidad punta les obliga a prescindir cada vez más de carga aerodinámica para compensar, y eso les está creando problemas en los sectores lentos y con la gestión de los neumáticos, que sufren mayor degradación.

    Fuente: TV / Fotos: Toro Rosso