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    OpiniónSobre el papel...

    David Plaza
    David Plaza

    La historia de Honda en esta última incursión en la Fórmula 1 está plagada de plazos incumplidos y promesas rotas. De improvisación, sorpresas desagradables y caballos de potencia desbocados y, finalmente, desvanecidos. Pero McLaren tiene al alcance de su mano una solución que debería evaluar si quiere ser dueño de su destino.

    A medida que vamos conociendo más información sobre Honda y sus dificultades para tener éxito en la Fórmula 1, más complicado parece que los japoneses vayan a ser capaces de proporcionarle a McLaren los resultados necesarios para que el equipo con sede en Woking vuelva al lugar que le pertenece por historia y recursos.

    Sobre el papel, Honda habría alcanzado en su cuarto año del proyecto -tercero en competición- un nivel similar, no ya al que actualmente ofrecen sus rivales, sino al que Mercedes o al menos Ferrari ofrecieron en 2014. Sobre el papel, Honda debería alcanzar este año un nivel de fiabilidad en competición cercano al 95%, tal y como ambas marcas lograron aquel año con sus unidades propulsoras.

    Sobre el papel, Honda sabía muy bien lo que hacía cuando decidió adoptar la filosofía de Mercedes dividiendo el turbo en dos y conectando ambas partes a través de un eje central colocado en el interior de la V. Sobre el papel, Honda debía haber comenzado a trabajar en este nuevo proyecto en la pretemporada de 2016 y con el ‘borrador’ monocilíndrico al menos doce meses antes del comienzo de la temporada 2017.

    Sobre el papel -y ya que decidió correr el riesgo de iniciar un proyecto que la propia Mercedes definió en su día como “endiabladamente complejo”- Honda tendría que haberse asegurado de que la transferencia de datos del motor monocilíndrico al V6 era lo más fiable y precisa posible, puesto que no habría tiempo material para solucionar problemas de envergadura. Sobre el papel, el enorme presupuesto que Honda está destinando a la Fórmula 1 tendría que haber marcado la diferencia en este y muchos otros sentidos.

    Sobre el papel, la excelente comunicación de la que McLaren y Honda llevan hablando desde que Yasuhisa Arai dejara el cargo a Yusuke Hasegawa y que incluye, según el propio Eric Boullier, viajes constantes a Sakura para estar al tanto de los progresos de Honda, tendría que haber permitido al equipo ser conscientes de la situación.

    Sobre el papel, Honda Racing es una corporación mundialmente respetada y prestigiosa muy capaz de ofrecer un propulsor que, en su cuarto año de desarrollo -tercero en competición-, permita a su cliente al menos poder exprimir al máximo el potencial de su monoplaza sin temor a disponer del 100% de los caballos disponibles bajo el capó motor.

    Pero no.

    Llegados a este punto -y sobre el papel-, McLaren haría bien en pensar a largo plazo qué quiere ser en el futuro e, independientemente de lo que decida hacer con Honda en este momento, evaluar convertirse en constructor integral y aprovechar la tecnología de McLaren Automotive para seguir los pasos de Ferrari y Renault, asegurándose de ser dueño de su destino en el futuro y no depender de terceros para cumplir sus objetivos. Sobre el papel, el momento de iniciar ese camino sería éste, cuando la tecnología híbrida da sus primeros pasos en la Fórmula 1 y cuando ya se están sentando las bases del nuevo motor que, a partir de 2021, llegará a la Fórmula 1 y sobre el cual nuevas marcas -y las ya presentes- podrían estar empezando a trabajar, tal y como hizo Mercedes con el V6 turbo híbrido en 2010.

    ¿Lo hará?

    Fotos: McLaren F1