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    Williams descarta sacrificar 2021 para centrarse en el nuevo reglamento

    Williams descarta sacrificar la temporada 2020.Williams Racing

    Los equipos de la Fórmula 1 se enfrentan a un dilema, pues mientras preparan la temporada 2021 deben trabajar intensamente en el nuevo reglamento del año que viene. Algo que, para los equipos modestos, resulta más complicado.

    No es la primera vez que ocurre, pero en este momento el dilema de trabajar en la temporada en curso o centrarse en la siguiente es aún más relevante, pues el nuevo reglamento de 2022 rompe con todo lo conocido y se adentra en una filosofía de diseño totalmente distinta.

    Por eso, muchos equipos decidirán dejar de desarrollar el coche de 2021 una vez que comience la temporada, pues ven en la siguiente oportunidad de avanzar en la parrilla. El problema es que la temporada 2021 también es importante a nivel deportivo y financiero por lo que, ¿hasta qué punto hay que sacrificarla en beneficio de 2022?

    «Lo que no podemos permitirnos hacer es ignorar 2022, porque sería un desastre»

    Simon Roberts, director de Williams Racing, explica el enfoque de un equipo que ya se encuentra en el fondo de la parrilla y que, por tanto, no puede relajarse si quiere mantener un nivel decente de competitividad.

    «Ya utilizamos algunas piezas aerodinámicas del FW43B (en las carreras de 2020) sólo para obtener una correlación y asegurarnos de que lo que hemos visto en el túnel y en CFD está en línea con lo que obtuvimos de la pista», recuerda Simon Roberts. «Así que, hecho ese trabajo, planeamos desarrollar el coche para la próxima temporada también».

    Difícil equilibrio

    Simon Roberts admite que el plan fijado para este año es variable en función de las circunstancias, pero sin perder de vista que 2022 debe ser una prioridad una vez que la temporada 2021 haya comenzado a andar.

    «Es un equilibrio y lo que no podemos permitirnos hacer es ignorar 2022, porque sería un desastre», apunta el británico. «Tenemos un plan, pero no está escrito en piedra. El plan se basa en trabajar en todo lo que necesitamos para tener un coche competitivo en 2022 y luego aprovechar cualquier capacidad disponible que tengamos».

    «No sólo en el túnel de viento y en la DCF, si tenemos también capacidad de diseño y lo equilibramos todo, entonces estaremos armando un programa de actualización que cubra toda esa capacidad de diseño y de fabricación disponible, lo que nos permitirá algunas actualizaciones en los circuitos», confirma Roberts en relación al coche de 2021.

    El hecho de que se haya congelado el desarrollo del chasis y muchos elementos mecánicos del monoplaza del año pasado permite a los equipos centrarse en áreas concretas y, por tanto, equilibrar mejor los esfuerzos presentes y futuros. «Las reglas nos ayudan, porque gran parte del coche está homologado para el próximo año, no es una hoja en blanco. Podemos concentrarnos en las áreas en las que creemos que hay potencial, sin duda desarrollaremos el coche en la primera mitad de la temporada», concluye Roberts.